lunes, 6 de julio de 2015

TREINTA MONEDAS DE PLATA

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En un tiempo no muy lejano, la generación del 98 -Unamuno, Ganivet, Azorín, Baroja, Valle-Inclán, Antonio Machado- abominaron de las torpes e irreflexivas tentativas de europeización que preconizó el progresismo español durante nuestro siglo XIX. Soñando con que Don Quijote hiciera su tercera salida. España, fuera la reserva sentimental de Europa.

Como hoy. Hemos renunciado a toda identidad propia; una nueva hornada de progresistas y liberales nos han hecho olvidar nuestro carácter hispánico. La falta de respeto por cualquiera de los valores (léase el Quijote cuando tengan un momentito) que nos lo presentan como algo "ridículo" y "trasnochado." Como si la vida, la familia, el amor, la verdad... fuera secundario. Es el reino de Judas, el traidor. Valoran más estos politicuchos de mierda, 30 monedas de plata, a todo lo demás. 

Perdidos andan, locos unos y otros con sus datos, sus porcentajes, sus incrementos y sus mierdas.

Se permiten el lujo de insultar la inteligencia con sus datos "macroeconómicos" con una mano de pintura azul cielo bajo el vuelo de una gaviota. Treinta monedas de plata tiene el valor de la traición de Judas, que vendió a su maestro al que le arrancó unas lágrimas por su traición y no por miedo de sus captores.

La política es la gran mentira. Y los políticos, los más viles embusteros.

« "...el pragmático Pilato preguntará: ¿Qué es la verdad?" (18,38)

Es la cuestión que se plantea también en la doctrina moderna del Estado: ¿Puede asumir la política la verdad como categoría para su estructura? ¿O debe dejar la verdad, como dimensión inaccesible, a la subjetividad y tratar más bien de lograr establecer la paz y la justicia con los instrumentos disponibles en el ámbito del poder? Y la política, en vista de la imposibilidad de poder contar con un consenso sobre la verdad y apoyándose en esto, ¿no se convierte acaso en instrumento de ciertas tradiciones que, en realidad, son sólo formas de conservación del poder?

Pero por otro lado ¿Qué ocurre si la verdad no cuenta nada? ¿Qué justicia será entonces posible? ¿No debe haber quizás criterios comunes que garanticen verdaderamente la justicia para todos, criterios fuera del alcance de las opiniones cambiantes y de las concentraciones de poder? ¿No es cierto que las grandes dictaduras han vivido a causa de la mentira ideológica y que sólo la verdad ha podido llevar a la liberación?»
(Jesús ante Pilato. Jesús de Nazaret II, Benedicto XVI)

La verdad es que esto se va a pique y que mantener este estado de "estadillos"; diecisiete "señores de la guerra" que para pasar su territorio (como en Afganistan) no hay más cojones que pagar un estipendio-impuesto revolucionario para su mantenimiento.

La verdad. La verdad. 

Estamos en manos de un cobarde, que sólo quiere sus treinta monedas de plata y que, a diferencia de Judas, no se "ahorca" por remordimiento. Sino que presume del dinero logrado.

"Y para que no se altere el orden público se renuncia a atacar ninguno de los problemas vitales de España..." (Vieja y nueva política, de Ortega) Refiriéndose a "Cánovas el empresario de la fantasmagoría."

Un cobarde.

"Allí Fernando González, Infante de Carrión,
ni en las salas ni en la torre donde esconderse encontró;
metióse bajo el escaño, tan grande fije su pavor.
Diego González, el otro, por la puerta se salió
diciendo con grandes gritos: -¡Ay, que no veré Carrión!
Tras la viga de un lagar metióse con gran temor;
todo el manto y el brial sucios de allí los sacó." (Poema de Mio Cid)

Es curioso como le pasa a todo cobarde, se parapeta en lo pasado y a voces, despavorido ¡que viene el futuro y no voy a estar yo! El gobierno amparado en el miedo, sin garantizar para vos, para nos, para todos, la independencia de los Poderes que garanticen la servidumbre a la nación y no al poder de turno. 

¿ZP? Es por eso mismo que obtuvo este "infante de Carrión" infame mayoría absoluta. ¿Y?

Dónde estás los compromisos. 

Este Judas, digan lo que digan, es el único responsable de la situación que vivimos ahora con la extrema izquierda (Podemos y Bildu) en las instituciones. Y lo peor de todo es que sigue mintiendo y presumiendo de sus treinta monedas.

Ni que decir tiene, que Podemos esté como está, le viene de perlas, a ver cómo podría de otra forma pedir que votaran a su partido sin tener que irse a las afueras y "colgarse de un árbol" de remordimiento por su traición.