sábado, 30 de agosto de 2014

"Lady Al Qaeda"; Aafia Siddiqui, la prisionera más buscada del mundo

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Una neurocientífico paquistaní y madre de tres hijos. Sus vínculos con al-Qaida y sus cinco años "perdidos." ¿Por qué la oferta del E.I. renuncia a sus prisioneros a cambio de la liberación de un paquistaní que cumple una condena de 86 años en una penitenciaría de Texas?

El Estado Islámico (E.I), destacó una táctica audaz: habían intentado intercambiar al periodista Foley por una mujer paquistaní que ha sido bautizada como "Lady al-Qaeda" y que una vez fue llamada como la mujer más buscada del mundo, aunque su familia insiste en que es una víctima inocente, recogiendo firmas para su puesta en libertad.


Aunque el gobierno de Obama se negó a considerar cualquier opción de intercambio y el periodista estadounidense fue posteriormente decapitados.

En medio de la indignación y el horror por el asesinato de. Foley, la oferta realizada por los yihadistas para que fuera liberada Siddiqui  ha dado lugar a nuevas preguntas sobre el caso curioso de esta mujer de 42 años  y madre de tres hijos. ¿Quién es ella y por qué están tan interesados  en ella los yihadistas del E.I.?

Aafia Siddiqui nació en Karachi y se crió en una familia de clase media alta, antes de viajar a EE.UU. para estudiar. Siddiqui, cuya madre estuvo durante un tiempo en el parlamento de Pakistán y cuyo padre fue educado en el Reino Unido como médico, comenzó sus estudios en la Universidad de Houston en Texas antes de mudarse a Massachusetts y ganar un doctorado en neurociencia en la Universidad de Brandeis.

Ella y su primer marido, Amjad Mohammed Khan, un anestesiólogo que se casó en un matrimonio de conveniencia, dejó los EE.UU. después de los atentados de septiembre de 2001 y regresó a Karachi, en el verano de 2002. Estando todavía en los EE.UU., el FBI interrogó a Siddiqui y a su marido con respecto a su compra por internet de 6.000 dólares en equipo de visión nocturna y chalecos antibalas. Dijeron que era para la caza.

Siddiqui y su esposo se divorciaron a finales de 2002, él declararía más tarde que había llegado a ser demasiado acaparadora y que estaba preocupado sobre sus puntos de vista cada vez más extremistas. "Yo era consciente de los pareceres de su fuerte personalidad y extremismos violentos de Aafia y sospechaba su implicación en actividades yihadistas", dijo a un periódico local hace dos años.


Poco después del divorcio, Siddiqui supuestamente se casó con Ammar al-Baluchi, sobrino de Khalid Sheikh Mohammed, el hombre acusado de planear los ataques de al-Qaeda en Nueva York y Washington. A día de hoy, su familia niega este matrimonio y dicen que fue una historia inventada por los medios occidentales.

Sin embargo, otros informes dicen que hay evidencias probadas de que el matrimonio era real. Ammar al-Baluchi ha estado bajo la custodia de Estados Unidos desde 2003 y fue trasladado a la prisión  de Guantánamo en 2006. Porque era una de las dos personas principales que maneja el dinero que financió los ataques del 11 de septiembre.

En marzo de 2003, Siddiqui y sus tres hijos desaparecieron, sólo después de que el FBI diera orden de busca y captura a nivel global para ella y su primer marido, para ser interrogados. [Khan fue interrogado sobre presuntos vínculos terroristas y puesto en libertad sin cargos.] Se cree que su nombre apareció como un posible agente de Al-Qaeda, mencionado por Khalid Sheikh Mohammed, después de ser interrogado y torturado en varias ocasiones por EE.UU. cuando fue arrestado en Rawalpindi a principios de marzo de 2003.

Sigue habiendo un debate intenso y continuo sobre lo que les sucedió durante los siguientes cinco años. Algunos creen que Siddiqui y sus hijos estaban en manos de las autoridades de Pakistán, mientras que su familia dice que fue un "prisionero fantasma" de los EE.UU. y se la mantuvo en una prisión secreta en la base aérea de Bagram.

Su ex marido cree que ella y sus hijos pasaron esos años en Pakistán, bajo la custodia de la agencia Inter-Services Intelligence (ISI). [Su hijo mayor, Ahmed, afirma que fueron detenidos por funcionarios estadounidenses y paquistaníes.]

Manifestantes paquistaníes quemando un muñeco que representa al presidente de Estados Unidos
Barack Obama  durante una manifestación de protesta en Lahore para la liberación de Aafia. 

La última vez que se la vio fue en el verano de 2008, cuando fue detenida en Afganistán después de haberla  descubierto en una casa en la provincia de Ghazni. En su poder fueron encontrado documentos relacionado con la producción y empleo de explosivos, armas químicas y el virus Ébola y notas escritas a mano que se refieren a un "ataque con víctimas en masa" en los EE.UU..

Siddiqui fue finalmente condenada en EE.UU., no por cargos relacionados con el terrorismo, sino por intento de asesinato -cargos que ella niega- y que se refieren a que trató de disparar a sus interrogadores estadounidenses, mientras estaba en Afganistán. Fue condenada a 86 años de prisión y actualmente se encuentra recluida en el Centro Médico Federal de Carswell, Texas, donde se encuentran las condenadas con problemas de salud mental. El preso número 90279-054 no saldrá a la calle hasta 2083.

El doctor Farzana Shaikh, un erudito pakistaní, en el Chatham House de Londres, indica que uno de entre los numerosos grupos yihadistas de Pakistán han pedido la liberación de Siddiqui a cambio de Shakil Afridi. El caso de Afridi, un médico que fue reclutado por la CIA para tratar de localizar a Osama bin Laden y más tarde acusado de traición por Pakistán,  y que su caso debe ser revisado de nuevo en breve.

El E.I. pueden haber estado tratando de asegurarse el apoyo de los musulmanes de línea más dura en otras partes del mundo, afirmando que estaban tratando de lograr la liberación de una mujer musulmana que creen fue injustamente encarcelado por el gobierno de Estados Unidos.



Tras la condena de Siddiqui en 2010, su hermana mayor, Fowzia, una neuróloga licenciada en Harvard que trabajó en varios hospitales de Estados Unidos antes de regresar a Pakistán, ha estado dirigiendo una campaña para su liberación e insiste que  es inocente. Recientemente logró obtener más de 100.000 firmas para una petición al gobierno de EE.UU. de estudiar el caso, un número éste que requiere la administración de Obama para estudiar la petición.

Fowzia Siddiqui, que vive y trabaja en Karachi y que se ha hecho cargo de los hijos de su hermana, dijo que el abogado a cargo del caso no había sido capaz de hablar con Siddiqui durante seis meses y la familia no había recibido ninguna noticia de ella de forma independiente.

Un alto funcionario paquistaní, que habló bajo la condición de un estricto anonimato, da una explicación muy aclaratoria:

Con respecto al mundo del contra-espionaje, dijo, alguien como Siddiqui es un activo muy valioso. La inteligencia paquistaní o estadounidense. "Es un mundo muy turbio", añadió.

"Tal vez los estadounidenses no tienen cargos en su contra. Tal vez ellos no quieren comprometer sus fuentes de información. O tal vez no quieren poner a esa persona en el mundo otra vez. Lo que realmente ocurre... seguramente nunca  lo sabremos. "