martes, 28 de octubre de 2014

La vida secreta de un señor de la guerra del Estado Islámico (E.I)

Abu Omar al-Shishani casado con una hermosa chechena. Aprendió las operaciones de inteligencia de los EE.UU. y su hermano mayor puede que sea el verdadero genio del Estado Islámico.



En el valle de Pankisi, Georgia, la madre de unos mártires, una mujer de unos cincuenta años, es delicadamente hermosa y está sumida en el dolor. Ella cubre sus ojos color avellana y solloza mientras mira un álbum de fotos cuando se escucha la llamada a la oración resuena un eco en todo el pueblo georgiano de Jokolo, justo al sur de la frontera de Chechenia.

La historia de esta madre está unida a uno de los yihadistas más famosos del mundo, un hombre que sirvió en las unidades de inteligencia, entrenado por los estadounidenses y los británicos, un hombre que es el rostro de las conquistas y la maldad del E.I. Es el hombre que tomó a la esposa de su difunto hijo como su propia esposa.

La madre, Leila Achishvili, se esfuerza por mantener la compostura, incluso mientras se habla sobre la muerte de sus dos hijos, Hamzat y Khalid Borchashvili. 

Los ocho kilómetros del valle de Pankisi es conocido en todo el Cáucaso como el corredor del contrabando de armas, las drogas y los jihadistas en Chechenia. También es uno de los pocos lugares en Georgia, donde todavía se puede escuchar la  llamada a la oración. En estos días en Pankisi se sienten más cerca de Siria que de Georgia, la nación a la que pertenece.

Entre las generaciones más jóvenes, las corrientes radicales del wahabismo sunita han sustituido a la tradición moderada sufí del Islam de la mayoría Kist de Pankisi. No hay empleo y muchos de estos georgianas jóvenes, desilusionados, se convierten en yihadistas y emprenden el camino hacia el oeste de Siria a través de la vecina Turquía. Toman como modelo a la leyenda local y comandante del E.Isl. Abu Omar al-Shishani, que hizo el mismo viaje sólo unos pocos años antes.

Las historias y los rumores circulan entre los habitantes de su villa, sobre su feudo y harén privado, sus 40 guardias personales, su caravana de  blindados de "SUVs", y ahora su bellísima y feroz esposa guerrera chechena. Para estos jóvenes, el hijo predilecto de Pankisi ya se ha unido a su historia local como Josef Stalin (otro hijo nativo de Georgia) y la estrella de rock en la parte del califato islámico donde llegan los medios. Sin embargo, según su padre, Abu Omar al-Shishani no es mas que un espejismo: En realidad es su hermano mayor es el que está ejecutando el ideario del E.I.

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El nombre de Abu Omar al-Shishani creció en la época de Tarkhan. Y estamos aquí en su ciudad natal para  hablar con las personas que una vez lo amaron, y que quizá todavía lo hacen. El padre de Tarkhan, Temur, un hombre canoso, excéntrico, bien cultivado y cristiano viejo con una sensación de ironía  amarga, cuenta la historia de sus hijos en una extraña y extensa entrevista con "The Daily Beast" en su pequeña casa de color gris en el pueblo de Birkiani, donde sus niños crecieron.

"Soy como un mendigo," el anciano declara. "Mi hijo es uno de los fundadores del califato islámico y estoy aquí, ¡muriendo en la pobreza! ¡Mira! ¡Mira donde vivo!". Según Temur, su hijo incluso lo invitó a Siria. "Él me dijo, 'Papá, ven conmigo. Vivirás como si estuviera en el paraíso '. Yo le dije: 'Guarda tu paraíso para ti, yo prefiero mi casa.' "

A pesar de la fama de Tarkhan de "santo guerrero", el padre no lo ve como una persona particularmente piadosa, su madre provenía de una familia musulmana, pero él no mostró mucho interés. El anciano afirma que Tarkhan incluso fue a la cárcel, él no era religioso en absoluto. Él advirtió a los hermanos mayores sobre los peligros del fanatismo islámico, especialmente a Tamaz, que estaba luchando en Chechenia: "'Sé ciudadano de Georgia,' le dijo Tarkhan a Tamaz, 'Estás en una guerra, puedes luchar con ellos, pero no apegarte a sus peligrosas creencias." Y ahora mirad, es lo que ha pasado ¿ved cómo un hombre puede llegar a cambiar tanto? "

Al igual que otros muchos de los dictadores más brutales del mundo, líderes militares, tiranos y los yihadistas, tienen en común con Tarkhan  que todos ellos fueron entrenados por los mejores: el gobierno de los Estados Unidos. Según su padre y sus ex compañeros, Tarkhan trabajó para una élite "Spetsnaz" una unidad de inteligencia militar georgiana, hasta que enfermó de tuberculosis, entonces perdió su trabajo en la unidad de inteligencia y fue acusado por la misma unidad de inteligencia. Lo encarcelaron en 2010 por posesión de armas.

El padre de Tarkhan afirma que su hijo trabajaba, profesionalmente, para el ministerio  del interior o "Kudi," básicamente el servicio de operaciones especiales y de inteligencia nacional de Georgia, el llamado oficialmente Departamento de Seguridad Constitucional. La agencia fue dura, muy dura. Cuando se le preguntó si era cierto que su hijo Tarkhan fue entrenado por los Estados Unidos, Temur dice: "Por supuesto que sí. Entrenaron a todo el ejército de Georgia en aquel entonces... Mi hijo tenía sólo 19 años cuando se fue al ejército... Este "Kudi", donde estaba trabajando, era una unidad de inteligencia y reconocimiento ".

El gobierno de Estados Unidos ha entrenado y financiado abiertamente a las tropas georgianas durante más de una década. Esto no es ningún secreto. El mes pasado, cuando el secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel visitó Georgia, también visitó a los marines estadounidenses en el Centro Nacional de Capacitación de Krtsanisi fuera de Tiflis, donde los marines siguen entrenar a las tropas georgianas, desde hace más de doce años.

Se ha sabido que un joven bien afeitado Tarkhan se unió al ejército georgiano financiado por Estados Unidos en 2006. Ascendió rápidamente. Fue reclutado para una unidad de inteligencia el "Spetsnaz", de nueva creación y llevaba a cabo la localización de las brigadas de tanques rusos durante  la Guerra entre Georgia y Rusia en 2008. Levan Amiridze, amigo y compañero de filas en Tarkhan, con quien más tarde pasó un tiempo en prisión, confirmó que los oficiales en los "servicios secretos" del ministerio de defensa son enseñados de forma rutinaria y abiertamente por los EEUU y por instructores británicos. Así que no hay duda de que el comandante del Estado Islámico de Pankisi fue bien entrenado por los estadounidenses o, al menos, por los oficiales a los que habían entrenado.

Sin embargo, a pesar de la experiencia y orientación de combate estadounidense de Tarkhan, el padre de Tarkhan no ve a su hijo como un genio militar. Temur ve a su hijo menor como una especie de víctima.

"Tarkhan de 27 años, ¡no era más que un niño! Tamaz era su maestro. Tamaz arruinó todo lo que tenía ", dice el padre de estos soldados. "Tamaz lo es todo, es el actor principal; Tarkhan no es nada. "Fue Tamaz quien se fue a luchar a Grozny durante la horrible rebelión chechena contra Rusia en la década de 1990 y principios de la siguiente. Fue Tamaz quien llevó a toda su familia a Siria. "Ellos están juntos. Tamaz es su mentor. Sobrevivió a esa cruel guerra de Grozny y regresó con vida. Pero en Siria, Tamaz no es el mismo ".

Y ahí lo tenemos. El conspicuo, yihadista barbudo pelirrojo Tarkhan, también conocido como Abu Omar, uno de los terroristas más buscados del planeta, mas bien es el mascarón de proa de su hermano mayor, el cerebro que estuvo detrás de los operativos chechenos  que combaten ahora para el E.I. en Siria e Iraq.

Es tan cierto que  a diferencia del resto de los combatientes superiores de "ISIS" (E.I), Tarkhan se deja fotografiar sin ningún pudor. Están creando la ilusión de que él es la "cabeza de la serpiente"; mientras que el verdadero artífice de la operación en Siria del E.I es Tamaz Batirashvili, que permanece en las sombras.

Los dos hermanos tienen características similares, la misma nariz, mismas barbas rojas, sin embargo, se nos dice que Tamaz no suele llevar uniforme militar. Se viste sencillamente, con un traje y un pañuelo en la cabeza. Ellos juegan dos roles muy diferentes, pero  "se les reconoce al instante que son hermanos." La táctica es muy inteligente en el juego de crear una ilusión y para el terror, es esencial la mística y las conquistas del  autodeclarado califato.

La importancia de Tamaz no es sólo un producto de la imaginación del anciano. Sobre la especial destreza militar del hermano mayor lo sabe también el servicio de inteligencia de Georgia. A este respecto un ex oficial militar georgiano, así lo señaló aunque no quiso que se le identificara por su nombre.

Había hombres mucho más profesional y con más experiencia en el grupo de Pankisi que trabajaron con la agencia de espionaje de Georgia. "Tarkhan fue el único novato", dice esta fuente. "Sólo se le reclutó porque estábamos interesados ​​en su hermano Tamaz y sus amigos, que eran 'unos verdaderos lobos,' soldados experimentados y veteranos de las guerras de Chechenia. Teníamos interés en ellos. Desde el "Centro Anti-Terrorismo de Georgia, o ATC", corre rumores de que  salieron algunos yihadistas de Pankisi para luchar contra las tropas de Moscú en Grozny, una acusación que el gobierno de Georgia siempre ha negado.

Pero cuando Tarkhan enfermó de tuberculosis y fue expulsado, el gobierno no le dio ninguna pensión o asistencia médica. Creció con un gran rencor por ello, y luego el gobierno lo capturó, acusándolo de posesión de armas, al igual que había hecho con sus hermanos mayores antes, y lo metió en al cárcel.

"No sé si él realmente estaba involucrado en el contrabando de armas, pero si la mayoría de sus amigos, entre ellos los que fueron detenidos con él", dijo el mismo ex funcionario. "Algunos incluso eran adictos a las drogas. Y Tarkhan, se cree que actuaba como corredor, lo que le permitió estar en contacto con gente de Pankisi que querían comprar armas ".

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La casa de Leila, la madre de los mártires tiene una voz suave. Es cálida y elegante, vive en una pequeña casa de campo lejos del bullicio donde vive Tamur, el padre de Tarkhan. Sin embargo, el hogar de Leila es también el hogar de la infancia de dos yihadistas wahabíes que dejaron Pankisi para unirse a la lucha de Tarkhan en Siria. Los hijos de Leila, Hamzat y Khalid Borchashvili, tampoco han regresado. Y no es esta la única relación que les une, Leila y Temur tienen la misma hija.

Su nombre es Seda Dudurkaeva, aunque ahora se conoce con el nombre de Aisha. Con grandes ojos marrones, largas pestañas, y morfología voluptuosa, que una vez fue una de las novias más deseadas de Chechenia. Seda es la hija de Asu Dudurkaev, quien fue ministro en el gobierno del presidente checheno Ramzan Kadyrov, a quien  despidieron  por no poder "controlar" a su hija fanática.

Kadyrov, hombre muy cercano al presidente ruso, Vladimir Putin, y un firme partidario del régimen de Assad en Siria, anunció la destitución del ministro desde su página de Instagram activa desde finales de noviembre del año pasado: "Dudurkaev, como líder de una de las estructuras más importantes, no tiene peso moral para hablar a los subordinados acerca de la moral y el patriotismo y la religión. Su propia hija está en las filas de los wahabíes y bandidos, que están derramando la sangre de los civiles, y la destrucción de los santuarios islámicos en Siria ".
El yihadista de barba roja, Abu Omar, uno de los terroristas más buscados del planeta, bien puede ser un mascarón de proa de su hermano mayor, el cerebro que está detrás de las ofensivas en Siria e Iraq.                                
 Seda, la belleza de Chechenia, fue por primera vez a Siria para casarse con el hijo de Leila Hamzat, y la pena de Leila crecía entre sollozos conforme avanza en el relato de su historia. Ella dice que cuando sus dos hijos eran más chicos los envió a vivir con su ex marido en Austria. Ella pensó que él podría proporcionar mejor vida y educación lejos de la atmósfera cada vez más radical que se vivía en  Pankisi. Ella recuerda como Hamzat vino a casa un día cuando sólo tenía 12 años llevando el tipo de ropas que el extremismo wahabí usaba. "Pensé que en Europa abandonaría las enseñanzas wahabíes," dice ella. "Me equivoqué".

Quince años más tarde, cuando regresó Hamzat de Austria a Pankisi, llegó bien formado, obtuvo el diploma de ingeniero en una universidad de Viena, y podía hablar en cinco idiomas. Pero él tomó todas estas habilidades en Siria, para luchar junto a Tarkhan, ahora conocido como Abu Omar al-Shishani.

"Hamzat se convirtió en su intérprete y viajó por todas partes con Abu Omar, no separándose de su lado y profesándole un respeto enorme", cuenta Leila. Pero el contacto con su hijo sólo fue en raras ocasiones. "Le rogué que me llamara por Skype". "Es vergonzoso para un muyahidín desobedecer la voluntad de su madre."

"Yo solía no dormir por la noche, esperando la llamada por Skype de Hamzat. Una noche en que finalmente lo hizo. De repente en la pantalla vi a mi hijo llevando un pañuelo negro en la cabeza con "Allah u Akbar" escrito en árabe. Cuando lo vi... no puedo expresar la sensación que me asaltó", dijo. "Le dije: '¡Por el amor de Dios ... Por el amor de Dios, llévame contigo a Siria, sólo quiero abrazarte, nada más!'"

Hamzat accedió a que lo visitara. "Le pregunté qué  tenía que llevar conmigo" y él me dijo. "que llevara miel georgiana natural y Churchkhelas [un caramelo georgiana tradicional elaborada con mosto de uvas pasas y nueces] para Abu Omar al-Shishani, que le gustan mucho. Yo sabía que Abu Omar ", dijo Leila. "Se crió aquí en Pankisi y durante algún tiempo trabajó en Georgia. Me hice de todo lo que dijo que llevara y me fui a Turquía en autobús ".

Leila es reacia a hablar de su "hija", la esposa, la chica que huyó de su acaudalado padre, de una vida de lujo para viajar a Siria y casarse con un muyahidín. Seda y Hamzat se conocieron cuando siendo una niña salió de su casa para visitar a Hamzat, al que habían herido y que estaba en el hospital donde lo trataban. Ella reconoce que alguien le ayudó para llegar hasta Hamzat en Siria, aunque Leila se niega a decir si fue un amigo o un pariente.

El presidente Kadyrov, se hizo conocido persiguiendo a wahabíes en Chechenia (junto con muchos otros), declaró que era "una cuestión de honor" y "una prioridad" que Seda, que ahora se hace llamar Aisha, volviera a su tierra natal. Y el gobierno de Chechenia comenzó a buscar a la hija del ex ministro que finalmente lo condujeron hasta Leila. "Ellos contactaron conmigo y me dijeron que quería traer a esa chica de vuelta diciéndome que 'Ella no pertenece a la misma clase de gente que tú'", recuerda Leila.



La madre de los mártires fue a Siria con dos objetivos: ver a su hijo y convencer a la niña que regresara con su familia. Ella es una madre preocupada. Atravesó aduanas  y fronteras, de manera clandestina hasta llegar a un bastión rebelde en territorio sirio para recuperar una princesa de Chechenia.

"Un hombre se tenía que reunir conmigo en Turquía y llevarme hasta Siria", recuerda. "Sin hablar, me llevó hasta el coche, me dio un teléfono móvil y me preguntó, en un ruso pobre, '¿Es la madre de Abu Abdula?' Le dije que lo era. Preguntó de nuevo, si yo era realmente la madre del hombre que hace poco se casó con una mujer de Chechenia. Una vez más le dije que sí. Fuimos a un gran edificio, lleno de heridos y refugiados de Siria.


"Bajé las escaleras y entré en una habitación grande", continuó, "donde vi cerca de 10 mesas con ordenadores y a unos hombres con largas barbas. ¿Qué puedo decir, ¡que me pareció muy aterrador! Un grupo de chicos jóvenes de Chechenia de nuevo me preguntaron: '¿Es la madre de Abu Abdula?'. "No tenía idea, en ese momento, lo famoso que era mi propio hijo; se había convertido en popular entre los círculos yihadista tras aparecer en YouTube pidiendo a todo el mundo musulmán, especialmente a los atletas, participar en la yihad.

"Entonces un hombre vino y nos llevó a una estación de autobuses," Leila recordó. "Pagaron por nuestros boletos. No tuve que soltar una sola moneda. A partir de ahí nos llevaron a la frontera con Siria". Finalmente vio a su hijo, que ya no era el muchacho que ella conocía: "Estaba flaco e iba pertrechado con todo tipo de armas. Él no era el chico que yo crié. Después me llevaron al coche que estaba rodeado de hombres armados en vehículos, que parecían protegerlos. Tenían coches llenos de armas, en caso de que algo pasara. Cuando me subí, la chica [Seda] estaba allí también. "De acuerdo con Hamzat, el coche pertenecía a Tarkhan. "Él me dijo que estos y algunos otros coches fueron traídos de Irán y que él era la única persona que usaba estos vehículos."

Aparte de sus coches, Hamzat vivía con pocas comodidades y poco efectivo. "Él ni siquiera tenía $100 para darme", dijo Leila. "Me dijo: 'Mamá, lo siento, mi vida está dedicada a Dios y me siento muy triste de no poderte dar dinero, porque no tengo nada.' Tenía sólo un traje que su mujer lavaba. Él solía usar el mismo todo el tiempo ".

Leila dijo que a su hija política no parecía importarle esto. "Ellos eran una pareja enamorada," dijo. Seda le dijo que ella estaba en Siria por su propia y libre voluntad. "No se quejó de nada. Me quedé asombrada. Ella era una hermosa chica, como un ángel. Me dijo que era más libre ahora y que sentía libertad espiritual allí. Como es lo propio de una mujer musulmana. se mostraba tímida conmigo. Hablé con mi hijo y le referí que su gente (la de Seda) me estaban llamando y diciendo que su esposa debe volver a casa y que iban a cuidar de ella. Pero ella contestó que iba a quedarse y morir allí ".

Por la noche, Leila se despertó con frecuencia por los ataques aéreos. Ella rogó a su hijo, de rodillas, que saliera de Siria con ella. "Le pregunté por qué tenía que morir, aquí en un país extranjero. Él me dijo que él estaba siguiendo el camino de Alá y que iba a sacrificarse por (su) Dios ".

Leila también se reunió con Tarkhan, que vino a visitarla: "Me llevaron a una habitación llena de hombres, donde me dijeron que Omar al-Shishani vendría al día siguiente y que se reuniría a solas. Que necesitaba que le diera las Churchkhelas que le tanto le gustaban. Así que al día siguiente vino y nos sentamos. Hablamos durante una hora. No hablamos de nada especial. Él simplemente me preguntó por los vecinos y sobre Pankisi. Él me dijo que amaba y respetaba a mi hijo, Hamzat, sobre todo por la forma en que vivía como un "devoto y ejemplar musulmán"

Leila se maravilló de la reverencia con la que Tarkhan era tratado. En sus ojos vi que no era más que un chico de Pankisi: "Le pregunté qué tipo de cargo ocupaba y por qué estaba tan fuertemente protegido, por qué la gente venía para obtener su asesoramiento y consultas o para contarle sus planes. Me dijeron que él era como un segundo Bin Laden. Que le veían de esta manera ".

Cuatro días después de que Leila regresara a su casa de Siria, recibió una llamada de su hijo menor, Khalid. Él le informó que Hamzat se había "convertido en un shahid ", un mártir, y que estaba muerto. Leila rogó desesperadamente y le imploró a su hijo menor no repetir el error de su hermano, pero Khalid respondió: "He estado soñando con esto desde mi infancia"

"Cuando oí estas palabras, mi corazón se congeló". "Después de cuatro o cinco semanas, me di cuenta de que la gente estaba tratando de ocultarme algo. Mi peor temor se hizo realidad: Mi Khalid ahora estaba muerto también. Dicen que fue abatido por un francotirador. Pero nadie lo vio ni vivo ni muerto. Sólo se encontró su billetera. Seda, la viuda de Hamzat, me envió el dinero que encontró en la billetera de Khalid. Ella dijo que me pertenecía ".

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Leila Achishvili dice que cree que Hamzat fue asesinado, Seda estaba lista para salir de Siria y regresar a casa, pero "Abu Omar no la dejó ir y hoy es su esposa." Esto es una tradición tan antigua como la historia del guerrero del Islam . "Si la esposa de un shahid pierde a su marido, ella no debe quedarse sola sin cuidado. Esta es su regla y de acuerdo a ella, ahora alguien más tuvo que casarse con ella. De repente se encontró casado con Seda; Tarkhan, en quien confió mi hijo".

Inevitablemente ha habido rumores y  sospechas de que Tarkhan había dispuestos dar muerte a Hamzat, como el rey David en la Biblia que dispuso dar muerte al marido de Betsabé, Urías. Pero no hay nada que justifique esta historia. Simplemente hay muy poca información.

Cuando se le preguntó cómo murió Hamzat exactamente, Leila parece desconcertada: "Me dijeron, que mi hijo murió junto con un hombre de Chechenia. Probablemente cuando regresaban de una batalla juntos. Su coche voló por los aires. Aún estaba vivo cuando lo llevaron a Turquía, pero murió en el hospital ".

Más tarde Leila quiso regresar a Siria de nuevo, para encontrarse con las tumbas de sus hijos, pero le dijeron que no tenía "nada que hacer" allí. El mensaje vino del propio Tarkhan.

Ahora el campo de batalla está cambiando. Tarkhan audazmente afirma que lo próximo que hará será llevar la lucha contra Putin. El E.Isl. tiene sus miras puestas en el Norte del Cáucaso. Después de años de reinado del presidente Kadyrov en la República de Chechenia. Pero los georgianos con quienes se formó el comandante de la barba roja del "ISIS" no será bienvenido a su regreso, no importa que los yihadistas puedan hacer daño a los colaboradores de Putin. De hecho, algunos en Tiflis temen que el Kremlin actúe primero y utilice la radicalización de los habitantes del desfiladero de Pankisi como razón para llevar a cabo una operación antiterrorista, osea en pocas palabras, una nueva invasión rusa de Georgia.

El pequeño valle se está convirtiendo en un gran problema. Hay una sensación en el aire de que Pankisi está a punto de llegar a su punto de inflexión. El desempleo y la falta de oportunidades para los jóvenes están pasando factura. La "Garganta" siempre ha sido un semillero de radicalismo y contrabando de armas, pero ahora se está convirtiendo rápidamente en una fábrica de shahid. El yihadista de barba roja posando para la cámara con frecuencia da consignas despiadadas del Estado Islámico con un encanto adornado y seductor, y hasta ahora la táctica parece estar funcionando. Esta "guerra santa" pierde rápidamente a los jóvenes con cada ráfaga de mortero. Y los hermanos Tarkhan y Tamaz saben que los que sobreviven vuelven a su patria demasiado pronto como unos aguerridos yihadistas  y despiadados "lobos reales."


Sin embargo, para las madres y los padres de esta generación radicalizada, no es sólo la pérdida y la incertidumbre. En este valle tan lejos de Siria, las preguntas se ciernen como la niebla fuera de la región del Cáucaso. Leila ha perdido sus dos hijos. De una manera diferente, Temur, el padre de Tarkhan y Tamaz, también ha tenido su pérdida. Con sinceridad Leila se pregunta: "¿Cuál es el propósito de esta guerra? ¿Con quién están luchando y por qué o por quién están matandose unos a otros? Todavía hoy no puede encontrar una explicación de por qué estos niños están muriendo ".