martes, 12 de diciembre de 2017

La muerte explicada por una niña con cáncer terminal

«Cuando yo muera, creo que mi madre sentirá nostalgia. Pero yo no tengo miedo a morir. ¡Yo no nací para esta vida!»
Como médico oncólogo, ya endurecido con largos 29 años de actuación profesional, puedo afirmar que he crecido y he cambiado con los dramas vividos por mis pacientes. No conocemos nuestra verdadera dimensión hasta que, golpeados por la adversidad, descubrimos que somos capaces de ir mucho más allá.

Me acuerdo con emoción del Hospital del Cáncer de Pernambuco, donde di mis primeros pasos como profesional… Empecé a frecuentar la enfermería infantil y me apasioné por la oncopediatría.

Viví los dramas de mis pacientes, niños víctimas inocentes del cáncer. Con el nacimiento de mi primera hija, comencé a asustarme al ver el sufrimiento de los niños.

¡Hasta el día en que un ángel pasó a por mí! Mi ángel vino en forma de una niña de 11 años de edad, ya probada por dos largos años de tratamientos diversos, manipulaciones, inyecciones y todas las incomodidades que provocan los programas químicos y las radioterapias.

Pero nunca vi a este pequeño ángel flaquear. La vi llorar muchas veces; también vi miedo en sus pequeños ojos; al fin y al cabo, ¡esto es humano!

Un día llegué al hospital muy temprano y encontré a mi pequeña ángel sola en la habitación. Pregunté por su madre. La respuesta que recibí, aún hoy, no consigo contarla sin experimentar una profunda emoción.

— Tío —me dijo ella— a veces mi madre sale del cuarto para llorar a escondidas en el pasillo… Cuando yo muera, creo que ella va a sentir mucha nostalgia. Pero, yo no tengo miedo a morir, tío. ¡Yo no nací para esta vida!

Le pregunté: — ¿Y qué es la muerte para ti, querida mía?

– Escucha, tío, cuando la gente es pequeña, a veces, nos vamos a dormir a la cama de nuestro padre, y al día siguiente nos despertamos en nuestra propia cama, ¿a que sí? (Recordé a mis hijas, en la época en que eran niñas de 6 y 2 años, con ellas yo hacía exactamente igual). Esto mismo es.

– Un día yo me dormiré y mi Padre vendrá a buscarme. Me despertaré en la casa de Él, ¡en mi verdadera vida!

Me quedé estupefacto, no sabía qué decir. Me impactó la madurez con que el sufrimiento había acelerado la visión y la espiritualidad de aquella niña.

– Y mi madre me recordará con nostalgia – añadió ella.

Emocionado, conteniendo una lágrima y un sollozo, le pregunté:

– ¿Y qué significa la nostalgia para ti, querida mía?

– ¡La nostalgia es el amor que permanece!

Hoy, a los 53 años de edad, desafío a quien quiera a dar una definición mejor, más directa y simple de la palabra nostalgia: ¡es el amor que permanece!

Mi angelito ya se fue hace muchos años. Pero me dejó una gran lección que ayudó a mejorar mi vida, a intentar ser más humano y cariñoso con mis pacientes, a revisar mis valores. Cuando la noche llega, si el cielo está limpio y veo una estrella, para mí es «mi ángel», que brilla y resplandece en el cielo.

Imagino que ella es una estrella fulgurante en su nueva y eterna casa.

Gracias angelito, por la vida bonita que tuve, por las lecciones que me enseñaste, por la ayuda que me diste. ¡Qué bueno que existe la nostalgia! El amor que queda es eterno.

Dr. Rogério Brandão, oncólogo brasileño


jueves, 30 de noviembre de 2017

La Iglesia tiene necesidad de santos.

“La Iglesia de hoy no tiene necesidad de nuevos reformadores. La Iglesia tiene necesidad de nuevos santos”. San Juan Pablo II conmemorando en Milán a San Carlos Borromeo:

Resulta alarmante la crisis del concepto de Iglesia, la eclesiología; pero ¿dónde está el principal punto de ruptura, la grieta que, avanzando cada vez más, amenaza la estabilidad del edificio entero de la fe católica?

Benedicto nos recuerda el verdadero sentido de la Iglesia que instituyó Nuestro Señor Jesucirsto «Mi impredsión es que se está perdiendo imperceptiblemente el sentido auténticamente católico de la realidad “Iglesia”, sin rechazarlo de una manera expresa. Muchos no creen ya que se trate de una realidad querida por el mismo Señor. Para algunos teólogos, la Iglesia no es más que mera construcción humana, un instrumento creado por nosotros y que, en consecuencia, nosotros mismos podemos reorganizar libremente a tenor de la exigencias del momento. Y así, se ha insinuado en la teología católica una concepción de Iglesia que no procede sólo del protestantismo en sentido “clásico”. Algunas eclesiologías posconciliares parecen inspirarse directamente en el modelo de ciertas “iglesias libres” de Norteamérica, donde se refugiaban los creyentes para huir del modelo opresivo de “Iglesia de Estado” inventado en Europa por la Reforma. Aquellos prófugos, no creyendo ya en la Iglesia como querida por Cristo y queriendo mantenerse alejados de la Iglesia de Estado, crearon su propia Iglesia, una organización estructurada según sus necesidades».

«Para los católicos —explica Benedicto— la Iglesia está compuesta por hombres que conforman la dimensión exterior de aquella; pero, detrás de esta dimensión, las estructuras fundamentales son queridas por Dios mismo y, por lo tanto, son intangibles. Detrás de la fachada humana está el misterio de una realidad suprahumana sobre la que no pueden en absoluto intervenir ni el reformador, ni el sociólogo, ni el organizador. Si, por el contrario, la Iglesia se mira únicamente como mera construcción humana, como obra nuestra, también los contenidos de la fe terminan por hacerse arbitrarios: la fe no tiene ya un instrumento auténtico, plenamente garantizado, por medio del cual expresarse. De este modo, sin una visión sobrenatural, y no sólo sociológica, del misterio de la Iglesia, la misma cristología pierde su referencia a lo Divino: una estructura puramente humana acaba siempre en proyecto humano. El Evangelio viene a ser entonces el “proyecto-Jesús”, el proyecto liberaciónsocial, u otros proyectos meramente históricos, inmanentes, que pueden incluso parecer religiosos, pero que son ateos en realidad».

El sacerdote y teólogo crítico alemán Gotthold Hasenhüttl ha abandonó oficialmente la Iglesia Católica. Hasenhüttl, de 76 años, fue suspendido del sacerdocio en 2003, por celebrar «oficios ecuménicos» en los que se invitaba a comulgar indistintamente a católicos y protestantes. En 2006 se le prohibió enseñar «en nombre de la Iglesia católica», tras persistir en sus errores.

El 11 de noviembre se conmemoró el décimo aniversario de la Summorum Pontificum y en muchas diócesis se oficiaron misas por el rito tridentino.

El papa emérito Benedicto XVI ha lamentado el «oscurecimiento» de Dios en la liturgia, lo que, según él, es la raíz de la crisis actual en la Iglesia. En el prefacio a una nueva edición rusa de su libro Teología de la Liturgia, Benedicto asegura que un malentendido generalizado de la reforma litúrgica llevó al hombre a colocar «su propia actividad y creatividad en el centro del culto».

Cúal es el espíritu de una verdadera reforma, y Benedicto nos señala, que "el activista, el que quiere construir todo por sí mismo, es lo opuesto del que admira –el "admirador"-. Restringe el área de su propia razón, y por eso pierde de vista el Misterio. Cuanto más se extiende en la Iglesia el ámbito de las cosas decididas y hechas autónomamente, tanto más angosta se convierte para todos nosotros. Se trata de algo que no procede de nuestro querer y de nuestro inventar, sino que nos precede, es algo inimaginable que viene a nosotros, algo que "es más grande que nuestro corazón". "

La reformatio, que es necesaria en todas las épocas, no consiste en el hecho de que podamos modelar cada vez "nuestra" Iglesia como más nos apetece, sino en el hecho de que siempre nos deshacemos de nuestras propias construcciones de apoyo a favor de una luz purísima que viene desde lo alto y que es al mismo tiempo la irrupción de la libertad pura.

San Buenaventura, explica el camino por el cual el hombre llega a ser él mismo, estableciendo una comparación con el tallista de imágenes, es decir, el escultor. El escultor no hace algo, dice el gran teólogo franciscano. Su obra es, en cambio, una ablatio: consiste en eliminar, en tallar lo que es inauténtico. De esta forma, mediante la ablatio, sale a la superficie la nobilis forma, o sea la figura preciosa. Así también el hombre, para que resplandezca en él la imagen de Dios, debe acoger principalmente la purificación por medio de la cual el escultor, es decir, Dios, le libera de todas las escorias que oscurecen el espacio auténtico de su ser y que le hacen parecer como un bloque de piedra bruto, cuando, por el contrario, habita en él la forma divina.

El activista, el que siempre quiere hacer, pone la propia actividad por encima de todo. Esto restringe su horizonte a la esfera de lo factible, de lo que puede convertirse en su objeto de su hacer. Hablando con propiedad, ve únicamente objetos. No está en condiciones de percibir lo que es más grande que él, porque esto pondría un límite a su actividad. Recorta el mundo según lo que es empírico. El hombre queda amputado. Con sus propias manos el activista se construye una prisión contra la cual protesta después a voz de grito.

La Iglesia no es sólo el pequeño grupo de los activistas que se encuentran juntos en un cierto lugar para comenzar una vida comunitaria. La Iglesia no es ni siquiera la multitud que los domingos se reúne para celebrar la Eucaristía. Por último, la Iglesia es más que el Papa, los obispos y los sacerdotes, que todos aquellos que están investidos del ministerio sacramental. Todos estos que hemos nombrado forman parte de la Iglesia, pero el radio de la "compañía", en la que entramos mediante la fe, va más allá, va incluso más allá de la muerte. De ella forman parte todos los santos, desde Abel y Abrahán y todos los testigos de la esperanza de que habla el Antiguo Testamento, pasando por María, la Madre del Señor, y sus apóstoles, por Thomas Becket y Tomás Moro, hasta Maximiliano Kolbe, Edith Stein y Piergiorgio Frassati. De ella forman parte todos los desconocidos y los no nombrados, cuya fe nadie conoció, salvo Dios; de ella forman parte los hombres de todos los lugares y de todos los tiempos, cuyo corazón, esperando y amando, tiende hacia Cristo, "el que inicia y consuma la fe", como le llama la Carta a los Hebreos (12, 2). No son las mayorías ocasionales que se forman aquí o allá en el seno de la Iglesia las que deciden su camino o el nuestro. Los santos son la mayoría verdadera y determinante según la cual nos orientamos. ¡Nos atenemos a ella! Ellos traducen lo divino en lo humano, lo eterno en el tiempo. Ellos son nuestros maestros de humanidad, que no nos abandonan ni siquiera en el dolor y en la soledad, es más, en la hora de nuestra muerte caminan junto a nosotros.

LA CONCIENCIA ERRÓNEA. CONCIENCIA Y VERDAD

En una conferencia pronunciada en Dallas, Texas, durante el X Seminario de Obispos, en febrero de 1991. Benedicto XVI dedicó su atención a uno de los capítulos más relevantes de la Carta al Duque de Norfolk del anglicano converso y hoy beato J. H. Newman.  En esta carta aparecen unas reflexiones sobre la conciencia, uno de los temas más desarrollados por Newman.

Cuenta Benedicto que una vez un colega de más edad, al que preocupaba la situación del ser cristiano en nuestro tiempo, en el curso de una discusión expresó la opinión de que había que dar realmente gracias a Dios por haber concedido a tantos hombres poder ser increyentes con buena conciencia. En realidad, si se les hubiese abierto los ojos y se hubieran hecho creyentes, no habrían sido capaces en un mundo como el nuestro de llevar el peso de la fe y de los deberes morales que de ella se derivan. En cambio, puesto que siguen otro camino en buena conciencia, pueden sin embargo conseguir la salvación. Lo que me dejó atónito de esta afirmación no fue ante todo la idea de una conciencia errónea concedida por el mismo Dios para poder salvar con esta estratagema a los hombres; la idea, por así decirlo, de una obcecación enviada por Dios mismo para salvar a las personas en cuestión. Lo que me turbó fue la concepción de que la fe es un peso difícil de llevar y de que es apto sólo para naturalezas particularmente fuertes, como una especie de castigo o, en todo caso, un conjunto oneroso de exigencias a las que no es fácil hacer frente.

De acuerdo con esa concepción, la fe, lejos de hacer más accesible la salvación, la haría más difícil. Por tanto, debería ser feliz justamente aquel al que no se le impone la carga de tener que creer y someterse al yugo moral que supone la fe de la Iglesia católica. La conciencia errónea, que le permite a uno llevar una vida más fácil e indica una vida más humana, será por tanto la verdadera gracia, la vía normal para la salvación. En los últimos decenios, concepciones de este tipo han paralizado visiblemente el impulso de la evangelización: el que entiende la fe como una carga pesada, como una imposición de exigencias morales, no puede invitar a los demás a creer; prefiere más bien dejarles en la presunta libertad de su buena fe.

Lo que me aterró en el argumento antes indicado fue sobre todo la caricatura de la fe que me parecía ver allí. No obstante, siguiendo un segundo hilo de reflexiones, me pareció que también era falso el concepto de conciencia que se daba por supuesto. La conciencia errónea protege al hombre de las onerosas exigencias de la verdad, y de esta manera lo salva…

En el salmo 19,13 se contiene esta afirmación, que merece ponderarse: «¿Quién reconoce sus propios errores? Perdóname, Señor, mis pecados ocultos». Aquí no se trata de objetivismo veterotestamentario, sino de la más profunda sabiduría humana: no ver ya las culpas, el enmudecimiento de la conciencia en ámbitos tan numerosos de la vida, es una enfermedad espiritual mucho más peligrosa que la culpa que uno está, aun en condiciones de reconocer como tal. El que ya no es capaz de reconocer que matar es pecado ha caído más profundamente que el que todavía puede reconocer la malicia de su comportamiento, ya que se ha alejado más de la verdad y de la conversión.


AD DOMINUM. EL ALTAR FUERA DE SU SITIO

Klaus Gamber, liturgista alemán, muerto en 1989, en su libro Tounés vers le Signeur! (¡Vueltos hacia el Señor) pone en discusión una de las innovaciones litúrgicas más sonadas y simbólicas del posconcilio: la celebración  de la misa con el sacerdote de cara a los fieles.

Para Gamber es un error que hay que corregir: "Se cree que de esta manera se hace revivir un uso del cristanismo primitivo. Pero se puede probar con certeza que nunca existió, ni en la Iglesia de Oriente ni en la de Occidente, una celebración Versus populum y todos se dirigían siempre hacia Oriente para rezar, ad Dominum". Oriente, el lugar donde había aparecido la salvación.

Recordemos que en julio de 2016, el prefecto de la Congregación para el Culto Divino aconsejaba volver a “una orientación común” y pedía a los obispos que formen a los seminaristas en la realidad “de que no hemos sido llamados al sacerdocio para estar en el centro del culto litúrgico”. En su intervención en la conferencia de Sacra Liturgia en Londres, Sarah afirmó: “Es muy importante que volvamos tan pronto como sea posible a una orientación común, que los sacerdotes y los fieles se vuelvan juntos en la misma dirección – hacia el este o al menos hacia el ábside – al Señor que viene “.

Benedicto XVI, habló sobre esto, siendo entonces el guardián de la ortodoxia católica como prefecto para la doctrina de la fe...
"...la liturgia no es algo que puede "fabricar" el párroco o un equipo litúrgico, sino un don de la Iglesia anterior a la acción de la comunidad. Sólo si se la concibe como realidad anterior a las creaciones comunitarias o individuales puede realmente ser el centro de la Iglesia. Y puede incluso "catolizar" a la misma Iglesia. Porque la litrugia es de todos y a todos une.

La liturgia no es una autocelebración de la comunidad, sino que está orientada hacia el Señor. De manera que la mirada común, de cada fiel y del sacerdote va hacia el Señor. Durante los primeros siglos, dicha orientación era incluso física. La mirada se dirigía hacia Oriente donde aconteció la salvación.

En las antiguas basílicas romanas, incluida San Pedro, sexistió siempre un altar aislado en el centro de la iglesia donde el sacerdote celebraba de cara a la asamblea. Esto es porque durante los primeros siglos era orientar el ábside de la iglesia hacia Oriente. Pero no siempre fue materialmente  posible. Por ejemplo, en San Pedro, esta orientación era imposible porque había que respetar la posición de la tumba del apóstol. En otras iglesias intervenían otros factores, algunos lugares de culto estaban construidos sobre templos paganos. En estos casos se remediaba colocando el altar hacia Oriente, es decir, hacia la comunidad, aunque era solamente una consecuencia indirecta. La tesis de Gamber, que no es inverosímil, es que después de la homilía también la comunidad se daba la vuelta hacia Oriente, dando la espalda al sacerdote. Deducir de la posición del altar en las antiguas basílicas romanas la idea de la celebración versus populum ha sido un error de cierta interpretación en boga entre los años treinta y cincuenta.

Para mí el hecho histórico es importante desde el momento en que hace entender mejor el sentido profundo, interior, de la liturgia.

No se trata, pues, de discutir algunas cosas ya hechas. Pero no se puede negar que hoy existe un problema litúrgico grave. La presencia en las iglesias disminuye, casi a diario, en Europa y Estados Unidos. Existe un malestar insoslayable. ¿Cómo remediarlo? Algunos dicen que tenemos que "modernizar" más la reforma, dando más espacio a la creatividad, pero al final sólo queda la arbitrariedad de un grupo de la comunidad que toma en sus manos estas "actividades". Y la liturgia se queda cada vez más vacía.

Debemos afirmar con más fuerza la realidad del Misterio, el gran legado litúrgico en sus elementos esenciales, no exponer al arbitrio  de un sacerdote o un grupo litúrgico esa realidad que nos precede y que es más grande que nosotros. Solamente si se recobra esta gran sencillez litúrgica puede volver a atraer a los fieles.

Mi postura no es de oposición de la reforma litúrgica. Por un lado, es la defensa de los rasgos esenciales de la reforma contra una radicalización destructiva; y, por otro, es una reflexión crítica sobre algunos de sus aspectos.  Siempre ha sido así. Una liturgia es un hecho vivo, debe responder a cada momento concreto de la historia. Pero luego se puede descubrir que esa repuesta era superficial, y que he empeorado la liturgia. Así fue, precisamente, como nació el movimiento litúrgico: la idea original era que las reformas medievales, la germanización de la liturgia y los elementos añadidos en el siglo pasado habían oscurecido la sustancia de la auténtica liturgiua romana. Se trataba de volver a la sencillez y belleza de los orígenes.

Lo que ha desorientado a los fieles ha sido precisamente este clima de cambios continuos, cuando era tan hermosa aquella continuidad que no dependía ni del párroco ni siquiera de los decasterios romanos. Simplente, se sabía que era la litrugia de la Iglesia, lo cual no significaba que sea un concepto estático. Pero hemos pasado tantas inquietudes que, por el momento, estoy por un poco de paz litúrgica.

martes, 7 de noviembre de 2017

Nadie me dio la enhorabuena por mi hijo


Hace años, un grupo de compañeras asistíamos a unas jornadas en el hospital. Cuando le tocó el turno a una ponente, se quedó mirándonos y dijo: "Antes de comenzar, y aprovechando que hoy están aquí un grupo de matronas, quiero decirles lo mal que lo hicieron conmigo. Cuando nació mi hijo, nadie -y repitió la palabra nadie-, me dio la enhorabuena por ser madre, por tener un bebé precioso. Mi hijo es lo mejor que me ha pasado en la vida y no recibí felicitación alguna cuando llegó a este mundo. Lo siento, es algo que siempre llevaré clavado en el corazón".

Nunca lo olvidé, mis compañeras tampoco. Esa mujer estaba en lo cierto. Nadie felicita a unos padres que acaban de tener un hijo con síndrome de Down. No solo ignoramos el hecho de que acaban de ser madre y padre, sino que se son tratados como si se les viniera encima el mayor drama de sus vidas, como si comenzara un duelo. Nuestro silencio, cómplice, los deja a la intemperie de esa desolación e incredulidad que les cae como un alud de hielo.

He vuelto a esta historia a raíz de un caso que hemos tenido en el hospital hace unos meses. En cuanto lo supe, fui a verlos. El bebé dormía en neonatología por un problema de deglución; mientras sus padres, solos en la habitación, trenzaban a dos bandas la pena y el desconsuelo de un mundo que se les venía abajo.

Recuerdo el dolor, o mejor dicho, el desconcierto y la tristeza que reflejaban el rostro de esas personas. Él, sentado en un sillón con la mirada perdida; ella en la cama, callada. Su hijo, un precioso bebé de 3.200 gramos no estaba con ellos. Qué tristeza. Pero lo que más dolía era esa noticia que les había partido el alma; tenían un hijo con síndrome de Down. A pesar de la amniocentesis negativa, a pesar de la exactitud de la ciencia, a pesar de los pesares, su pequeño era y sería para siempre un ser diferente, un ser muy especial.

Una madre, Caroline White, relata su experiencia:
"Mis recuerdos de cómo me enteré de que mi hijo tenía síndrome de Down, cuando apenas tenía un día de vida, son muy vagos y borrosos. Estaba devastada. Mi mente entró en una espiral de miedo sobre el futuro que nos caería encima y me imaginé una vida de exclusión e incapacidad, de marginaciones, de miradas inapropiadas y de sentirme diferente.
Por un tiempo pensé que el dolor nunca se iría. En ese entonces, mi hijo no solo tenía síndrome de Down: era síndrome de Down. Yo misma lo encasillé en una categoría que responde a estereotipos anticuados y fallé en la misión de entender que en realidad era solo, y ante todo, un bebé. Mi bebé: Seb".
Y allí estaban estos padres, desamparados. Como si de pronto todo el horizonte alegre y florido que portaba el hijo se hubiera trasformado en un cielo lleno de nubes, grises, cargadas de tormentas. La palabra que mejor los definía era desolación. Aún estaban con los pies en el cielo, esperando quizás un milagro, esperando la confirmación, esperando saber el dichoso grado.

Y entonces lo hice. Les di la enhorabuena. Acababan de ser padres de un bebé y, como suelo hacer con todos los padres, yo les entregaba mi más sincera felicitación. Ambos me miraron fijamente tratando de entender. Les conté la historia de aquella madre en aquellas jornadas de padres con niños especiales. Les conté que ese pequeño llegaba a sus vidas como una bendición. Solamente era un bebé único, singular; un niño que precisaría unos cuidados concretos, otro entusiasmo, otra forma de crianza.

Lo querrán igual o más que su otro hijo. La fragilidad del pequeño, su candidez, su eterna inocencia sacará lo mejor de cada uno e incluso desarrollarán una sensibilidad y una ternura hacia él que ni siquiera ellos saben que poseen. Serán más fuertes, más grandes. Serán, inevitablemente, más sabios.

Pensé en su hijo y en esa frase de El Principito: "Cuando te hayas consolado (siempre se consuela uno), estarás contento de haberme conocido".

Les hablé de otros padres a los que he escuchado hablar sobre la alegría, sentido y profundidad que un niño de esas características les dio a sus vidas. Cuidar del más débil los hizo crecer. También les hablé de la presión social y de lo bueno que sería que contactaran con asociaciones lo antes posible.
"Y cuando le cuento a alguien que tengo un hijo con síndrome de Down, la respuesta más común que recibo es un Ah... y un sentimiento palpable de incomodidad. En más de una ocasión, a la interjección le sigue un 'Lo siento", Caroline W.
Los padres que tienen a un niño con síndrome de Down afirman que sus otros hijos han cambiado. Tener que cuidar, jugar, convivir con un hermanito distinto los lleva a ser más responsables, más maduros, más solidarios, más tolerantes, más generosos.

Un padre y periodista, Francisco Rodríguez Criado, escribió un libro (El diario Down) sobre sus vivencias cuando tuvo a su hijo:
"Descubrí la bondad de un niño que se cae de morros, sangra por la nariz y sigue sonriéndome pese a lo boludo que soy (pura estampa del perdón más generoso). Descubrí -tratando de perdonarme a mí mismo- la amarga sensación de haber traicionado a un hijo en los dos o tres primeros días de su existencia, cuando yo era incapaz de bajar al nido solo, como si en aquella cuna no estuviera el ser más dulce del mundo sino mis peores fantasmas. Descubrí el sufrimiento, que es consustancial a todo ser humano, sin excepción, mientras operaban a mi hijo a corazón abierto; y el alivio inexpresable de escuchar que todo había ido bien. Pero también descubrí que la paternidad ha sido para mí una experiencia tan dura como hermosa. Descubrí que el síndrome de Down no son más que tres palabras huecas, que mi hijo no sufre más ni menos que cualquier otro niño, que disfruta como un loco en el parque o tirándole del rabo a su perra Betty, y que su risa suena aún más viva y brillante que la de su hermano Mario, el pequeño y terrible Mario, que llegó sin avisar solo unos pocos meses después, con los cromosomas habituales, y que también descubrirá un día en Francisco al mejor hermano del mundo.
En definitiva, aprendí a querer a mi hijo por la escritura. Y he aprendido a ver el mundo con los preciosos ojos azules de mi Francisco. Cuando los ojos azules de Francisco me miran fijamente, solo ven a un padre borroso y algo marchito; pero cuando yo lo miro a él -y no es pasión ciega-, veo a un pequeño gran arquitecto dispuesto a levantar un muro indestructible. Un muro contra la adversidad, contra el miedo, contra la desazón".
Aquella tarde, cuando salí de la habitación, tomé aire y me detuve. El corazón me latía fuerte. En el fondo deseaba no haber tenido que hacerlo. Creo que mis palabras abrieron un camino a esos padres por el que transitar hasta restablecer la paz y la fortaleza que precisaban. Tenían otro hijo. Un niño maravilloso que preguntaba por el hermano. Se les veía serenos, sensatos, sabios.

¿Qué hacer en estos casos?

Mostrar a los padres la parte bella de la situación. Siempre la hay. Tagore decía: "Si lloras porque no ves el sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas".

Tratarlos como a todos los padres. Felicitarlos, darles la enhorabuena. Han tenido un hijo. Un hijo muy especial.

Ofrecer ayudas de webs, asociaciones. Nadie podrá guiarlos, asesorarles tan bien como otros padres en su misma situación.

Es decir, hacer lo que ellos esperan, lo que precisan. Escucharlos, nada más y nada menos. Solo escuchando a las personas, los auténticos expertos sabremos cuáles son sus deseos y necesidades. Por un momento, detener el tiempo, abrazarlos y permanecer al lado de esos padres que al principio se sienten tan desolados.

Después de todo, es una cuestión de amor. Es la opinión de las personas que conviven con un ser diferente. Ya lo dijo la poeta Dulce María Loynaz: "Amor es desenredar marañas de caminos en la tiniebla: ¡amor es ser camino y ser escala!".

miércoles, 27 de septiembre de 2017

LA EMBAJADA KEICHO por Juan José Fernández Sanz

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El 22 de agosto de 1615, la embajada japonesa Keicho partía de Madrid por el Camino Real de Aragón. Sus integrantes, dirigidos por el franciscano Luis Sotelo, se embarcarían después en Barcelona, para llegar a Roma el 29 de octubre. La visita al Papa, tanto de cortesía como para solicitar misioneros para Japón, era una de sus previstas finalidades. La principal estribaba en conseguir del Rey de España comerciar directamente con Nueva España (México).
La embajada Keicho, o del samurái Tsunenaga Hasekura, al servicio del daimio de Voxú, convertido al catolicismo en 1610, se realiza un poco al margen del sogún Tokugawa Ieyasu. Siguiendo la «ruta española» por el mar Pacífico (el por entonces nominado Lago Español), se dirigen a Acapulco. Recibidos por el virrey de Nueva España en Ciudad de México, desde Veracruz, y con hito intermedio en La Habana, parten rumbo hacia Europa, con llegada a Sanlúcar un año después del inicio del viaje (octubre de 1614). Sus entradas en Coria del Río y en Sevilla, se traducen en recibimientos apoteósicos, asombradas las gentes ante tan extraño séquito, ataviado a la usanza japonesa. En Madrid son recibidos por el duque de Lerma y Felipe III, ya en enero de 1615, a quien exponen los motivos político-económicos del viaje.
Tras un descanso de siete meses, viene la partida hacia Roma. En Barcelona embarcan para Italia en tres fragatas. La recalada obligada en Saint-Tropez, debido a una tormenta, producirá en la ciudad francesa la misma extrañeza y admiración que antes se había observado en las ciudades españolas que atravesaron. Las Relaciones de Madame de Saint-Tropez (octubre de 1615) precisan cómo los integrantes de la misión japonesa no tocaban la comida con los dedos, antes bien se servían de unas pequeñas varillas, y cómo soplaban sus narices en papeles suaves de seda que luego arrojaban al suelo. En Roma son recibidos triunfalmente, y también por el Papa Paulo V. Hasekura se confirma, y su secretario es bautizado en San Juan de Letrán.

El 7 de enero de 1616 la comitiva inicia la vuelta. Tras quedarse algunos por Sevilla (el apellido Japón lo conservan sus descendientes, como es bien conocido), retornan a Japón, de nuevo por México, para culminar el periplo en agosto de 1620. Los objetivos inicialmente previstos más bien no se consiguen. El Papa Paulo V, aunque los acoge favorablemente, los remite al nuncio en Madrid, y en definitiva al Rey de España. Y Felipe III se niega a formalizar los acuerdos para que se pudiese comerciar directamente con Nueva España; la doctrina económica entonces imperante, el mercantilismo, prescribía que los territorios de ultramar sólo comerciasen con la metrópoli. Por demás, suplementariamente, al poco de la partida de la expedición, en enero de 1614, se publica en Japón un decreto ordenando la expulsión de los misioneros, y se emprende una persecución de la fe cristiana; hechos que el Rey bien conocía, pues las cartas y viajes de los misioneros, y la Casa de Contratación de Sevilla se constituían en la mejor fuente de información de lo que acaecía en un mundo ya globalizado, del que España era centro y actor clave. Por demás, Luis Sotelo, que no vuelve a Japón hasta 1622, será apresado y quemado vivo en 1624. Muestra todo ello del aislacionismo y rechazo que se instala por entonces en Japón, que durará hasta el último tercio del siglo XIX; cuando con la Era Meiji se inicie el acercamiento definitivo al mundo occidental. En todo caso, sean cuales fuere los resultados, las relaciones diplomáticas de Japón con España y con Roma se habían adelantado 250 años (280, si se considera la «embajada» Tensho de los jesuitas, de 1582 a 1590); por lo que la relevancia diplomática de este viaje no debe ser minusvalorada.

En realidad, el encuentro se había producido mucho antes. Si bien los primeros europeos en llegar a Japón fueron los portugueses (1543), el gallego Pero Díez lo hace un año después. Por demás, el navarro Francisco Javier, unos años más tarde, sentó las bases de una evangelización en la que, al lado de los jesuitas, intervinieron también franciscanos, dominicos y agustinos, de modo que la comunidad cristiana llegaría a los 700.000 seguidores por los años previos a la embajada Keicho.

Encuentro de pueblos y culturas, proyección y liderazgo universal, sumatorio de diplomacia blanda pública y privada. Qué lejos de esa costosa, ridícula y aberrante pseudodiplomacia a que nos tiene acostumbrados algún líder autonómico –permítasenos el desahogo–, más bien entorpecedora de la dirección unitaria que un gran país como España requiere, y que a día de hoy parece recuperarse, recordando y engarzando con la rica historia común subyacente. ¡Quod erat demostrandum!

Juan José Fernández Sanz, profesor titular de Historia de la Comunicación Complutense.



viernes, 18 de agosto de 2017

El brazo armado de Sión

Hay una popular cita del simpatizante de la masonería (porque al parecer nunca perteneció a ella) y presidente 2º de Yankilandia: John Adams: "Hay dos formas de conquistar y esclavizar a una nación, una es con la espada, la otra es con la deuda"
Con ésta, todo gira entorno a este especie de principio que enunció el pseudomasón.

Cuando la estafa "Bernie" Madoff  sacó al descubierto en qué consistía una economía, la cruel economía estadounidense que "sueña", vive y sobrevive gracias a las ocurrencias siempre oscuras del capitalismo judío. Que está arrojado a sus brazos y presumiendo de ser el único referente económico del mundo mundial, donde han aniquilado el comercio justo, el principio natural del respeto individual por el del bien general. Ahora están organizando lo de la relación entre Rusia y Trump, ya que la suya con Hilaria está bien vista. Encabronados por su hundimiento en unas elecciones que se han descubierto y soslayado que apestaba a amaño y que de puro milagro ha ganado Trump.

Aquí, en esta país de capitalismo feroz, lo más parecido en maldad al comunismo, no cuenta la vida, sino el ser... (que traducido es lo que se les ocurra tomando el asunto como una generalidad, un Ente, algo supremo, nada tangible) ¡Somos América! Para empezar eso de llamarse América, que yo sepa América empezó en lo que ellos han bautizado como latinoamérica, por el repelús que les causa lo de hispano. Leyendas negras incluidas.
"Somos el guardián del planeta", una gran nación... ¿? que por otro lado no cuenta con un enfermo sin dinero `puesto que individualmente no existe

Sin dinero suficiente se morirá, (se mueren) a las puertas de un hospital, un inocente será sin remedio condenado ¡a muerte! si no tiene dinero para comprar favores o montar un tinglado (espectáculo)... (lo que el resto llamamos abogado o defensa). O por ejemplo, el colmo del demagógico puritanismo heredado, de ser los defensores del ecologismo, la pervivencia del Amazonas, tal honor no ha mucho estaba en los hombros del sin par (ya hace tiempo que no aparece, a saber por dónde andará) Al Gore, Alberto para los amigos y propietario de una mina de Cinc que es la más contaminante del planeta (por lo menos). Siempre el bien de la nación y su economía.

Su economía, la de los Madoff que la aúpan en pirámides asentadas en arenas movedizas, convertida en el gran negocio sionista, que se han procurado un brazo armado para decidir sobre el porvenir del resto del mundo.

Ya sabemos que John Wayne es el héroe nacional o supermán o batman; que como todos los héroes falsos no llegan a ser más que ensoñaciones de un país construido entre violencia, rencores, venganzas y sobre todo poder tener contento a su Gran proxeneta (Israel)

La gran Ramera yanki, que para tapar sus vergüenzas no hace más que repetir una y otra vez, a través de esas sectas fundadas al olor de la basura puritana, que lo que dice y su razón de existir lo es gracias a contradecir, pero sirviéndose de ella: a la Iglesia Católica. Muy masónica postura, esa de esconderse en secreto con mandil y procurar ocultar la labor inmensa de una institución creada por el Hijo del Hombre.

Y todos, si buana, si buana. Esa manada de religiones autodenominadas cristianas que les abona el campo al puritanismo y que ha llegado, incluso, a donde nada tiene que ver con ellos.

Pero lo importante para "los Madoff" escondidos; es tenerlos contentos y entretenidos (a la nación más importante del mundo) y que vivan sus aventuras y montarlos a caballo y que se sientan Wayne y supermán o lo que sea... hacer realidad las películas con unos presupuestos que ya quisiera la Iglesia Católica tener para Manos Unidas o Cáritas; para llevar Amor y Esperanza a todos los pueblos de la tierra donde la Gran Ramera ha sembrado de horror, dejando a su suerte a miles y miles de personas, que no son más que unos moritos pero cristianos.

El gran Proxeneta judío que tiene que tener entretenidos a los moriscos que no les hace falta ninguna primavera para emprenderlas a pedradas unos con los unos, para que se olviden de los suyos y de paso que la Gran Ramera viva su sueño de ser el señor de las moscas.

Todo lo de los cristianos perseguidos, violados, decapitados; y eso es importante tenerlo siempre en el punto de mira, es gracias a la intervención de la cortesana de los judíos, los Yankis, que han plantado por todo el mundo más bajo, más "incivilizado" (casi como tienen ellos su casa en algunas partes como el Bronx) con el nombre de primavera árabe, ellos los amigos de los fatimitas más exaltados y que, no siendo judíos, no hay holocausto ni derecho de defensa ni genocidio, ni nada de nada... otra cosa hubiera sido que un solo judío estuviera entre los ajusticiado (cosa que casualmente, no ocurre, ni ocurrirá). Entonces, el mundo se levantaría, como unas putas contra los asesinos, convirtiéndose en uno más del harén judaico, sin desmerecer a la favorita. Este lugar se reserva siempre a los "patriotas" de "La nación más poderosa"; luchando por su país y nunca en él, bueno en realidad "todo el mundo nos pertenece." Qué cosas.

En fin, pues nada todos ya tranquilos que nos han saciado sexualmente los sionistas, con la cruzada contra los moros de Gaza y resto de Palestina y de paso nos acercamos a Siria. Lo de los cristianos, con un par de protestas en la logia de la ONU, es suficiente. Dice el brazo armado de "Sión" atrapado por los... dineros judaicos.

sábado, 5 de agosto de 2017

Huir de Sudán del Sur - "Mi madre fue secuestrada, mi hermano asesinado, me violaron y ahora estoy embarazada"

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Más de un millón de niños han huido del sur de Sudán desde que estalló la guerra en 2013. Es la generación de niños perdidos traumatizados que crece en Uganda.

Las lágrimas caen por el rostro de Eva mientras recuerda el momento en que fue violada a punta de pistola en Sudán del Sur, destrozado por la guerra, mientras ella y su hermana intentaban escapar a Uganda.

Su agonía no termina cuando habla de su embarazo, algo que el vestido blanco y rosa que lleva no ocultan.

Eva tiene 16 años y se encuentra entre más de un millón de niños que han huido del Sudán del Sur desde que el país estalló en una guerra civil en 2013.

La mayoría de las personas que huyen cruzan a la  vecina Uganda, pero el viaje no es fácil ni seguro.

La gente se esconde en los arbustos con poca o ninguna comida y agua durante semanas, incluso meses, pues las emboscadas y los secuestros mortales a manos de los militantes son una cosa diaria. Los civiles que huyen son rutinariamente robados y golpeados, mientras que muchos también son violados y asesinados.

Eva está ahora en Uganda, donde puede pensar en su nueva vida libre de violencia. Sin embargo, los recuerdos de los miembros de su familia que fueron asesinados y los abusos sexuales a los que fue sometida continúan atormentándola.

"Dejé el Sudán del Sur con mi hermana, mi madre y mi hermano, empezamos el viaje juntos, pero ellos se llevaron a mi madre, empezamos a viajar de nuevo, pero luego mataron a mi hermano", cuenta Eva.

Eva y su hermana de ocho años no tuvieron más remedio que continuar su viaje solas, hasta que se cruzaron con un grupo de hombres que le dijeron que podían viajar juntos a Uganda.

"Comenzamos el viaje a Uganda a las siete de la mañana, a las ocho de la tarde fui violada y se llevaron a mi hermana", explica Eva.

"No conozco a la persona que me hizo esto, no sé el nombre o de dónde era, pero incluso si pudiera hablar con él, no tendría nada que decirle. Después de que se fueran, grité, pero nadie me pudo ayudar.

Eva encontró a su hermana al día siguiente. Las muchachas, profundamente traumatizadas e incapacez de hablar de lo que les había sucedido, siguieron caminando hasta encontrarse con mujeres que también escapaban. Esas mujeres y sus hijos se han convertido en la familia de acogida de Eva.

"Mi familia de acogida es muy buena, pero estamos constantemente enfrentándonos por algunas dificultades con la casa, somos tantos dentro e incluso la comida no es suficiente", explica Eva.

Su nueva familia está recibiendo la ayuda de World Vision, una ONG que está ayudando al gobierno ugandés a lidiar con la enorme afluencia de refugiados del sur de Sudán.

Eva está agradecida de la ayuda que ha recibido, sin embargo, no puede dejar de preocuparse por su futuro: en pocos meses se convertirá en madre y teme que no pueda ir a la escuela y proteger a su hermana como ha hecho hoy, No pudo hablar de lo que le sucedió la noche en que los hombres los emboscaron.

"Después de tener al bebé, me gustaría que World Vision me ayude a conseguir que alguien cuide al bebé para que yo pueda volver a la escuela, no puedo cuidar al niño", dice Eva.

"Me gustaría volver a Sudán del Sur un día y buscar a mi madre, porque no sé dónde está."

Cuando se le preguntó qué más le gustaría recibir, ella responde: "Libros, libros para mantener mi mente a salvo".

Hasta ahora, World Vision ha recogido cerca de 700.000 refugiados en cinco distritos del norte de Uganda.

Entre otros proyectos, la organización ayuda a los niños a enfrentarse con el trauma causado por la guerra y el abandono, ayudándoles a construir sus nuevas vidas en el país anfitrión. A través de los llamados espacios para niños, ha proporcionado a unos 42.000 niños zonas seguras donde pueden jugar y sentirse normales de nuevo.

"Empezamos nuestro viaje juntos con ellos a las siete de la mañana, a las ocho de la tarde fui violada."

El conflicto de Sudán del Sur

Sudán del Sur se convirtió en la nación más nueva del mundo en 2011, después de que se separara de Sudán. Sin embargo, el país recién creado ha conocido muy poca paz, ya que entró en una guerra sólo dos años después de su creación.

El conflicto estalló en 2013 cuando el presidente Salva Kiir , de la etnia Dinka , echara a su diputado Riek Machar , del grupo Nuer . Machar entonces se convirtió en un líder rebelde .

La lucha entre los rebeldes y las tropas del gobierno ha causado la muerte de unas 50.000 personas, en medio de denuncias de crímenes de lesa humanidad cometidos por ambas partes, incluyendo violación, tortura y el uso de niños soldados .

La ONU ha llegado a advertir repetidamente que el país está a punto de un genocidio al estilo de Ruanda.

Kiir y Machar han acordado varios acuerdos de paz, el último de los cuales fue firmado en agosto de 2015, pero no han podido controlar a sus tropas, que han roto cada alto el fuego desde 2014.

A principios de este año, el gobierno declaró un alto el fuego unilateral para promover la paz. Sin embargo, en mayo, los rebeldes leales a Machar rechazaron la oferta de diálogo del gobierno.



Artículo completo ibtimes.co.uk/

lunes, 17 de julio de 2017

LA ÚLTIMA BATALLA

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"La batalla final entre el Señor y el reinado de Satanás será sobre el matrimonio y la familia." - Hermana Lucía de Fátima, en los años 80, en correspondencia con el entonces monseñor Carlo Caffara. Caffara, ahora cardenal de 78 años.



La periodista estadounidense Diane Montagna publicó una interesante entrevista con el cardenal Carlo Caffara, de 78 años, el ahora retirado arzobispo de Bolonia, en el centro de Italia, el 19 de mayo en la página web Aleteia 

Al mismo tiempo, Caffara ( foto ) dio una dirección muy clara y poderosa el 19 de mayo en Roma, contra el ataque a la familia tradicional, que también se publica a continuación, después de la entrevista.


Estos dos textos darán una idea de su intelectualidad, y eso parece importante, porque Caffara es uno de los cuatro cardenales que firmaron la dubia, las cinco "dudas" sobre el texto de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia presentada en privado a S.S. Papa Francisco y a la Congregación para la Doctrina de la Fe en septiembre pasado. Después de que las dubia no fueran contestadas, fueron hechos públicos en noviembre. Aún no se les ha respondido.

( Arriba, los cuatro cardenales que formularon las cinco preguntas o "dubia" (dudas) a Su Santidad en septiembre pasado: a la izquierda, el cardenal Walter Brandmueller, el cardenal Carlo Caffara, el cardenal Raymond Burke y el cardenal Joachim Meisner )

¿Quién es Caffara?

Fue elegido por San Juan Pablo II en 1981 para ser el primer jefe del Instituto de Estudios sobre el Matrimonio y la Familia de Juan Pablo II en Roma. Juan Pablo le hizo obispo en 1995 y lo nombró arzobispo de Bolonia a finales de 2003. El papa Benedicto le hizo cardenal en 2006. Se retiró en 2015. Cumplió 79 años el 1 de junio.

Caffara se ha pronunciado sobre la inmoralidad de la anticoncepción, y por ello ha sido criticada por teólogos católicos más progresistas. "Incluso el más pequeño error moral es mucho mayor que cualquier mal físico", ha dicho. "Sé que es difícil de aceptar cuando los peligros son grandes, pero la Iglesia está aquí para combatir los males morales".

Caffara con el papa Francisco
Caffara, en esta entrevista, describe algunos detalles sobre una correspondencia a principios de los años ochenta que tuvo con la hermana Lucía, una de las tres niñas a las que apareció Nuestra Señora de Fátima en 1917. (Los otros dos hijos, San Jacinta y San Francisco , Ambos fallecidos muy jóvenes y canonizados en Fátima, Portugal, por el Papa Francisco, la Hermana Lucía vivió hasta febrero de 2005, muriendo justo antes de la muerte del Papa Juan Pablo II.)

No es una información novedosa. Algunas de las cosas que dijo el cardenal Caffara hace ya nueve años, en 2008 que las dio a conocer el 16 de febrero de 2008 a la emisora de radio italiana Tele Radio Padre Pío, después de celebrar la Misa en el santuario del Padre Pío en San Giovanni Rotondo en Italia

La entrevista fue publicada en el boletín de Voce di Padre Pio en marzo de 2008.

Y el sitio web de Rorate Caeli tradujo partes de la entrevista hace dos años, en junio de 2015, aquí.

"Al inicio de esta obra que me encomendó el siervo de Dios Juan Pablo II", dijo Caffara en 2008, "escribí a la Hermana Lucía de Fátima a través de su Obispo, puesto que yo no podía hacerlo directamente. Inexplicablemente, sin embargo, como no esperaba una respuesta, viendo que sólo había pedido oraciones, recibí una carta muy larga con su firma, ahora en los archivos del Instituto. En ella me escribió: la batalla final entre el Señor y el reinado de Satanás será sobre el matrimonio y la familia. No tengáis miedo, y añadió, “No tenga miedo, porque quien trabaje por la santidad del matrimonio y de la familia será siempre combatido y odiado de todas formas, porque este es el punto decisivo.

A continuación está el texto de la entrevista de Montagna el 19 de mayo de 2017 con Caffara ...

Cardenal Caffarra: "Lo que nos escribió Santa Lucía se está cumpliendo hoy" 

Diane Montagna | 19 de mayo de 2017

La visionaria de Fátima le dijo: "Vendrá un tiempo en que la batalla decisiva entre el reino de Cristo y Satanás será sobre el matrimonio y la familia".

CIUDAD DEL VATICANO - Las palabras proféticas de la Hermana Lucia de que "la batalla decisiva" entre el Señor y Satanás estarían sobre el matrimonio y la familia "se está cumpliendo hoy", dijo el cardenal Carlo Caffarra a Aleteia.

El cardenal italiano habló el viernes 19 de mayo en el cuarto Foro anual de la vida de Roma, un encuentro que reúne a más de 100 líderes de las familias y la vida de más de 20 naciones para discutir cómo defender y fortalecer el matrimonio y la vida familiar alrededor del mundo. mundo.

El cardenal Caffarra es el arzobispo emérito de Bolonia y el presidente fundador del Pontificio Instituto Juan Pablo II de Estudios sobre Matrimonio y Familia. También ha sido miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, miembro del Comité Presidencial del Consejo Pontificio para la Familia y miembro de la Pontificia Academia para la Vida.
Fue nombrado cardenal por el Papa Benedicto XVI en marzo de 2006. El Cardenal Caffarra fue uno de los 45 delegados escogidos por el Papa Francisco, escogidos para asistir al Sínodo Ordinario sobre la Familia en 2015.

En esta entrevista exclusiva, dada antes de su charla, el Cardenal Caffarra también describe cómo Satanás está tratando de destruir los dos pilares de la creación, a fin de crear su propia "anticreación"; y por qué, en esta batalla, la mujer es "el ser humano que más debe defenderse".

Eminencia, ¿qué puede decirnos de la carta que usted recibió de la Hna. Lucía mientras trabajaba para fundar el Instituto Pontificio Juan Pablo II para el Matrimonio y la Familia en Roma? 

Cardenal Carlo Caffara: En 1981 el Papa Juan Pablo II fundó el Instituto de Estudios sobre Matrimonio y Familia. Los primeros años (1983-1984) fueron muy difíciles. El Instituto no era querido.

¿Quién no lo quería? 

Caffara: No se quería dentro y fuera de la Iglesia, debido a la visión que proponía. Así que estaba muy preocupado. Sin preguntar a nadie, pensé: "Escribiré a Sor Lucía".

¿Cómo se le ocurrió eso? 

Caffara: Justo así. Pero como ustedes saben, desde el principio la patrona del instituto ha sido Nuestra Señora de Fátima. Está contenido en la Constitución Apostólica. Allí el Papa coloca el instituto bajo el patrocinio de la Santísima Virgen de Fátima. Tanto es así, espero que siga ahí, que cuando uno entra al instituto, al final del pasillo hay una estatua de Nuestra Señora de Fátima y la capilla del instituto está dedicada a Nuestra Señora de Fátima.
Y así, pensé escribirle a ella. Así que escribí, pero simplemente decía: "El Papa quería este Instituto. Estamos pasando por un momento muy difícil. Te pido que sólo ores. "Y añadí:" No espero una respuesta. "Sus oraciones serán suficientes para mí."

Como ustedes saben, para tener algún contacto con la Hna. Lucía, incluso por carta, uno tenía que pasar por su obispo. Así que envié la carta al obispo, y se la pasó a Sor Lucía.

Para mi gran sorpresa, después de no más de dos o tres semanas, recibí una respuesta. Era una carta escrita a mano y bastante larga. He dado testimonio jurado de lo que dice la carta. La carta terminó diciendo (1983 o 1984): "Padre, vendrá un tiempo en que la batalla decisiva entre el reino de Cristo y Satanás será sobre el matrimonio y la familia. Y aquellos que trabajarán por el bien de la familia experimentarán persecución y tribulación. Pero no tengas miedo, porque Nuestra Señora ya le ha aplastado la cabeza.

Esto quedó grabado en mi corazón, y en medio de todas las dificultades que hemos encontrado - y ha habido tantos, - estas palabras siempre me han dado una gran fuerza.

Cuando leyeron las palabras de Sor Lucia, ¿creían que estaba hablando de ese momento de la historia? 

Caffara: Comencé a pensar hace unos años, después de casi treinta años: "Señor. las palabras de Lucía están teniendo lugar ahora": "Esta batalla decisiva será la tesis de mi discurso de hoy. Satanás está construyendo una anticreación.

¿Una anticreación? 

Caffara: Si leemos el segundo capítulo del Génesis, vemos que el edificio de la creación se basa en dos pilares.

Primero, el hombre no es algo; él es alguien, y por lo tanto merece respeto absoluto.

El segundo pilar es la relación entre el hombre y la mujer, que es sagrada. Entre el hombre y la mujer. Porque la creación encuentra su finalización cuando Dios crea a la mujer. Tanto es así, que después de haber creado a la mujer, la Biblia dice que Dios descansó.

Hoy, ¿qué observamos? Dos terribles acontecimientos. Primero, la legitimación del aborto. Es decir, el aborto se ha convertido en un derecho subjetivo de la mujer. Ahora bien, el "derecho subjetivo" es una categoría ética y por lo tanto estamos aquí entrando en el mundo del bien y del mal, y decimos que el aborto es un bien; es un derecho.

La segunda cosa que vemos es el intento de equiparar las relaciones homosexuales con el matrimonio. Usted ve que Satanás está tratando de amenazar y destruir los dos pilares para que pueda crear otra creación. Como si estuviera provocando al Señor, diciéndole: "Yo haré otra creación, y el hombre y la mujer dirán: aquí nos gusta más".

Las Escrituras dicen que el diablo es el padre de la mentira, que se presenta como un ángel de luz...

En mi charla explicaré las palabras de Jesús cuando dice de Satanás: "Cuando miente, habla según su propia naturaleza, porque es mentiroso y padre de la mentira" (Juan 8:44).

Y así, en mi opinión -y no sé si Juan Pablo II ya lo había visto- en este tipo de situación el ser humano que más debe ser defendido es la mujer. De hecho, en su pontificado escribió Mulieris Dignitatem (15 de agosto de 1988, "Sobre la dignidad de las mujeres"). Allí buscó desarrollar una teología de la feminidad, porque entendía que se trataba de un punto delicado.

Entonces, ¿la mujer es el campo de batalla? 

Caffara: Hay un detalle en la Biblia que siempre me ha golpeado. Después del pecado original, Dios se dirige a la serpiente y dice: "pondré enemistad entre ti y la mujer". Es decir, Dios pone una enemistad particular entre la mujer y el mal, como si la mujer tuviera una especie de instinto para el bien, Porque Dios ha puesto esta enemistad entre la mujer y el mal. El texto continúa: "y entre tu simiente y su simiente", y aquí los teólogos ven la predicción del Hijo de María. Por lo tanto, la mujer tiene una participación particular que tiene consecuencias para la cultura, la sociedad y la familia.

Estamos conmemorando el centenario de las apariciones de Nuestra Señora a los hijos de Fátima. ¿Cuál es el mensaje de hoy? 

Caffara: Para mí, la originalidad de Fátima es esta: En Fátima, Nuestra Señora profetizó. En otras apariciones, no profetiza; Ella exhorta, al igual que en Lourdes: a hacer penitencia, orar, decir a los sacerdotes para construir una capilla en este lugar. Ella exhorta y recuerda las fuertes exhortaciones de Jesús a la penitencia y a la oración. Pero en Fátima profetiza; es decir, entra e interpreta acontecimientos humanos. Ella nunca había hecho esto antes.

¿También profetizó Sor Lucía? 

Caffara: Sí, ella entró plenamente en la profecía de Nuestra Señora y ha dejado sus Memorias. Algunos son muy impresionantes. Sentía que ésta era la tarea que Nuestra Señora le había dado, es decir, entregar e interpretar esta profecía.

¿Y las palabras de la Hermana Lucía acerca de la "batalla decisiva" también son una profecía? 

Caffara: Sí, absolutamente. Lo que la Hermana Lucía me escribió se está cumpliendo hoy.

(Y a continuación  está el texto del discurso que el Cardenal Caffarra dio en el Foro de la Vida de Roma el 19 de mayo.)

CARDENAL CAFFARRA: "NO SOMOS MÁS TESTIGOS, PERO DESERTERS, SI NO HABLAMOS ABIERTO Y PÚBLICAMENTE"

19 de mayo de 2017

Este discurso fue pronunciado por Su Eminencia Carlo Cardenal Caffarra el 19 de mayo de 2017 en el IV Foro Anual de la Vida de Roma, organizado por Voz de la Familia.

Por Carlo Cardenal Caffara

"Cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo" [Juan 12, 32]. "Todo el mundo está bajo el poder del Maligno" [1 Juan, 5, 19].

La lectura de estas palabras divinas nos da una conciencia perfecta de lo que realmente está sucediendo en el mundo, dentro de la historia humana, considerada en sus profundidades.

La historia humana es una confrontación entre dos fuerzas: la fuerza de atracción, cuya fuente está en el Corazón herido del Crucificado-Resucitado, y el poder de Satanás, que no quiere ser expulsado de su reino.

El área en la que tiene lugar el enfrentamiento es el corazón humano, es la libertad humana.

Y el enfrentamiento tiene dos dimensiones: una dimensión interior y una dimensión exterior. Consideraremos brevemente el uno y el otro.

En el juicio ante Pilato, el gobernador pregunta a Jesús si es un rey; si -que es el significado de la pregunta de Pilato- tiene poder político verdadero y soberano sobre un territorio determinado.

Jesús responde: "Ustedes dicen que yo soy un rey. Para esto nací, y por esto vine al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que pertenece a la verdad escucha mi voz "[Juan 18, 37].

"Jesús quiere que entendamos que su realeza no es la de los reyes de este mundo, sino que consiste en la obediencia de sus súbditos a su palabra, a su verdad. Aunque reine sobre sus súbditos, no es por fuerza o poder, sino por la verdad de la cual es testigo, que "todos los que son de la verdad" reciben con fe. "[Ignace De La Potterie].

Tomás de Aquino pone las siguientes palabras en la boca del Salvador: "Como yo mismo manifiesto la verdad, así estoy preparando un reino para mí".

Jesús en la Cruz atrae a todos a Él, porque es sobre la Cruz que la Verdad, de la cual es testigo, es resplandeciente.

Sin embargo, esta fuerza de atracción sólo puede tener efecto en aquellos que "son de la verdad".

Es decir, en aquellos que están profundamente a disposición de la Verdad, que aman la verdad, que viven en familiaridad con ella.

Pascal escribe: "No me buscarías si no me hubieras encontrado."

El que sostiene el mundo entero bajo su influencia, en cambio, domina a través de mentiras.

Jesús dice de Satanás: "Él era un asesino desde el principio y no está en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, habla según su propia naturaleza, porque es un mentiroso y el padre de la mentira. "[Juan 8, 44].

La redacción es dramática.

La primera proposición - "Él era un asesino desde el principio" - se explica por el segundo: "y él no está en la verdad".

El asesinato que el diablo realiza consiste en no estar en la verdad, no morar en la verdad. Es asesinato, porque él está tratando de extinguir, de matar en el corazón de la verdad del hombre, el deseo de la verdad. Al inducir al hombre a la incredulidad, quiere que el hombre se acerque a la luz de la Revelación Divina, que es la Palabra encarnada.

Por lo tanto, estas palabras de Jesús sobre Satanás -como hoy la mayoría de los exégetas creen- no hablan de la caída de los ángeles. Hablan de algo mucho más profundo, algo espantoso: Satanás constantemente rechaza la verdad, y su acción dentro de la sociedad humana consiste en la oposición a la verdad. Satanás es este rechazo; Él es esta oposición.

El texto continúa: "porque no hay verdad en él". Las palabras de Jesús van a la raíz más profunda de la obra de Satanás. Él es en sí mismo una mentira. De su persona la verdad está completamente ausente, y por lo tanto es por definición el que se opone a la verdad. Jesús añade inmediatamente después: "Cuando miente, habla según su propia naturaleza, porque es un mentiroso y el padre de la mentira".

Cuando el Señor dice "habla según su propia naturaleza", nos introduce en la interioridad de Satanás, en su corazón. Un corazón que vive en tinieblas, en sombras: una casa sin puertas y sin ventanas.

En resumen, esto es lo que está sucediendo en el corazón del hombre: Jesús, la Revelación del Padre, ejerce una fuerte atracción hacia Él. Satanás trabaja contra esto, para neutralizar la fuerza atractiva del Crucificado-Resucitado. La fuerza de la verdad que nos hace libres actúa sobre el corazón del hombre. Es la fuerza satánica de la mentira que nos hace esclavos.

Sin embargo, no siendo espíritu puro, la persona humana no es únicamente interioridad. La interioridad humana se expresa y se manifiesta en la construcción de la sociedad en la que él o ella vive. La interioridad humana se expresa y se manifiesta en la cultura, como una dimensión esencial de la vida humana como tal. La cultura es el modo de vida que es específicamente humano.

Dado que el hombre está situado entre dos fuerzas opuestas, la condición en que se encuentra debe necesariamente dar lugar a dos culturas: la cultura de la verdad y la cultura de la mentira.

Hay un libro en la Sagrada Escritura, el último, el Apocalipsis, que describe la confrontación final entre los dos reinos. En este libro, la atracción de Cristo toma la forma de triunfo sobre los poderes enemigos ordenados por Satanás. Es un triunfo que viene después de un largo combate.

Los primeros frutos de la victoria son los mártires. "El gran Dragón, serpiente de la edad primitiva, a quien llamamos el diablo, o Satanás, seductor del mundo entero, fue lanzado a la tierra ... Pero ellos [= los mártires] lo vencieron por la sangre del Cordero y por La palabra del testimonio de su martirio "[cfr. Ap. 12, 9.11].

En esta segunda sección quisiera responder a la pregunta siguiente: en nuestra cultura occidental hay desarrollos que revelan con particular claridad el enfrentamiento entre la atracción ejercida sobre el hombre por el Crucificado Resucitado y la cultura de la mentira construida Por Satanás?

Mi respuesta es afirmativa, y hay dos hechos en particular.

El primer desarrollo es la transformación de un crimen [llamado por el Concilio Vaticano II nefandum crimen], el aborto, en un derecho.

Buena nota. No estoy hablando del aborto como un acto perpetrado por una persona. Estoy hablando de la legitimación más amplia que puede ser perpetrada por un sistema judicial en un solo acto: sumergirlo en la categoría del derecho subjetivo, que es una categoría ética. Esto significa llamar lo que es bueno, lo malo, lo que es luz, sombra. "Cuando miente, habla según su propia naturaleza, porque es un mentiroso y el padre de la mentira". Este es un intento de producir una "anti-Revelación".

¿Cuál es, de hecho, la lógica que preside el ennoblecimiento del aborto?

En primer lugar, es la más profunda negación de la verdad del hombre. Tan pronto como Noé salió de las aguas de las inundaciones, Dios dijo: "El que derrame la sangre de un hombre, la sangre de esa persona será derramada, porque a su imagen hizo Dios al hombre" (Gn. 9, 6]. La razón por la cual el hombre no debe derramar la sangre del hombre es que el hombre es la imagen de Dios. A través del hombre, Dios mora en su creación. Esta creación es el templo del Señor, porque el hombre habita en él. Violar la intangibilidad de la persona humana es un acto sacrílego contra la santidad de Dios. Es el intento satánico de generar una "anti-creación".

Al ennoblecer la muerte de los humanos, Satanás ha sentado los cimientos de su "creación": sacar de la creación la imagen de Dios, obscurecer su presencia en ella.

San Ambrosio escribe: "La creación del mundo se completó con la formación de la obra maestra que es el hombre, que ... es, de hecho, la culminación de la creación, la belleza suprema de todo ser creado" [Examen, Sexto día, Disc 9, 10,75 ; BA I, página 417].

En el momento en que se afirma el derecho del hombre a ordenar la vida y la muerte de otro hombre, Dios es expulsado de su creación, porque su presencia original es negada, y su lugar de residencia original dentro de la creación -la persona humana- es Profanado

El segundo desarrollo es el ennoblecimiento de la homosexualidad. Esto de hecho niega enteramente la verdad del matrimonio, la mente de Dios el Creador con respecto al matrimonio.

La Revelación Divina nos ha dicho cómo piensa Dios el matrimonio: la unión legal de un hombre y una mujer, la fuente de la vida. En la mente de Dios, el matrimonio tiene una estructura permanente, basada en la dualidad del modo humano de ser: la feminidad y la masculinidad. No dos polos opuestos, sino uno con y para el otro. Sólo así el hombre escapa de su soledad original.

Una de las leyes fundamentales a través de las cuales Dios gobierna el universo es que Él no actúa solo. Esta es la ley de la cooperación humana con el gobierno divino. La unión entre un hombre y una mujer, que se convierten en una sola carne, es cooperación humana en el acto creador de Dios: cada persona humana es creada por Dios y engendrada por sus padres. Dios celebra la liturgia de su acto creador en el santo templo del amor conyugal.

En resumen. Hay dos pilares de la creación: la persona humana en su irreductibilidad al universo material y la unión conyugal entre un hombre y una mujer, el lugar en el que Dios crea nuevas personas humanas "a su imagen y semejanza".

La elevación axiológica del aborto a un derecho subjetivo es la demolición del primer pilar. El ennoblecimiento de una relación homosexual, cuando se equipara al matrimonio, es la destrucción del segundo pilar.

En la raíz de esto está la obra de Satanás, que quiere construir una anti-creación real. Este es el último y terrible desafío que Satanás está lanzando contra Dios. "Te estoy demostrando que soy capaz de construir una alternativa a tu creación. Y el hombre dirá: es mejor en la creación alternativa que en tu creación. "

Esta es la espantosa estrategia de la mentira, construida alrededor de un profundo desprecio por el hombre. El hombre no es capaz de elevarse al esplendor de la Verdad. No es capaz de vivir dentro de la paradoja de un deseo infinito de felicidad. No puede encontrarse en el don sincero de sí mismo.

Y por lo tanto - continúa el discurso satánico - le decimos banalidades sobre el hombre. Le convencemos de que la Verdad no existe y que su búsqueda es, pues, una pasión triste y fútil. Le convencemos de acortar la medida de su deseo en línea con la medida del momento transitorio. Colocamos en su corazón la sospecha de que el amor no es más que una máscara de placer.

El Gran Inquisidor de Dostoievski habla así a Jesús: "Tú juzgas demasiado a los hombres, porque aunque sean rebeldes, nacen esclavos ... ¡Te juro que el hombre es más débil y más bajo de lo que jamás has imaginado que fuera! El hombre es débil y cobarde.

¿Cómo debemos vivir en esta situación? En la tercera y última parte de mi reflexión, trataré de responder a esta pregunta.

La respuesta es simple: en el enfrentamiento entre la creación y la anti-creación, estamos llamados a testificar. Este testimonio es nuestro modo de ser en el mundo.

El Nuevo Testamento tiene una abundante y rica doctrina sobre este asunto. Debo limitarme a una indicación de los tres significados fundamentales que constituyen testimonio.

(I) Testimonio significa decir, hablar, anunciar abiertamente y públicamente. Alguien que no testifica de esta manera es como un soldado que huye en el momento decisivo de una batalla. Ya no somos testigos, sino desertores, si no hablamos abiertamente y públicamente. La Marcha por la Vida es por lo tanto un gran testimonio.

(Ii) El testimonio significa decir, anunciar abiertamente y públicamente la revelación divina, que implica la evidencia original, descubierta solamente por la razón, usada legítimamente. Y hablar en particular del Evangelio de la Vida y del Matrimonio.

(Iii) Testimonio significa decir, anunciar abiertamente y públicamente el Evangelio de la vida y el matrimonio como si estuviera en un juicio [cfr. Juan 16, 8-11].

Me explicaré. He hablado frecuentemente de una confrontación. Esta confrontación asume cada vez más la apariencia de un juicio, de un proceso legal, en el cual el acusado es Jesús y su Evangelio. Como en todo procedimiento legal, también hay testigos a favor: a favor de Jesús y su Evangelio.

El anuncio del Evangelio del Matrimonio y de la Vida se lleva a cabo hoy en un contexto de hostilidad, de desafío, de incredulidad.

La alternativa es una de dos opciones: o se calla sobre el Evangelio, o se dice otra cosa.

Evidentemente, lo que he dicho no debe interpretarse en el sentido de que los cristianos deben hacerse ... antipáticos a todos.

Santo Tomás escribe: "Es lo mismo, cuando se enfrentan con dos contrarios, perseguir a uno y rechazar al otro. La medicina, por ejemplo, propone la curación excluyendo la enfermedad. Por lo tanto, pertenece al hombre sabio meditar en la verdad, en particular con respecto al Primer Principio ... y refutar la falsedad opuesta ". [CG Libro I, Capítulo I, no. 6].

En el contexto del testimonio del Evangelio, el irenismo y el concordismo deben ser excluidos.

En esto Jesús ha sido explícito. Sería un doctor terrible que adoptara una actitud irénica hacia la enfermedad.

Agustín escribe: "Ama al pecador, pero persigue el pecado." Note esto bien. La palabra latina per-sequor es un verbo intensificador. El significado, por lo tanto, es: "Cazan el pecado. Descúbrela en los lugares ocultos de sus mentiras y condúzcala, sacando a la luz su insustancialidad ".

Concluyo con una cita de un gran confesor de la fe, el ruso Pavel A. Florenskij. "Cristo es testigo, en el sentido extremo de la palabra, del testigo. En su crucifixión, los judíos y los romanos creían que sólo estaban siendo testigos de un acontecimiento histórico, pero el evento se reveló como la Verdad. "[ La filosofía de la religión , San Paolo ed., Milán 2017, página 512].

"Cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo." [Juan 12, 32].


Fuentes: Inside the Vatican, Aleteia, Adelante la fe.

jueves, 22 de junio de 2017

LA IGLESIA Y EL ABORTO (Catecismo de la Iglesia católica)

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El aborto

2270 La vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de la concepción. Desde el primer momento de su existencia, el ser humano debe ver reconocidos sus derechos de persona, entre los cuales está el derecho inviolable de todo ser inocente a la vida (cf Congregación para la Doctrina de la Fe, Instr. Donum vitae, 1, 1).

«Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía, y antes que nacieses te tenía consagrado» (Jr 1, 5).

«Y mis huesos no se te ocultaban, cuando era yo hecho en lo secreto, tejido en las honduras de la tierra» (Sal 139, 15).

2271 Desde el siglo primero, la Iglesia ha afirmado la malicia moral de todo aborto provocado. Esta enseñanza no ha cambiado; permanece invariable. El aborto directo, es decir, querido como un fin o como un medio, es gravemente contrario a la ley moral.

«No matarás el embrión mediante el aborto, no darás muerte al recién nacido» (Didajé, 2, 2; cf. Epistula Pseudo Barnabae, 19, 5; Epistula ad Diognetum 5, 5; Tertuliano, Apologeticum, 9, 8).

«Dios [...], Señor de la vida, ha confiado a los hombres la excelsa misión de conservar la vida, misión que deben cumplir de modo digno del hombre. Por consiguiente, se ha de proteger la vida con el máximo cuidado desde la concepción; tanto el aborto como el infanticidio son crímenes abominables» (GS 51, 3).

2272 La cooperación formal a un aborto constituye una falta grave. La Iglesia sanciona con pena canónica de excomunión este delito contra la vida humana. “Quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión latae sententiae” (CIC can. 1398), es decir, “de modo que incurre ipso facto en ella quien comete el delito” (CIC can. 1314), en las condiciones previstas por el Derecho (cf CIC can. 1323-1324). Con esto la Iglesia no pretende restringir el ámbito de la misericordia; lo que hace es manifestar la gravedad del crimen cometido, el daño irreparable causado al inocente a quien se da muerte, a sus padres y a toda la sociedad.

2273 El derecho inalienable de todo individuo humano inocente a la vida constituye un elemento constitutivo de la sociedad civil y de su legislación:

“Los derechos inalienables de la persona deben ser reconocidos y respetados por parte de la sociedad civil y de la autoridad política. Estos derechos del hombre no están subordinados ni a los individuos ni a los padres, y tampoco son una concesión de la sociedad o del Estado: pertenecen a la naturaleza humana y son inherentes a la persona en virtud del acto creador que la ha originado. Entre esos derechos fundamentales es preciso recordar a este propósito el derecho de todo ser humano a la vida y a la integridad física desde la concepción hasta la muerte” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Instr. Donum vitae 3).

“Cuando una ley positiva priva a una categoría de seres humanos de la protección que el ordenamiento civil les debe, el Estado niega la igualdad de todos ante la ley. Cuando el Estado no pone su poder al servicio de los derechos de todo ciudadano, y particularmente de quien es más débil, se quebrantan los fundamentos mismos del Estado de derecho [...] El respeto y la protección que se han de garantizar, desde su misma concepción, a quien debe nacer, exige que la ley prevea sanciones penales apropiadas para toda deliberada violación de sus derechos” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Instr. Donum vitae 3).

2274 Puesto que debe ser tratado como una persona desde la concepción, el embrión deberá ser defendido en su integridad, cuidado y atendido médicamente en la medida de lo posible, como todo otro ser humano.

El diagnóstico prenatal es moralmente lícito, “si respeta la vida e integridad del embrión y del feto humano, y si se orienta hacia su protección o hacia su curación [...] Pero se opondrá gravemente a la ley moral cuando contempla la posibilidad, en dependencia de sus resultados, de provocar un aborto: un diagnóstico que atestigua la existencia de una malformación o de una enfermedad hereditaria no debe equivaler a una sentencia de muerte” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Instr. Donum vitae 1, 2).

2275 Se deben considerar “lícitas las intervenciones sobre el embrión humano, siempre que respeten la vida y la integridad del embrión, que no lo expongan a riesgos desproporcionados, que tengan como fin su curación, la mejora de sus condiciones de salud o su supervivencia individual” (Instr. Donum vitae 1, 3).

«Es inmoral [...] producir embriones humanos destinados a ser explotados como “material biológico” disponible» (Instr. Donum vitae 1, 5).

“Algunos intentos de intervenir en el patrimonio cromosómico y genético no son terapéuticos, sino que miran a la producción de seres humanos seleccionados en cuanto al sexo u otras cualidades prefijadas. Estas manipulaciones son contrarias a la dignidad personal del ser humano, a su integridad y a su identidad” (Instr. Donum vitae 1, 6).

Fuente: Vatican.va


miércoles, 14 de junio de 2017

ROMANCE DEL PUEBLO LEJANO (Joaquín Romero Murube)

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A la oración, cuando el aire
olía a pan y en el campo
comenzaban a borrarse
árboles, sombras, ganados;
cuando don Andrés, el cura
principiaba su rosario
y por las últimas calles
-soledades y trabajos-
con olor de yerba verde
hombres subían cantando;
cuando el humo del hogar
blanqueaba en los tejados
y las madres recogían
a los niños de la mano...
tú estabas en tu ventana
y yo pasaba a caballo.
En mis ojos una estrella.
Y sobre tu pecho, un nardo.


Por el corredor llegaba
el aliento de los patios,
hecho de flores dormidas
sobre paredones blancos.
Los rincones de la infancia
-ternura de jaramagos-
mundos en el abandono
de los juegos y los años.
¡Qué angustia de soledad,
amor primero y callado,
entre la gente que ignora
nuestro silencio lejano!
¡Qué desgana de la vida!
¡Qué afán de huir, de dejarlo
todo por ir a tu calle
y ver tu casa y tu patio!

Sin saber por qué he venido.
Esta es mi alcoba y mi cuarto.
En la ventana el herraje
eterniza el mismo cuadro.
Se adivina, negra, el agua
en el pozo ensimismado.
Entre las ramas del cielo
tiembla el sueño de los pájaros.
La casa grande, esterada,
mata mi voz y mis pasos.

Una ley inmoral

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El apoyo del PP, hace unos días, en el Senado a la moción abortista presentada por Podemos y que consagra el aborto libre y gratuito es la consagración de la más vil y vergonzosa traición a los ideales de muchos cristianos.

Ayer lo de la #MocióndeCensura ha sido un espectáculo lamentable. Pero no me refiero a los políticos, que hace tiempo que han demostrado su mediocridad y su falta de principios, sino en la de sus aficiones que jaleaban a uno u otro, equipo. Lo de identificarse con unas posiciones políticas claras es cosa de otros tiempos. Hay posiciones generales como son descontrolar el déficit (que ya ni se sabe por donde "andandará"); toda "receta" política se carga al déficit público (sobre todo los sueldos de los insostenibles cargos públicos y coches oficiales) y para pagarlo, desproporcionar la subida de impuestos, ja ja ja; esa fórmula mágica que era propia de la izmierda y que toma como muy suya esta... no sé, me da la risa, ¿derecha?

Interesante partido de fútbol el de ayer, no en el hemiciclo que ya está muy repetido todo su... inconsistente contenido. Vacío, añejo, fatuo. No, el verdadero partido se vivió en las gradas de las redes sociales, de los tertulianos, de los comentaristas, de los medios. Esto no es cosa de ideas, sino de colores. Aborto, soltar etarras, nombrar jueces, servirse de ellos, subir o bajar impuestos, administración pública mayor o menor, injerencia en el mercado, etc. No, esto lo tienen claro todos los allí reposados culos, todo al servicio de sus intereses, como pagarse los taxis, robar, tener asistentes, robar, enchufar a la familia y amigos, robar, teléfono e internet gratis, robar. Pero ¿y la grada? con posiciones firmes, actuando de fidelísimo número 12. #ManquePierda como decimos los verdiblancos. Lo que pasa en la "cancha", como diría un argentino, es lo de menos.

En fin, que esto se ha convertido en el eterno partido de fúbol y siempre juegan los mismos. No hay recambio y lo que ayer comprobamos, es que esto es cosa de dos equipos y nada mas. Una falta de respeto los otros rivales.

Pero cuando la cosa no queda ahí, quiero decir en lo de robar el dinero ajeno, en todas sus modalidades posibles, con total impunidad y con aclamación del público que les arropa hasta los vestuarios, sino que esto va de matar impúnemente con el pasmo de quienes los sostienen, la sonrisa se vuelve tristeza y la carcajada llanto.

El que una ley aprobada en el parlamento legalice el aborto y lo defina como un 'derecho' no disminuye en nada su inmoralidad. La cuestión del aborto no es anecdótica, hay que situarla en el marco de una cultura global contra la vida.

El aborto de hecho no es sino el asesinato de un ser humano, de una persona. No se puede ocultar lo que está demostrado de modo objetivo por la ciencia, y que no es otra cosa que desde el momento de la concepción comienza la existencia de un ser humano único. Desde la concepción, la persona posee su identidad y su dignidad y las mantiene invariablemente de forma continua. No es parte del cuerpo de la madre, es un ser humano distinto.

El drama de más 112.000 abortos oficiales al año en España supone algo vergonzoso. ¿Cuáles son las causas del aborto? La más importante es que el aborto es planificado por el actual sistema político-económico tanto en el plano nacional como internacional para mantener la supremacía económica y política de los poderosos. Así vemos cómo muchas mujeres inmigrantes, expulsadas de sus países por el hambre, están sufriendo en España una explotación salvaje que es un verdadero atentado contra su maternidad. Por eso, es una trágica contradicción y una hipocresía condenar el aborto y defender el capitalismo. Tampoco se puede maquillar el aborto como progreso.

El auténtico progreso supone la defensa integral de la vida humana y su dignidad; supone la lucha por la justicia frente a la explotación y el poder. El aborto no es progresista. No hay en nuestros días una afirmación más reaccionaria que la del derecho de una persona sobre la vida del hijo por nacer. Éste es el derecho de propiedad más absoluto, despótico y tirano concebible, más incluso que el derecho del amo sobre el esclavo.

Una sociedad que legitima, explícita o implícitamente, el aborto es una sociedad totalitaria, que afirma el poder absoluto de unos seres humanos sobre otros hasta el punto de llegar a autoproclamarse dueños de la vida. El niño que va a nacer es el ser más débil, necesitado y pobre; no tiene nada, ni siquiera la capacidad de defenderse y pedir auxilio.

Por ello debemos luchar firmemente para que desaparezca un régimen explotador y totalitario como el actual que no respeta la dignidad de la persona. Tenemos que trabajar para hacer que el vientre de la madre sea lo que debe ser: el lugar más seguro y protegido. Y que la sociedad entera lo sea también, antes y después de nacer. (Eponymous Flower)


sábado, 8 de abril de 2017

El incienso

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La liturgia es una experiencia accesible a los sentidos. No sólo a la vista o al oido; también al gusto, al tacto y al olfato. El incienso, por ejemplo, hace posible que la alabanza a Dios comprometa este sentido corporal tan importante para la vidacotidian, de modo que podamos decir también de la liturgia lo que decimos de un perfume o de un buen guiso: ¡Qué bien huele! El incienso auténtico procede de las gotas color amarillo ámbar en que cristaliza la resina exudada por la corteza del árbol boswellia, que procede de Oriente.

Este precioso destilado de la naturaleza siempre ha sido caro. Al principio, la Iglesia mostraba cierto reparo en usar el incienso para sus ceremonias. Quería evitar que se confundiesen con los cultos paganos promovidos por el mismo Imperio que perseguía a los cristianos.

Pero a partir del siglo IV queda superada esta aversión y se recobra una tradiciión que no provenía de la religión greco-romana, sino del cultio bíblico.

La utilización del incienso era característica del culto a Dios en el templo de Jerusalém. recordemos que los ángeles ofrecen a Dios el incienso "junto con las oraciones de todos los santos" Ap. 8, 3.