miércoles, 16 de septiembre de 2015

INFLUENCIA DE LA LUNA EN EL PLANTÍO

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El movimiento de revolución sinódica de la luna alrededor de la tierra se efectúa en veintiocho días y medio. Y al dar la vuelta completa alrededor de la tierra encotrándose en conjunción con el sol es lo que se denomina la neomenia. Se entiende por luna creciente el periodo que va hasta tres o cuatro días después de la luna llena, y por luna menguante, el que va hasta pasados unos días de la luna nueva, casi hasta el primer cuarto.

¿Quién no ha observado alguna vez que el cabello y las uñas crecen más rápidamente cuando se cortan durante la luna creciente que durante la luna menguante? Pueden preguntar a un pescador del tamaño de las ostras luna llena. O preguntar a las abuelas sobre el temor de las mujeres de su época a que las bronceara la luz de esta luna.


En el siglo XVIII, en la obra Opúsculos. de F. Hoffmann, realizó una curiosa observación en el mes de febrero: se dio cuenta de que, de veinte nacimientos de ese mes, sólo tres fueron niños. Por otra parte, en las Actas de Leipzig, aparece un estudio titulado Observación física de la concepción de los niños y niñas en función de las fases lunares.  Se refiere al nombre de Lucine dado a la luna en calidad de presidenta de los partos y refiere un experimento de un doctor en Medicina: las ovejas montadas durante la luna menguante, en el último cuarto, alumbraron únicamente hembras; luego repitió el experimento en el primer cuarto de la luna creciente, y obtuvo sólo machos.




Según la teoría de Montaneri las hierbas y las plantas crecen más durante la luna llena que durante la luna nueva, porque la luna creciente ya está presente cuando el sol se pone, lo cual evita el enfriamiento repentino de la vegetación; en cambio , la luna menguante aparece unas horas después de la puesta del sol, cuando el aire y las plantas ya se han enfriado. Por esta misma razón , la leña cortada durante la luna creciente se conserva peor, porque está más llena de jugo, ya que tiene los poros más dilatados, y estros encierran una materia indigesta que todavía no se ha transformado en madera y que, por esto, se pudre más fácilmente: cuando se corta la leña en el último cuarto, ha sugrido el frío de la noche durante varios días, de modo que sus poros están crrados y contienen menos materias que favorecen la putrefacción. Esta diferencia entre las madreas todavía es más acusada si el corte se raliza durante los meses referidos, en primavera o a principios de otoño. Pero en primavera, tanto si la luna es creciente como menguante, el jugo que sube a los árboles es tan abundante que siempre queda en grandes cantidades, lo cual hace qu se pudran rápidametne las madres. Se observa que la madrea cortada en verana es más ligera, ya que, a pesar de que el calor excesivo ha consumido el humor inigesto, también ha dilatado sus poros, y esto ha hecho que sea inconsistente y lger. En invierno ocurre lo contrario, puesto que la tierra produce muy poco jugo en esta estación; la madera entonces los poros tan cerrados por el frío que resulta más compacta y, consecuentemente, más pesada y dura. Esta es pues la influencia que tienen la luna y el cielo en el crecimento de la vegentación y en la mejor o peor conservación de la madera.




Influencia de la luna en el Plantío. Teoría tradicional.

Cuando los árboles se plantan a primero de mes, estando la luna en el cuarto creciente y en camino al medio cielo, prenden bien y se hacen de gran tamaño, su brote es más temprano y su fruto se multiplica. Si se plantan a finales de mes , estando la luna en cuarto menguante y ya sobrepasado el medio cielo, quedan inmóviles pueden que no agarren. Si te parece útil, te diré que los cinco primeros días del mes son inapropiados y los cinco siguientes propicios; después, cuatro son desaconsejables y cuatro son desaconsejables y cuatro apropiados; a continuación, tres no son aptos y tes propicios; luego hay dos inapropiados y dos aptos, y finalmente uno desaconsejable y otro propicio.

Por lo que respecta a la influencia de la luna en las frutas, plantas aromáticas, simientes y hortalizas salta a la vista que su crecimiento se producen parejos al de aquellas y al contrario. Lo mismo actúa en los animales y todas las semillas que germinarán, pues son como hortalizas que se siembran en cualquier estación salvo en el verano, y que se sustentan regándola con agua ya que son de constitución débil. Necesitan abundante alimento y un delicado trato, pues son como un niño que precisa dos comidas: la primera de ellas abundantes, es con la que se desarrolla, y la segunda es con la que produce el equivalente de aquello que deshecha, solamente si no crecen ni se desarrollan a lo ancho y a lo largo más allá del límite previsto.

Fuente: http://agroagenda.webcindario.com/Luna.html