sábado, 27 de diciembre de 2014

Ser en la vida romeros. Renovarse o morir.

En estos días brilla distinto para mi, en España. A la que veía más ensombrecida cada vez, en todos los aspectos y especialmente en el de la política. Me desmoralizaba comprobar que muchos de los que estaban cerca de mis posiciones, se desgañitaban y no ocurría nada. Más de lo mismo, todo igual. Se movía todo en círculos, como en el poema de León Felipe: "...la noria dando vueltas y vueltas sin cesar, y el péndulo contándole las vueltas, monótono y exacto..." los unos con una sombra constante sobre sí (RuGALcabra, Faisán, ERE, ese, te,... y zETAp); los otros con las luces de nuestras conciencia que le alumbraron, intentándolas apagar con soplidos uracanados de PPpótamo, dejándonos a oscuras, sin esperanza, sin ilusión, más de lo de antes, más de lo ayer... todos lo mismo.


Prorrateando una ley y otra y otra... consenso para una mayoría absoluta, que una vez le dimos, como entonces (Aznar) y que como ahora (Rajoy). Nuestras conciencia, la de la moralidad para con las víctimas del terrorismo, la de los abortos, la de los descorazonados padres que no encuentran respaldo a una educación para sus hijos. Qué ha cambiado desde que nos gobernó aquel inútil... ¿Las familias? Los matrimonios homosexuales, siguen considerándose matrimonio. Aún se dispensa la píldora del día después, porque el día de antes se le ha enseñado en la escuela a edades tempranas que el sexo es sexo; por si en tu casa no te lo dicen.
¿Ha cambiado lo de la ETA? no. ¿Lo del paro? no. ¿Lo de sólo representar a una parte de España que no tenía más voz que la de las urnas y no la de quemar contenedores mostrando sus descontentos? ¡No!
Ahora nuestro presidente del gobierno es más alto, no está encorvado, no sé, y que por ejemplo no habla tonterías como lo de los brotes verdes, el viento y todas esas gilipolleces, porque no habla. Lo delega, su voz delegada en unos y otros para que los unos y los otros lo escuden y excusen. Margallo, Villaloba, de Santamaría, de Guindos y el muy amado y entrañable ministro de Hacienda.

Como en otro poema de León Felipe, Romero sólo

"Ser en la vida romero, 
romero sólo que cruza siempre por caminos nuevos. "

Y no temer a los cambios, a no acostumbrarse a lo menos malo, ni a lo que nos puedan sacar de los nuevos partidos que nacieron con vocación de, al menos, ilusionarnos (Vox, Ciudadanos, UPyD) Tener en mente un horizonte de mañana y no de acostumbrarnos, como decía el poeta "Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo,..." acostumbrarnos a fuerza de monotonía, que lo que está pasando, pasa; que lo que se prometió, no se ha cumplido; que se ha traicionado a muchos. Y que las medias verdades, las medias promesas cumplidas, ni son verdades ni compromisos cumplidos. 

La política, me pregunto, si es un oficio para el que tienen vocación de político y oír esa misma cancioncilla de costumbre, ese monótono soniquete que le dan los vocacionados políticos para decir nada. Promesas vacías, ornamentos que no adornan nada salvo su discurso hueco... me pregunto si:

 "La mano ociosa es quien tiene más fino el tacto en los dedos, 
decía el príncipe Hamlet, viendo 
cómo cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo 
un sepulturero. 
No sabiendo los oficios los haremos con respeto. 
Para enterrar a los muertos 
como debemos 
cualquiera sirve, cualquiera... menos un sepulturero.

No me cabe duda que de aquí a las elecciones próximas, sacarán algo de alguien de los partidos aún pequeños, que para hacer sombra sólo están los cipreses en los cementerios, donde están enterrados cientos y cientos de víctimas del terrorismo de ETA, traicionados por los de antes y, aún peor, ¡mucho peor!, por los de ahora.

"De esa manera fue herido con 23 puñaladas y sólo dio un gemido al primer golpe, pero sin decir una sola palabra. Aunque fueron muchos los que le traicionaron, se dirigió a Bruto que venía hacia él con estas palabras griegas: καὶ σὺ, τέκνον (kai su, teknon), que quiere decir: “¿Tú también, hijo mío?" Suetonio, Julio César, 82

En esos cementerios donde no han llegado ni siquiera miles y miles de víctimas inocentes de unas leyes sin piedad con los bebés y que han encontrado sepultura en cualquier basurero. 

Pero esto tiene que tomar un giro nuevo, debemos cambiar, votar en conciencia y no esperar que nadie engañe a nadie. Ya no... Que ya ese cuento lo hemos aprendido y no sólo desde la derecha (VOX), también desde la izquierda (Ciudadanos, UPyD). Que se necesita aire nuevo, sin miedo, ninguno, que necesita la política que se oree, que huele a polilla y a cadáver esos trajes. Y  para "...que nunca recemos / como el sacristán los rezos, / ni como el cómico viejo / digamos siempre los versos." 

¡¡¡Renovarse o morir!!!