sábado, 29 de junio de 2019

Por qué los Orgullos Gay atacan a la Iglesia.

Junio ​​en el calendario católico es el mes del Sagrado Corazón de Jesús, en el mes laico es el mes dedicado al orgullo gay en todo el mundo, entre las características comunes de todos ellos la más sobresaliente se encuentra la #blasfemia.

Junio ​​en el calendario católico es el mes del Sagrado Corazón de Jesús, en el laico es el mes dedicado al orgullo gay en todo el mundo, es decir, esas coloridas procesiones que serpentean por las calles de las ciudades y en las que los participantes desean hacer alarde de "El orgullo de ser supergay." De hecho, es mejor decir "gay", un término que debe usarse cuando la orientación sexual se ondea como una bandera ideológica. Los desfiles a menudo se asocian con otras iniciativas como reuniones, proyecciones de cine, conferencias, espectáculos, juegos también (y sobre todo) para niños e incluso pregones, etc.

El "movimiento" se asienta en el espíritu de los movimientos del '68 que se basaron no tanto en promover una actitud de defensa, la protección de su grupo, sino que más bien atacan a aquellos que señalan como enemigos. Para el trabajador era el empresario el enemigo, para la mujer es el hombre, la familia y los hijos. De manera análoga, en el orgullo gay no marchan tanto a favor de las personas homosexuales, sino que marchan en contra: contra la Iglesia, contra quienes afirman que la homosexualidad es una condición desordenada, contra partidos de derecha, contra conformistas, etc.

En resumen, la base característica del orgullo gay es el espíritu antagónico, un espíritu que contradice ciertas consignas que se gritan en esas mismas "manifas" con carrozas "multiculos" destinadas a la no discriminación, la inclusión y la apertura a lo que es diferente. En otras palabras, aunque la presentación que nos hacen creer del homosexualismo es ser abierta, acogedora, al diálogo, pero lo que viene de este mundo es lo contrario: hostilidad, beligerancia, incapacidad para dialogar, etc

El desfile del orgullo gay es un desfile de cuerpos semidesnudos (o desnudos completamente) esencialmente por 5 razones. El primero: la provocación. Según el espíritu beligerante que hemos mencionado anteriormente, es necesario provocar al enemigo, empujarlo a la reacción del desagravio generado y luego así atacarlo y tratarlo como de fanático, insensible y homofóbico si se atreve a responder. Segunda razón: la crítica. La desnudez se usa como un insulto a los estereotipos, de la normalidad, de la naturalidad de las relaciones. Por lo tanto, es un mensaje revolucionario: anular el orden deseado por Dios, que quería que el hombre fuera atraído por lo femenino y viceversa y, en particular, anular el significado de castidad y modestia, no más virtudes, sino tabú para derrocar a los enemigos de la libertad individual. Tercera razón transgresión. El cuerpo semidesnudo o desnudo del sarasón es una expresión del deseo de cruzar cualquier límite en el campo sexual. La primera limitación, por supuesto, es la de la heterosexualidad. La promiscuidad se entiende como una fuerza liberadora de los impulsos. Cuarta razón: la materialidad y lo puramente físico frente a la interioridad. La desnudez con orgullo es testigo de que la relación homosexual a menudo se centra en eros, y la dimensión afectiva (que obviamente también es desordenada porque proviene de la orientación homosexual, que también está desordenada como lo enseña el Catecismo) es un aspecto accesorio. Como nos enseñó en su serie de catequesis S. Juan Pablo II la "Teología del cuerpo" separan lo físico de lo espiritual haciendo al hombre poseedor sólo de lo físico como si fuera un animal más de la Creación.(ver S.Agustín, Libro X de las Confesiones) Ésta consideración es a menudo la fuente de la relación homosexual. Quinto motivo: el narcisismo. Para algunos participantes, el orgullo gay puede ser un escenario para presumir con la esperanza de ser notado y apreciado. El narcisismo, el vicio del cual ni siquiera los heterosexuales son libres, podría representar el intento de llenar, mediante confirmaciones positivas, ese sentimiento de inadecuación con respecto al mundo masculino para los hombres y con respecto al mundo femenino para las mujeres que a menudo acompañan a la persona homosexual (ver R. Marchesini, Homosexualidad, en T. Scandroglio, Preguntas de la vida y la muerte, Ares)

Otra característica de los "Orgullo gay" es ayudar a normalizar el fenómeno de la homosexualidad y la transexualidad en la conciencia colectiva, hacer que se absorban en la mente de la mayoría, inmunizar a toda la sociedad de los impulsos críticos innatos. La oficialización mundial y generalizada del orgullo gay lo ha convertido en un fenómeno personalizado, no tan escabroso, en esto obviamente ayudado por muchas otras actividades destinadas a normalizar la homosexualidad. Históricamente, el orgullo gay fue la primera iniciativa pública dirigida a hacer que la homosexualidad sea aceptable en la sociedad civil.

LA BLASFEMIA: La última característica, entre muchas otras, del orgullo gay es el empeño desmedido profanador hacia la Iglesia y el espíritu religioso. Es el primer elemento antagónico del orgullo gay. Según este factor, es el primer enemigo en ser asesinado: la Iglesia. Por eso hay tantas vulgaridades, insultos y representaciones blasfemas contra Dios, la Santísima Virgen y los santos. En estos gestos llenos de violencia, queda claro no solo el intento de profanar, que ahora está de moda desde el 68 hasta el presente y, por lo tanto, es la única fuente de las representaciones, sino el verdadero odio a todo lo sagrado, casi como si la Iglesia y los santos fueran en sí mismos una advertencia a la conciencia de estas personas. Naturalmente, el delito administrativo de la blasfemia permanece impune, así como el delito de desprecio a la religión. Por otra parte, y trivialmente dicho, aquellos que se atreven a criticar tales expresiones blasfemas pasan por ser homofóbicos, no son liberales, culpables de asumir actitudes discriminatorias, medievales porque censuran la libertad de expresión. De tal manera, como sucede con la ViGen, dos pesos dos medidas: si un homosexual insulta a la Virgen, este insulto es libertad de expresión, si un creyente critica a un hombre aflojado en su moral y contranatura que insulta a la Virgen merece ir a la cárcel por difamación.

jueves, 13 de junio de 2019

«Madre España» Miguel Hernández


Abrazado a tu cuerpo como el tronco a su tierra,
con todas las raíces y todos los corajes,
¿quién me separará, me arrancará de ti,
madre?

Abrazado a tu vientre, ¿quién me lo quitará,
si su fondo titánico da principio a mi carne?
abrazado a tu vientre, que es mi perpetua casa,
¡nadie!

Madre: abismo de siempre, tierra de siempre: entrañas
donde desembocando se unen todas las sangres:
donde todos los huesos caídos se levantan:
madre.

Decir madre es decir tierra que me ha parido;
es decir a los muertos: hermanos, levantarse;
es sentir en la boca y escuchar bajo el suelo
sangre.

La otra madre es un puente, nada más, de tus ríos.
El otro pecho es una burbuja de tus mares.
Tú eres la madre entera con todo su infinito,
madre.

Tierra: tierra en la boca, y en el alma, y en todo.
Tierra que voy comiendo, que al fin ha de tragarme.
Con más fuerza que antes, volverás a parirme,
madre.

Cuando sobre tu cuerpo sea una leve huella,
volverás a parirme con más fuerza que antes.
Cuando un hijo es un hijo, vive y muere gritando:
¡madre!

Hermanos: defendamos su vientre acometido,
hacia donde los grajos crecen de todas partes,
pues, para que las malas alas vuelen, aún quedan
aires.

Echad a las orillas de vuestro corazón
el sentimiento en límites, los efectos parciales.
Son pequeñas historias al lado de ella, siempre
grande.

Una fotografía y un pedazo de tierra,
una carta y un monte son a veces iguales.
Hoy eres tú la hierba que crece sobre todo,
madre.

Familia de esta tierra que nos funde en la luz,
los más oscuros muertos pugnan por levantarse,
fundirse con nosotros y salvar la primera
madre.

España, piedra estoica que se abrió en dos pedazos
de dolor y de piedra profunda para darme:
no me separarán de tus altas entrañas,
madre.

Además de morir por ti, pido una cosa:
que la mujer y el hijo que tengo, cuando pasen,
vayan hasta el rincón que habite de tu vientre,
madre.

Miguel Hernández

De: «Poemas sociales de guerra y muerte»

martes, 28 de mayo de 2019

Reza por mi.

Artículo publicado en Abc de Sevilla el domingo 11 de marzo de 2018


Rezar es una conversación con los que ya no están, el recuerdo de los que te antecedieron y la oración para seguir su ejemplo. Rezar es pedir por ellos. Y también pedirles a ellos por los que estamos aquí. Es el momento de más calma del día, y, en mi caso, el de primera hora de la mañana, poco más de las seis, y el agua de la ducha caliente cayendo despacio sobre los hombros. Rezar es una fotografía en sepia, un regreso a la casa de tus abuelos y al tiempo sin tiempo de tu infancia. Es pasar por la Iglesia de San Pedro, de camino al colegio, y rezarle al Cristo de Burgos un Padre Nuestro para que te ayude en los exámenes. Es el refugio del frío, y el silencio acogedor. Rezar es tener memoria.

Rezar es lo que va antes del trabajo o después del trabajo, y lo que nunca lo suplanta,  porque ya lo dice el refrán: a Dios rogando y con el mazo dando. Es lo único que puedes hacer cuando ya no puedes hacer más, y es la forma de comprometerse de quien no tiene otro medio de hacerlo, como cuando rezamos por un enfermo que se va a operar y ya está todo en manos del cirujano (y de Dios). Rezar no hace milagros, o sí los hace, eso nunca lo sabremos, pero ofrece consuelo al que reza y a aquel por quien se reza. Rezar nunca es inútil, porque siempre conforta.

Rezar es decir rezaré por ti y, también, reza por mí. Y es, por tanto, lo contrario a la vanidad. Rezar es la aceptación de tus limitaciones. Es aprender a resignarse cuando lo que pudo ser no ha sido. Es vivir sin rencor, aprender a olvidar, aceptar la derrota con dignidad y celebrar el triunfo con humildad. Rezar es resignación cuando procede, pero también arrebato y pundonor cuando toca. Es buscar las fuerzas si no se tienen y confiar en que las cosas van a ser como deberían ser. Rezar es optimismo, no dar nada por perdido, luchar y resistir, como en la canción, erguido frente a todo, y es mi padre antes de morir. Rezar es fragilidad y entereza.

Rezar es curar las heridas, restañar los arañazos, superar el daño que te han hecho. Pasar página y empezar de cero. Perdonar las ofensas y también pedir perdón. Y sobre todo tener gratitud. Rezar es dar las gracias por vivir y por lo que la vida te ha dado. Es despertarse con las ilusiones renovadas. Aferrarse desesperadamente a lo inmaterial. Acordarse de lo que de verdad importa, y relativizar todo lo demás. Es establecer las prioridades, poner en orden los papeles de tu mesa, buscar la trascendencia, pensar a lo grande.

Rezar es desconectar y apagar el móvil. Es introspección en la sociedad del exhibicionismo. Es relajarse y calmar los nervios. Y prepararse mentalmente para lo que ha de venir. No es solo buscar el coraje, sino también la inspiración, la idea, el enfoque, la luz, el claro en medio de la espesura. Rezar es razonar, aunque parezca lo más irracional que haya. Es la mente funcionando como cuando juegas un partido de tenis. Es planificar y anticipar las jugadas. Es abstracción en los tiempos de lo concreto y lo material. Es pausa en un mundo excitado. Es calma cuando todo es ansiedad. Y es aburrido en la dictadura de lo divertido.
Rezar es una forma extrema de independencia, una actividad casi contracultural, lo más punki que se puede hacer una tarde de domingo. Es la forma más radical de practicar “mindfullness”, tan pasada de moda que cualquier día se volverá extraordinariamente “cool”. Rezar podría computar como horas de trabajo para los empleados públicos, pero no sirve  porque es una práctica “antisistema”, sin reconocimiento alguno del “establishment”. Tan políticamente incorrecta que la gente oculta que reza como esconde la tripa para la foto. Rezar es un placer oculto, que se reserva para la intimidad. Un acto privado, y casi a escondidas, que, cuando se hace acompañado, necesita cierta oscuridad y mucha, mucha, confianza.

Rezar es desnudarse y abrir tu alma a la persona con la que rezas. Y es una declaración de amor por la persona que tienes en tus rezos. Es derramar tu cariño sobre los que más quieres y sentir el cariño de los que rezan por ti. Rezar es tener a otros en tus oraciones y  estar en las oraciones de otros, que es mucho más que estar solo en su memoria. Rezar, y sobre todo que recen por ti, es la mayor aspiración que uno puede tener en la vida. Un privilegio inmenso. Es querer tanto a alguien como para rezar por él, y que alguien te quiera tanto como para rezar por ti. ¿Cabe mayor orgullo? ¿Existe mayor plenitud que la de saber que hay una madre, un hermano, un hijo o un amigo que quiere que Dios te proteja, y te dé salud, y te ilumine, y te ayude, y te acompañe, y esté siempre contigo?

Rezar es tener fe. Tener fe en la vida, en las personas, en tus amigos, en tus hijos, en tus padres, en Dios. Rezar es la maestría de niños y abuelos. Y es un súper poder que nos predispone al bien. Rezar es creer y ser practicante de un mundo mejor.

sábado, 16 de marzo de 2019

El valor salvífico de la resurrección

El valor salvífico de la resurrección
SS Juan Pablo II. 15 de marzo de 1989




l. Si, como hemos visto en anteriores catequesis, la fe cristiana y la predicación de la Iglesia tienen su fundamento en la resurrección de Cristo, por ser ésta la confirmación definitiva y la plenitud de la revelación, también hay que añadir que es fuente del poder salvífico del Evangelio y de la Iglesia en cuanto integración del misterio pascual. En efecto, según San Pablo, Jesucristo se ha revelado como ‘Hijo de Dios con poder, según el espíritu de santidad, por su resurrección de entre los muertos’ (Rom 1, 4). Y El transmite a los hombres esta santidad porque ‘fue entregado por nuestros pecados y fue resucitado para nuestra justificación’ (Rom 4, 25). Hay como un doble aspecto en el misterio pascual: la muerte para liberar del pecado y la resurrección para abrir el acceso a la vida nueva.

Ciertamente el misterio pascual, como toda la vida y la obra de Cristo, tiene una profunda unidad interna en su función redentora y en su eficacia, pero ello no impide que puedan distinguirse sus distintos aspectos con relación a los efectos que derivan de él en el hombre. De ahí la atribución a la resurrección del efecto específico de la ‘vida nueva’, como afirma San Pablo.

2. Respecto a esta doctrina hay que hacer algunas indicaciones que, en continua referencia los textos del Nuevo Testamento, nos permitan poner de relieve toda su verdad y belleza.

Ante todo, podemos decir ciertamente que Cristo resucitado es principio y fuente de una vida nueva para todos los hombres. Y esto aparece también en la maravillosa plegaria de Jesús, la víspera de su pasión, que Juan nos refiere con estas palabra: ‘Padre… glorifica a tu Hijo para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado’ (Jn 17, 1-2). En su plegaria Jesús mira y abraza sobre todo a sus discípulos a quienes advirtió de la próxima y dolorosa separación que sé verificaría mediante su pasión y muerte, pero a los cuales prometió asimismo: ‘Yo vivo y también vosotros viviréis (Jn 14, 19). Es decir: tendréis parte en mi vida, la cual se revelará después de la resurrección. Pero la mirada de Jesús se extiende a un radio de amplitud universal. Les dice: ‘No ruego por éstos (mis discípulos), sino también por aquellos, que por medio de su palabra, creerán en mí… (Jn 17, 20): todos deben formar una sola cosa al participar en la gloria de Dios en Cristo.

La nueva vida que se concede a los creyentes en virtud de la resurrección de Cristo, consiste en la victoria sobre la muerte del pecado y en la nueva participación en la gracia. Lo afirma San Pablo de forma lapidaria: ‘Dios, rico en misericordia…, estando muertos a causa de nuestros delitos nos vivificó juntamente con Cristo’ (Ef 2, 4-5). Y de forma análoga San Pedro: ‘El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo…, por su gran misericordia, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos nos ha reengendrado para una esperanza viva’ (1 Pe 1, 3).

Esta verdad se refleja en la enseñanza paulina sobre el bautismo: ‘Fuimos, pues, con El (Cristo) sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva’ (Rom 6, 4).

3. Esta vida nueva (la vida según el Espíritu) manifiesta la filiación adoptiva: otro concepto paulino de fundamental importancia. A este respecto, es ‘clásico’ el pasaje de la Carta a los Gálatas: ‘Envió Dios a su Hijo… para rescatar a los que se hallaban bajo la ley y para que recibiéramos la filiación adoptiva’ (Gal 4, 4-5). Esta adopción divina por obra del Espíritu Santo, hace al hombre semejante al Hijo unigénito: ‘…Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios’ ‘m 8, 14). En la Carta a los Gálatas San Pablo se apela a la experiencia que tienen los creyentes de la nueva condición en que se encuentran: ‘La prueba de que sois hijos de Dios es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá, Padre! De modo que ya no eres esclavo sino hijo; y si hijo, también heredero por voluntad de Dios’ (Gal 4, 6)7). Hay, pues, en el hombre nuevo un primer efecto de la redención: la liberación de la esclavitud; pero la adquisición de la libertad llega al convertirse en hijo adoptivo, y ello no tanto por el acceso legal a la herencia, sino con el don real de la vida divina que infunden en el hombre las tres Personas de la Trinidad (Cfr. Gal 4, 6; 2 Cor 13, 13). La fuente de esta vida nueva del hombre en Dios es la resurrección de Cristo.

La participación en la vida nueva hace también que los hombres sean ‘hermanos’ de Cristo, como el mismo Jesús llama a sus discípulos después de la resurrección: ‘Id a anunciar a mis hermanos…’ (Mt 28, 10; Jn 20, 17). Hermanos no por naturaleza sino por don de gracia, pues esa filiación adoptiva da una verdadera y real participación en la vida del Hijo unigénito, tal como se reveló plenamente en su resurrección.

4. La resurrección de Cristo (y, más aún, el Cristo resucitado) es finalmente principio y fuente de nuestra futura resurrección. El mismo Jesús habló de ello al anunciar la institución de la Eucaristía como sacramento de la vida eterna, de la resurrección futura: ‘El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré el último día’ (Jn 6, 54). Y al ‘murmurar’ los que lo oían, Jesús les respondió: ‘¿Esto os escandaliza? ¿Y cuándo veáis al Hijo del hombre subir a donde estaba antes…?’ (Jn 6, 61-62).De ese modo indicaba indirectamente que bajo las especies sacramentales de la Eucaristía se da los que la reciben participación en el Cuerpo y Sangre de Cristo glorificado.

También San Pablo pone de relieve la vinculación entre la resurrección de Cristo y la nuestra, sobre todo en su Primera Carta a los Corintios; pues escribe: ‘Cristo resucitó de entre los muertos como primicia de los que murieron… Pues del mismo modo que en Adán mueren todos, así también todos revivirán en Cristo’ (1 Cor 15, 20-22). ‘En efecto, es necesario que este ser corruptible se revista de incorruptibilidad y que este ser mortal se revista de inmortalidad. Y cuando este ser corruptible se revista de incorruptibilidad y este ser mortal se revista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: !La muerte ha sido devorada en la victoria!’ (1 Cor 15, 53-54). ‘Gracias sean dadas a Dios que nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo’ (1 Cor 15, 57).

La victoria definitiva sobre la muerte, que Cristo ya ha logrado, El la hace partícipe a la humanidad en la medida en que ésta recibe los frutos de la redención. Es un proceso de admisión a la ‘vida nueva’, a la ‘vida eterna’, que dura hasta el final de los tiempos. Gracias a ese proceso se va formando a lo largo de los siglos una nueva humanidad: el pueblo de los creyentes reunidos en la Iglesia, verdadera comunidad de la resurrección. A la hora final de la historia, todos resurgirán, y los que hayan sido de Cristo, tendrán la plenitud de la vida en la gloria, en la definitiva realización de la comunidad de los redimidos por Cristo ‘para que Dios sea todo en todos’ (1 Cor 15, 28).

5. El Apóstol enseña también que el proceso redentor, que culmina con la resurrección de los muertos, acaece en una esfera de espiritualidad inefable, que supera todo lo que se puede concebir y realizar humanamente. En efecto, si por una parte escribe que ‘la carne y la sangre no pueden heredar el reino de los cielos; ni la corrupción hereda la incorrupción’ (1 Cor 15, 50) lo cual es la constatación de nuestra incapacidad natural para la nueva vida), por otra, en la Carta a los Romanos asegura a los que creen lo siguiente: ‘Si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en nosotros, Aquel que resucitó a Cristo de entre los muertos dará también la vida a vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que habita en vosotros’ (Rom 8, 11). Es un proceso misterioso de espiritualización, que alcanzará también a los cuerpos en el momento de la resurrección por el poder de ese mismo Espíritu Santo que obró la resurrección de Cristo.

Se trata, sin duda, de realidades que escapan a nuestra capacidad de comprensión y de demostración racional, y por eso son objeto de nuestra fe fundada en la Palabra de Dios, la cual, mediante San Pablo, nos hace penetrar en el misterio que supera todos los límites del espacio y del tiempo: ‘Fue hecho el primer hombre, Adán, alma viviente; el último Adán, espíritu que da vida'(1 Cor 15, 45). ‘Y del mismo modo que hemos llevado la imagen del hombre terreno, llevaremos también la imagen del celeste’ (1 Cor 15, 49).

6. En espera de esa transcendente plenitud final, Cristo resucitado vive en los corazones de sus discípulos y seguidores como fuente de santificación en el Espíritu Santo, fuente de la vida divina y de la filiación divina, fuente de la futura resurrección.

Esa certeza le hace decir a San Pablo en la Carta a los Gálatas: ‘Con Cristo estoy crucificado; y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí. La vida que vivo al presente en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí’ (Gal 2, 20). Como el Apóstol, también cada cristiano, aunque vive todavía en la carne (Cfr. Rom 7, 5), vive una vida ya espiritualizada con la fe (Cfr. 2 Cor 10, 3), porque el Cristo vivo, el Cristo resucitado se ha convertido en el sujeto de todas sus acciones: Cristo vive en mí (Cfr. Rom 8, 2. 10)11;. Flp 1, 21; Col 3, 3). Y es la vida en el Espíritu Santo.

Esta certeza sostiene al Apóstol, como puede y debe sostener a cada cristiano en los trabajos y los sufrimientos de esta vida, tal como aconsejaba Pablo al discípulo Timoteo en el fragmento de una Carta suya con el que queremos cerrar )para nuestro conocimiento y consuelo) nuestra catequesis sobre la resurrección de Cristo: ‘Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, descendiente de David, según mi Evangelio… Por eso todo lo soporto por los elegidos, para que también ellos alcancen la salvación que está en Cristo Jesús con la gloria eterna. Es cierta esta afirmación: si hemos muerto con El, también viviremos con El; si nos mantenemos firmes, también reinaremos con El; si le negamos, también El nos negará; si somos fieles, El permanece fiel, pues no puede negarse a sí mismo…’ (2 Tim 2, 8-13).

‘Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos’: esta afirmación del Apóstol nos da la clave de la esperanza en la verdadera vida en el tiempo y en la eternidad

domingo, 24 de febrero de 2019

MIÉRCOLES DE CENIZA. COMIENZA LA CUARESMA.


El miércoles de ceniza proviene de la antrigua tradición judía de penitencia y ayuno.La práctica incluye el uso de ceneizas en la cabeza. Las cenizas simbolizan el polvo del cual Dios hizo al hombre. Cuando el sacerdote aplica las cenizas en la frente de una persona y pronucias las siguientes palabras: "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás." o "Arrepiéntete y cree en el evangelio."

Las cenizas también simbolizan el dolor y en este caso, es el dolor por haber pecado. Los escritos de los Padres de la Iglesia  del siglo II se refieren ya al uso de las cenizas como signo de penitencia.

Los sacerdotes administran las cenizas durante la misa y todos están invitados a tomarla como un símbolo visible de penitencia. Las cenizas están hechas con las palmas benditas de la misa del domingo de Ramos del año anterior.

Señala el comienzo de la Cuaresma que prepara la celebración del triduo pascual y el gozo de la Resurrección del Señor, rememorando los cuarenta días de ayuno de Jesús en el desierto de Judea antes de comenzar su misión de anunciar el Reino de Dios durante tres años invitando a la conversión:
Allí se retirará donde rezará, ayunará y será tentado por Satanás.

De la profecía de Joel 2, 12-18

«Ahora —oráculo del Señor— convertíos a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto.
Rasgad los corazones y no las vestiduras;convertíos al Señor, Dios vuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad; y se arrepiente de las amenazas.»
Quizá se arrepienta y nos deje todavía su bendición, la ofrenda, la libación para el Señor, vuestro Dios.
Tocad la trompeta en Sión, proclamad el ayuno, convocad la reunión. Congregad al pueblo, santificad la asamblea, reunid a los ancianos. Congregad a muchachos y niños de pecho.
Salga el esposo de la alcoba, la esposa del tálamo.
Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, y digan:
—«Perdona, Señor, a tu pueblo; no entregues tu heredad al oprobio, no la dominen los gentiles; no se diga entre las naciones: ¿Dónde está su Dios?
El Señor tenga celos por su tierra, y perdone a su pueblo.»

domingo, 28 de octubre de 2018

La casa en el confín de la tierra. William Hope Hodgson

Título original: The House on the Borderland de William Hope Hodgson
Edición original: Chapman and Hall, 1908.

Para encuadrar este autor debería considerar que hay dos tipos de clásicos en la literatura de habla inglesa,
por un lado los que son agradablemente proporcionados, elegantes en su composición, etc. Describen ricos retratos de los personajes con los que un lector cuida e identifica; sumergen a esos personajes en un entorno detallado y memorable; presentan una serie de eventos que son de gran interés para los personajes (y por lo tanto para el lector) y que, en retrospectiva, crean un patrón significativo y estéticamente agradable; y hacen todo esto con un estilo de lenguaje que es en sí mismo estéticamente elegante y satisfactorio.

De otro lado, sin embargo, mucho menos en número que los anteriores, son las creaciones estéticas que carecen de simetría y no son agradablemente proporcionados. Muchos de sus elementos son atrofiados o deformes. Pero poseen una cualidad, quizás dos, de mucho mérito; elementos que son tan únicos o memorables que levantan sin ayuda el libro que contienen dentro de la gran masa de lo corriente y lo mundano. Derribaron la puerta de la Inmortalidad y arrastraron su libro a través del umbral, hacia el reino enrarecido de los Libros que serán recordados.

La tercera novela de William Hope Hodgson, The House on the Borderland , uno de los clásicos reconocidos de la ficción extraña y el horror cósmico, un precursor de las obras de HP Lovecraft, Clark Ashton Smith, Mervyn Peake y China Mieville, es de los de este último tipo.

Una novela puede considerarse como una silla con cuatro patas: caracterización; trama; ambiente / ambiente y el lenguaje. El "tema" puede considerarse el asiento de la silla, una calidad respaldada por las cuatro patas. La Casa en el confín de la tierra (o en el límite o la frontera, en traducción literal) tiene una gran carencia de caracterización o desarrollo del carácter; no sigue un patrón de trama estéticamente agradable; y su lenguaje es, en el mejor de los casos, peatonal o útil. Lo que lo convierte en un clásico de su género, un libro que se recordará, es la extraordinaria y cautivadora construcción de Hodgson de la configuración del libro y su constante desarrollo de un sentimiento de creciente temor, vulnerabilidad e impotencia ante las fuerzas cósmicas desconocidas.

Examinemos primero cuáles serían las deficiencias del libro. Los lectores obtenemos muy poca información sobre cualquiera de los personajes de la novela. La trama de encuadre, la de dos hombres de vacaciones de pesca en la Irlanda rural a finales del siglo XIX que se encuentran con las ruinas de una casa situada precariamente en un saliente de roca sobre una grieta desolada y opresiva, y que descubren en esas ruinas parcialmente un Diario legible del antiguo propietario de la casa, es bastante simple y rudimentario. No aprendemos nada de importancia sobre estos dos hombres; están presentes en el libro simplemente para entregarnos a nosotros, los lectores, el contenido del diario. El autor nunca nombrado del diario es el protagonista del libro. A pesar del hecho de que la mayoría del libro se cuenta en sus propias palabras, desde su punto de vista, tampoco aprendemos mucho sobre él. Todo lo que se nos dice es que él es anciano pero físicamente vigoroso, que se mudó a una casa aislada en el campo irlandés con solo su hermana y su perro como compañeros, y que una vez tuvo un gran amor, a quien perdió. Nunca aprendemos sus razones para mudarse a la casa aislada. La única razón por la que nos ofrecen permanecer allí después de los repetidos ataques contra él, su perro y su hogar por lo que él llama las Bestias porcinas es que estar en la casa de alguna manera le proporciona una tenue conexión espiritual con el alma o encarnación espiritual de su amor perdido Se le muestra que tiene una experiencia extracorpórea que lo lleva desde la Irlanda del siglo XIX hasta el centro mismo del universo, incontables eones en el futuro; sin embargo, este asombroso e inexplicable viaje a través del espacio y el tiempo no deja ningún impacto apreciable en su carácter o perspectiva. Al final de sus entradas en el diario, no es diferente de lo que era al comienzo del diario. El personaje más completo del libro, creo, que es su perro, Pepper.

¿La trama? Definitivamente se desarrolla un impulso lineal hacia adelante durante la primera mitad del libro, cuando el protagonista está explorando su misteriosa casa y el cambiante paisaje que lo rodea, y cuando se dedica a defenderse de los ataques a su apresurada casa fortificada de enjambres de Swine Things, que emergen de un cañón en crecimiento y de cavernas que se extienden debajo de su casa. En esta parte, el libro está lleno de suspense y es apasionante. Sin embargo, cuando los ataques se extinguen (sin que los lectores se enteren porqué), el libro se convierte en un viaje / fantasía cósmica cuando el protagonista comienza a experimentar el tiempo de una manera cada vez más acelerada. En una transformación inexplicable, abandona el montón de polvo de un cuerpo para presenciar el envejecimiento y la muerte final del Sol, la destrucción de la Tierra y todos los planetas de nuestro sistema solar, la captura del Sol muerto por la gravedad de los otros cuerpos celestes, y su llegada final al centro del universo, donde su inmersión en la superficie Central del Sol envía al protagonista catapultado a través de múltiples dimensiones para aterrizar en la llanura alienígena de la que pueden haber venido las Bestias cerdos. Durante la última parte de estos viajes fantásticos e inexplicables, el protagonista experimenta períodos de reunión con el espíritu o la esencia de su amor perdido. Sin embargo, a lo largo de esta parte del libro, el protagonista se presenta a los lectores como un observador distante, al margen de cualquiera de los eventos catastróficos que tan poderosamente se nos muestra. Con aproximadamente una quinta parte del libro restante, se muestra que el protagonista regresa a su casa, aparentemente varios días después de que comenzara su viaje épico a través del tiempo y el espacio. Parece que no tuvo más efecto en él que un sueño particularmente vívido. Luego, el libro vuelve a su modo anterior de acumular horror, y lo último que vemos del protagonista es que es víctima de un ataque mucho más insidioso y con menos escapatoria que el ataque anterior de las bestias cerdos. La historia de encuadre de la novela termina abruptamente cuando los dos turistas deciden, sabiamente, abandonar el infierno de Dodge y dejar atrás la Irlanda rural y su casa de misterios en ruinas.

Uno experimenta este libro como si fuera un sueño extendido (o alucinación por drogas, tal vez). Ahí radica gran parte de su poder y atractivo duradero. La novela envuelve al lector como una capa perfumada, bloqueando toda la luz exterior y los estímulos durante la experiencia de leerla. Increíbles eventos ocurren sin motivo ni explicación. El protagonista, aunque representado como un hombre ingenioso, ingenioso y capaz, está casi indefenso en las garras de las fuerzas alienígenas y malignas, una pequeña mota de una muñeca de trapo lanzada por dioses oscuros e incomprensibles y un terremoto de evolución cósmica. Uno no puede escapar a la sensación de que las cosas siempre pueden empeorar, y probablemente lo harán. Si el libro entrega un mensaje o contiene un tema, es este: estamos solos. Estamos indefensos y somos insignificantes. Hay cosas allá afuera que pueden aplastarnos a voluntad, y nunca sabremos cuándo sucederá, ni por qué.

Sobre la base de su composición y su estado de ánimo, esta novela puede considerarse la fuente de dos corrientes posteriores de literatura fantástica. Creo que prácticamente todo el corpus de historias de "Individuos aislados contra hordas de criaturas homicidas", desde Soy Legenda (y sus versiones cinematográficas) de Richard Matheson's hasta el último episodio de The Walking Dead , se remonta a las invasiones nocturnas de los cerdos Bestias. Quizás de mayor importancia, Hodgson extendió su imaginación sobre el futuro de nuestro planeta, el sistema solar y el universo entero mucho más allá de lo que incluso HG Wells había intentado mostrar en The Time Machine.o cualquiera de sus novelas "pseudoproféticas". Se puede decir que Hodgson abrió el camino de manera imaginativa los grandes de ciencia ficción como Olaf Stapleton (cuyos Últimos y Primeros Hombres y Star Maker muestran similitudes significativas con la parte de The House on the Borderland), Jack Williamson, Edmund Hamilton y Arthur C. Clarke.

Por cierto, William Hope Hodgson vivió una vida extraordinaria, aparte de sus cuatro novelas y muchas docenas de cuentos y poemas. Nacido en 1877, hijo de un sacerdote anglicano itinerante (una de cuyas parroquias estaba en el condado de Wicklow, Irlanda, donde se encuentra The House on the Borderland ), Hodgson se escapó de adolescente para convertirse en marino mercante. Según uno de sus biógrafos, Sam Moskowitz, Hodgson desarrolló un gran temor y odio por el mar, algo sorprendente, dada su larga carrera en la marina mercante. Un hombre pequeño con rasgos delicados, fue sometido a un severo abuso físico por parte de sus compañeros marinos, tanto que desarrolló un programa personal para desarrollar su cuerpo y sus habilidades de lucha, lo que le permitió defenderse. Después de dejar la marina mercante, se convirtió en una versión de Jack LaLanne de principios de siglo, creando una escuela de desarrollo físico, educación física y culturismo. Entrenó a las fuerzas policiales inglesas e incluso estuvo involucrado con Harry Houdini por un tiempo. Cuando la empresa fracasó, se dedicó a la escritura de ficción, y él y su esposa se mudaron a Francia durante varios años. Regresaron a Inglaterra a comienzos de la Primera Guerra Mundial, cuando Hodgson hizo su primero de varios alistamientos sucesivos en el ejército británico. Fue asesinado en Ypres, Bélgica, en abril de 1918, a la edad de 40 años, solo siete meses antes del armisticio y diez años después de la publicación de The House on the Borderland .



Richard Corben y Simon Revelstroke adaptan para una historieta de tebeo (cómic) basada en la obra de William Hope Hodgson.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Octubre: Mes del Rosario

El motivo más importante para volver a proponer con determinación la práctica del Rosario es por ser un medio sumamente válido para favorecer en los fieles la exigencia de contemplación del misterio cristiano, que he propuesto en la Carta Apostólica Novo millennio ineunte como verdadera y propia 'pedagogía de la santidad': «es necesario un cristianismo que se distinga ante todo en el arte de la oración».[9] Mientras en la cultura contemporánea, incluso entre tantas contradicciones, aflora una nueva exigencia de espiritualidad, impulsada también por influjo de otras religiones, es más urgente que nunca que nuestras comunidades cristianas se conviertan en «auténticas escuelas de oración».[10]
El Rosario forma parte de la mejor y más reconocida tradición de la contemplación cristiana. Iniciado en Occidente, es una oración típicamente meditativa y se corresponde de algún modo con la «oración del corazón», u «oración de Jesús», surgida sobre el humus del Oriente cristiano.

El Rosario, como coronación mariana, para exhortar a la contemplación del rostro de Cristo en compañía y a ejemplo de su Santísima Madre. Recitar el Rosario, en efecto, es en realidad contemplar con María el rostro de Cristo.
Hay una cierta crisis de esta oración que, en el actual contexto histórico y teológico, corre el riesgo de ser infravalorada injustamente y, por tanto, poco propuesta a las nuevas generaciones. Hay quien piensa que la centralidad de la Liturgia, acertadamente subrayada por el Concilio Ecuménico Vaticano II, tenga necesariamente como consecuencia una disminución de la importancia del Rosario. En realidad, como puntualizó Pablo VI, esta oración no sólo no se opone a la Liturgia, sino que, ya que la introduce y la recuerda, ayudando a vivirla con plena participación interior, recogiendo así sus frutos en la vida cotidiana.

En realidad, se coloca en el más límpido horizonte del culto a la Madre de Dios, tal como el Concilio ha establecido: un culto orientado al centro cristológico de la fe cristiana, de modo que «mientras es honrada la Madre, el Hijo sea debidamente conocido, amado, glorificado»
Cuántas gracias he recibido de la Santísima Virgen a través del Rosario en estos años: ¡Magnificat anima mea Dominum! Deseo elevar mi agradecimiento al Señor con las palabras de su Madre Santísima, bajo cuya protección he puesto mi ministerio petrino: ¡Totus tuus!  

Sería imposible citar la multitud innumerable de Santos que han encontrado en el Rosario un auténtico camino de santificación. Bastará con recordar a san Luis María Grignion de Montfort, autor de un preciosa obra sobre el Rosario y, más cercano a nosotros, al Padre Pío de Pietrelcina, que recientemente he tenido la alegría de canonizar. Un especial carisma como verdadero apóstol del Rosario tuvo también el Beato Bartolomé Longo. Su camino de santidad se apoya sobre una inspiración sentida en lo más hondo de su corazón: « ¡Quien propaga el Rosario se salva! ».[13] Basándose en ello, se sintió llamado a construir en Pompeya un templo dedicado a la Virgen del Santo Rosario colindante con los restos de la antigua ciudad, apenas influenciada por el anuncio cristiano antes de quedar cubierta por la erupción del Vesuvio en el año 79 y rescatada de sus cenizas siglos después, como testimonio de las luces y las sombras de la civilización clásica.

Con toda su obra y, en particular, a través de los «Quince Sábados», Bartolomé Longo desarrolló el meollo cristológico y contemplativo del Rosario, que ha contado con un particular aliento y apoyo en León XIII, el «Papa del Rosario».
                                                                                                                       San Juan Plablo II

En este vídeo que acompaña, tienes todo lo necesario para aprender a rezar el Santo Rosario latino en compañía de S. Juan Pablo II.



La Iglesia ha dedicado un mes, el de Octubre, para honrar a María con el rezo del Santo Rosario

El Rosario, precisamente a partir de la experiencia de María, es una oración marcadamente contemplativa. Sin esta dimensión, se desnaturalizaría, como subrayó Pablo VI: «Sin contemplación, el Rosario es un cuerpo sin alma y su rezo corre el peligro de convertirse en mecánica repetición de fórmulas y de contradecir la advertencia de Jesús: "Cuando oréis, no seáis charlatanes como los paganos, que creen ser escuchados en virtud de su locuacidad" (Mt 6, 7). Por su naturaleza el rezo del Rosario exige un ritmo tranquilo y un reflexivo remanso, que favorezca en quien ora la meditación de los misterios de la vida del Señor, vistos a través del corazón de Aquella que estuvo más cerca del Señor, y que desvelen su insondable riqueza».

Es necesario detenernos en este profundo pensamiento de Pablo VI para poner de relieve algunas dimensiones del Rosario que definen mejor su carácter de contemplación cristológica.

Origen e historia de esta devoción: 

En la antigüedad, los romanos y los griegos solían coronar con rosas a las estatuas que representaban a sus dioses, como símbolo del ofrecimiento de sus corazones. La palabra “rosario” significa "corona de rosas".

Siguiendo esta tradición, las mujeres cristianas que eran llevadas al martirio por los romanos, marchaban por el Coliseo vestidas con sus ropas más vistosas y con sus cabezas adornadas de coronas de rosas, como símbolo de alegría y de la entrega de sus corazones al ir al encuentro de Dios. Por la noche, los cristianos recogían sus coronas y por cada rosa, recitaban una oración o un salmo por el eterno descanso del alma de las mártires.

La Iglesia recomendó entonces rezar el rosario, el cual consistía en recitar los 150 salmos de David, pues era considerada una oración sumamente agradable a Dios y fuente de innumerables gracias para aquellos que la rezaran. Sin embargo, esta recomendación sólo la seguían las personas cultas y letradas pero no la mayoría de los cristianos. Por esto, la Iglesia sugirió que aquellos que no supieran leer, suplantaran los 150 salmos por 150 Avemarías, divididas en quince decenas. A este “rosario corto” se le llamó “el salterio de la Virgen”.

Cuenta la Historia que un día, a finales del siglo XII, Santo Domingo de Guzmán quien sufría mucho al ver que la gravedad de los pecados de la gente estaba impidiendo la conversión de los albigenses, decidió ir al bosque a rezar. Estuvo en oración tres días y tres noches haciendo penitencia y flagelándose hasta perder el sentido. En este momento, se le apareció la Virgen con tres ángeles y le dijo que la mejor arma para convertir a las almas duras no era la flagelación, sino el rezo de su salterio.

Santo Domingo se dirigió en ese mismo momento a la catedral de Toulouse, sonaron las campanas y la gente se reunió para escucharlo. Cuando iba a empezar a hablar, se soltó una tormenta con rayos y viento muy fuerte que hizo que la gente se asustara. Todos los presentes pudieron ver que la imagen de la Virgen que estaba en la catedral alzaba tres veces los brazos hacia el Cielo. Santo Domingo empezó a rezar el salterio de la Virgen y la tormenta se terminó.

En otra ocasión, Santo Domingo tenía que dar un sermón en la Iglesia de Notre Dame en París con motivo de la fiesta de San Juan y, antes de hacerlo, rezó el Rosario. La Virgen se le apareció y le dijo que su sermón estaba bien, pero que mejor lo cambiara y le entregó un libro con imágenes, en el cual le explicaba lo mucho que gustaba a Dios el rosario de Avemarías porque le recordaba ciento cincuenta veces el momento en que la humanidad, representada por María, había aceptado a su Hijo como Salvador.
Santo Domingo cambió su homilía y habló de la devoción del Rosario y la gente comenzó a rezarlo con devoción, a vivir cristianamente y a dejar atrás sus malos hábitos.

Santo Domingo murió en 1221, después de una vida en la que se dedicó a predicar y hacer popular la devoción del Rosario entre las gentes de todas las clases sociales para el sufragio de las almas del Purgatorio, para el triunfo sobre el mal y prosperidad de la Santa Madre de la Iglesia.

El rezo del Rosario mantuvo su fervor por cien años después de la muerte de Santo Domingo y empezó a ser olvidado.

En 1349, hubo en Europa una terrible epidemia de peste a la que se le llamó ¨la muerte negra” en la que murieron muchísimas personas.
Fue entonces cuando el fraile Alan de la Roche, superior de los dominicos en la misma provincia de Francia donde había comenzado la devoción al Rosario, tuvo una aparición, en la cual Jesús, la Virgen y Santo Domingo le pidieron que reviviera la antigua costumbre del rezo del Santo Rosario. El Padre Alan comenzó esta labor de propagación junto con todos los frailes dominicos en 1460. Ellos le dieron la forma que tiene actualmente, con la aprobación eclesiástica. A partir de entonces, esta devoción se extendió en toda la Iglesia.

¿Cuándo se instituyó formalmente esta fiesta?

El 7 de octubre de 1571 se llevó a cabo la batalla naval de Lepanto en la cual los cristianos vencieron a los turcos. Los cristianos sabían que si perdían esta batalla su religión podía peligrar y por esta razón confiaron en la ayuda de Dios, a través de la intercesión de la Santísima Virgen. El Papa San Pío V pidió a los cristianos rezar el rosario por la flota. En Roma estaba el Papa despachando asuntos cuando de pronto se levantó y anunció que sabía que la flota cristiana había sido victoriosa. Ordenó el toque de campanas y una procesión. Días más tarde llegaron los mensajeros con la noticia oficial del triunfo cristiano. Posteriormente, instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias el 7 de octubre.

Un año más tarde, Gregorio XIII cambió el nombre de la fiesta por el de Nuestra Señora del Rosario y determinó que se celebrase el primer domingo de Octubre (día en que se había ganado la batalla). Actualmente se celebra la fiesta del Rosario el 7 de Octubre y algunos dominicos siguen celebrándola el primer domingo del mes.

La fuerza del Rosario

A lo largo de la historia se ha visto como el rezo del Santo Rosario pone al demonio fuera de la ruta del hombre y de la Iglesia. Llena de bendiciones a quienes lo rezan con devoción. Nuestra Madre del Cielo ha seguido promoviéndolo, principalmente en sus apariciones a los pastorcillos de Fátima.

El Rosario es una verdadera fuente de gracias. María es medianera de las gracias de Dios. Dios ha querido que muchas gracias nos lleguen por su conducto, ya que fue por ella que nos llegó la salvación.

Todo cristiano puede rezar el Rosario. Es una oración muy completa, ya que requiere del empleo simultáneo de tres potencias de la persona: física, vocal y espiritual. Las cuentas favorecen la concentración de la mente.

Rezar el Rosario es como llevar diez flores a María en cada misterio. Es una manera de repetirle muchas veces lo mucho que la queremos. El amor y la piedad no se cansan nunca de repetir con frecuencia las mismas palabras, porque siempre contienen algo nuevo. Si lo rezamos todos los días, la Virgen nos llenará de gracias y nos ayudará a llegar al Cielo. María intercede por nosotros sus hijos y no nos deja de premiar con su ayuda. Al rezarlo, recordamos con la mente y el corazón los misterios de la vida de Jesús y los misterios de la conducta admirable de María: los gozosos, los dolorosos, los luminosos y los gloriosos. Nos metemos en las escenas evangélicas: Belén, Nazaret, Jerusalén, el huerto de los Olivos, el Calvario, María al pie de la cruz, Cristo resucitado, el Cielo, todo esto pasa por nuestra mente mientras nuestros labios oran.

Las Letanías

El Rosario no es una oración litúrgica, sino sólo un ejercicio piadoso. Las Letanías forman una parte oficial de la liturgia en cuanto que las invocaciones reciben permiso de la Santa Sede. Se cree que su origen fue, probablemente, antes del siglo XII.

La forma actual en la que las rezamos se adoptó en el santuario mariano de Loreto, en Italia y por eso se llama Letanía lauretana. En 1587, el Papa Sixto V la aprobó para que la rezaran todos los cristianos. Todos los cristianos hemos recurrido a la Virgen en momentos de alegría llamándola “Causa de nuestra alegría”, en momentos de dolor diciéndole “Consoladora de los afligidos”, etc.
Podemos rezar las Letanías con devoción, con amor filial, con gozo de tener una Madre con tantos títulos y perfecciones, recibidos de Dios por su Maternidad divina y por su absoluta fidelidad. Al rezarlas, tendremos la dicha de alabar a María, de invocar su protección y de ser ayudados siempre ya que la Virgen no nos deja desamparados.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Lejos de ti esta primavera. Mary Westmacott

Mary Westmacott

Mary Westmacott fue el pseudónimo utilizado por Agatha Christie . Agatha Christie adoptó el seudónimo de Mary Westmacott para publicar seis novelas románticas , a pesar de que estas novelas no están en el sentido real o, más bien, como se considera literariamente "romanticismo". Los críticos incluso llegaron a decir que estas seis novelas no son romances, sino simplemente novelas.

Historia de 'Mary Westmacott'

El nombre Mary Westmacott fue elegido por Christie con gran cuidado. Mary era el segundo nombre de Christie, y Westmacott el nombre de algunos familiares. Mary Westmacott es una persona distinta de Agatha Christie. En 1950, cuando la invitaron a una celebración por su trabajo, bromeó: "Gracias por pedirme que me encuentre con Agatha Christie. Si no le importa, le traigo a mi vieja amiga Mary Westmacott". Las novelas de Westmacott se escribieron simplemente por "diversión", por decirlo de algún modo. Christie había dicho en su autobiografía que quería "hacer algo que no fuera mi trabajo propiamente dicho", es decir, escribir novelas de detectives. Dijo que escribió el primero, Giant's Bread , con un "sentimiento de culpabilidad" y disfrutó del proyecto que había emprendido. Aunque se reveló que Mary Westmacott era Agatha Christie en 1949, no le impidió publicar dos novelas más como Westmacott. Esta era una forma de demostrar que Agatha podría escribir algo más que buenas historias de detectives.

Estructura

La base de la novela de Mary Westmacott son las relaciónes humanas. Incluso hay un toque de elementos autobiográficos que Christie inserta. Hay varios temas, por mencionar brevemente algunos: la posesividad, el fracaso desde la percepción humana, la naturaleza y la desigualdad del amor, la autoevaluación y la conciencia de los sentimientos de uno y de los demás. En los libros, incluso hay contemplados el suicidio y elementos sobrenaturales.

Ensayo de Rosalind Hicks

Rosalind Hicks, hija de Agatha Christie, escribió un ensayo sobre las novelas de Westmacott:

"Ya en 1930, mi madre escribió su primera novela usando el nombre de "Mary Westmacott ". Estas novelas, seis en total, fueron una desviación completa de la esfera habitual de Agatha Christie "Reina del crimen".

El nombre Mary Westmacott no fue elegido al azar. Mary era el segundo nombre de Agatha y Westmacott el nombre de algunos parientes lejanos. Ella logró mantener su identidad como Mary Westmacott desconocida durante casi veinte años, para su propio placer, y los libros tuvieron un modesto éxito.

Giant's Bread se publicó por primera vez en 1930 y fue el primero de seis libros bajo este seudónimo. Es una novela sobre Vernon Deyre, su infancia, su familia, las dos mujeres que amaba y su obsesión por la música. Mi madre tuvo cierta experiencia en el mundo musical después de haber sido enseñada como cantante y concertista de piano en París cuando era joven.

Ella estaba interesada en la música moderna y trató de expresar los sentimientos y las ambiciones del cantante y el compositor. Hay mucho sobre la infancia y la Primera Guerra Mundial tomada de sus propias experiencias.

Sus editores, Collins, no estaban muy entusiasmados con este cambio de dirección en su trabajo, ya que en este momento se estaba volviendo bastante conocida en el mundo de la ficción detectivesca. No había de qué preocuparse. En 1930 también publicó  The Mysterious Mr. Quin  y,  Murder at the Vicarage  - El primer libro de Miss Marple. Durante los siguientes diez años, hubo no menos de dieciséis historias completas de Poirot, incluyendo títulos como  Asesinato en el Expreso de Oriente ,  Asesinatos de ABC ,  Muerte en el Nilo y  Cita con la Muerte .

Su segundo libro de Mary Westmacott  Unfinished Portrait  se publicó en 1934. También se basó mucho en sus propias experiencias y en sus primeros años de vida. En 1944 publicó  Absent in the Spring .

Escribiría en su autobiografía  :

"Poco después de eso, escribí el único libro que me satisfizo por completo. Era una nueva Mary Westmacott, el libro que siempre había querido escribir, que había estado claro en mi mente. Era la imagen de una mujer con un reflejo completo de sí misma, de lo que era, pero sobre la cual estaba completamente equivocada. A través de sus propias acciones, sus propios sentimientos y pensamientos, esto se revelaría al lector. Sería, por así decirlo, continuamente encontrarse a sí misma, sin reconocerse a sí misma, pero cada vez más incómoda. Lo que produjo esta revelación fue el hecho de que por primera vez en su vida estaba sola, completamente sola, durante cuatro o cinco días.

"Escribí ese libro en tres días... La escribí de corrido... No creo que haya estado tan cansada... Y aunque no me reconocía no quise cambiar una palabra de como fue escrito, exactamente, como tenía la intención de hacerlo, y esa es la alegría más grande que cualquier autor puede tener ".

Creo que Absent in the Spring (Lejos de ti esta primavera) combina muchos talentos de Agatha Christie, la escritora de novelas de detectives. Está muy bien construido, lectura compulsiva. Obtiene una imagen maravillosamente clara de toda la familia a partir de los pensamientos de una mujer sola en el desierto, realmente un verdadero triunfo.

En 1947 ella escribió  The Rose and the Yew Tree . Este fue su favorito y mío también. Es una historia inquietante y hermosa. Curiosamente, a Collins no le gustó y, como no habían sido muy receptivos con ninguno de los Mary Westmacott, se lo llevó a Heinemann, quien publicó este y sus dos últimos libros:  A Daughter's a Daughter  (1952) y  The Burden  (1956). )

Los libros de Mary Westmacott han sido descritos como novelas románticas, pero no creo que sea realmente una evaluación justa. No son "historias de amor" en el sentido general del término, y ciertamente no tienen finales felices. Ellos son, creo, sobre el amor en algunas de sus formas más poderosas y destructivas.

El amor posesivo de una madre por su hijo, o un hijo por su madre tanto en Giant's Bread como en Retrato Inacabado. La batalla entre la madre viuda y su hija adulta en A Daughter's a Daughter. La obsesión de una niña con su hermana menor en The Burden  y la cercanía del amor al odio: la carga en esta historia es el peso del amor de una persona sobre otra persona.

Mary Westmacott nunca disfrutó de la misma aclamación crítica que Agatha Christie, pero los libros obtuvieron cierto reconocimiento en menor medida y se sintió complacida cuando la gente los disfrutó: pudo cumplir su deseo de escribir algo diferente ".




viernes, 8 de junio de 2018

El mar visto por Baroja

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Queremos comprender al mar, y no le comprendemos; queremos hallarle una razón, y no se la hallamos. Es un monstruo, una esfinge incomprensible; muerto es el laboratorio de la vida, inerte es la representación de la constante inquietud. Muchas veces sospechamos si habrá en él escondido algo como una lección; en momentos se figura uno haber descifrado su misterio; en otros, se nos escapa su enseñanza y se pierde en el reflejo de las olas y el silbido del viento. 

Todos, sin saber por qué, suponemos al mar mujer, todos le dotamos de una personalidad instintiva y cambiante, enigmática y pérfida.

En la Naturaleza, en los árboles y en las plantas hay una vaga sombra de justicia y de bondad; en el mar, no: el mar nos sonríe, nos acaricia, nos amenaza, nos aplasta caprichosamente.

Si a uno le coge mozo, le moldea de una manera definitiva, le hace marino para siempre; al que de niño se entrega a su poder con el alma cándida, con la inteligencia virgen, le convierte en su esclavo.

Yo no olvidaré nunca la primera vez que atravesé el océano. Todavía el barco de vela dominaba el mundo.

¡Qué época aquélla! Yo no digo que el mar entonces fuera mejor, no; pero sí más poético, más misterioso, más desconocido.
                                                          Pio Baroja - Las inquietudes de Shanti Andia.



miércoles, 6 de junio de 2018

LA ÚLTIMA BATALLA

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"La batalla final entre el Señor y el reinado de Satanás será sobre el matrimonio y la familia." - Hermana Lucía de Fátima, en los años 80, en correspondencia con el entonces monseñor Carlo Caffara. Caffara, ahora cardenal.



La periodista estadounidense Diane Montagna publicó una interesante entrevista con el cardenal Carlo Caffara, de 78 años, el ahora retirado arzobispo de Bolonia, en el centro de Italia, el 19 de mayo en la página web Aleteia 

Al mismo tiempo, Caffara ( foto ) dio una dirección muy clara y poderosa el 19 de mayo en Roma, contra el ataque a la familia tradicional, que también se publica a continuación, después de la entrevista.


Estos dos textos darán una idea de su intelectualidad, y eso parece importante, porque Caffara es uno de los cuatro cardenales que firmaron la dubia, las cinco "dudas" sobre el texto de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia presentada en privado a S.S. Papa Francisco y a la Congregación para la Doctrina de la Fe en septiembre pasado. Después de que las dubia no fueran contestadas, fueron hechos públicos en noviembre. Aún no se les ha respondido.

( Arriba, los cuatro cardenales que formularon las cinco preguntas o "dubia" (dudas) a Su Santidad en septiembre pasado: a la izquierda, el cardenal Walter Brandmueller, el cardenal Carlo Caffara, el cardenal Raymond Burke y el cardenal Joachim Meisner )

¿Quién es Caffara?

Fue elegido por San Juan Pablo II en 1981 para ser el primer jefe del Instituto de Estudios sobre el Matrimonio y la Familia de Juan Pablo II en Roma. Juan Pablo le hizo obispo en 1995 y lo nombró arzobispo de Bolonia a finales de 2003. El papa Benedicto le hizo cardenal en 2006. Se retiró en 2015. Cumplió 79 años el 1 de junio.

Caffara se ha pronunciado sobre la inmoralidad de la anticoncepción, y por ello ha sido criticada por teólogos católicos más progresistas. "Incluso el más pequeño error moral es mucho mayor que cualquier mal físico", ha dicho. "Sé que es difícil de aceptar cuando los peligros son grandes, pero la Iglesia está aquí para combatir los males morales".

Caffara con el papa Francisco
Caffara, en esta entrevista, describe algunos detalles sobre una correspondencia a principios de los años ochenta que tuvo con la hermana Lucía, una de las tres niñas a las que apareció Nuestra Señora de Fátima en 1917. (Los otros dos hijos, San Jacinta y San Francisco , Ambos fallecidos muy jóvenes y canonizados en Fátima, Portugal, por el Papa Francisco, la Hermana Lucía vivió hasta febrero de 2005, muriendo justo antes de la muerte del Papa Juan Pablo II.)

No es una información novedosa. Algunas de las cosas que dijo el cardenal Caffara hace ya nueve años, en 2008 que las dio a conocer el 16 de febrero de 2008 a la emisora de radio italiana Tele Radio Padre Pío, después de celebrar la Misa en el santuario del Padre Pío en San Giovanni Rotondo en Italia

La entrevista fue publicada en el boletín de Voce di Padre Pio en marzo de 2008.

Y el sitio web de Rorate Caeli tradujo partes de la entrevista hace dos años, en junio de 2015, aquí.

"Al inicio de esta obra que me encomendó san Juan Pablo II", dijo Caffara en 2008, "escribí a la Hermana Lucía de Fátima a través de su Obispo, puesto que yo no podía hacerlo directamente. Inexplicablemente, sin embargo, como no esperaba una respuesta, viendo que sólo había pedido oraciones, recibí una carta muy larga con su firma, ahora en los archivos del Instituto. En ella me escribió: la batalla final entre el Señor y el reinado de Satanás será sobre el matrimonio y la familia. No tengáis miedo, y añadió, “No tenga miedo, porque quien trabaje por la santidad del matrimonio y de la familia será siempre combatido y odiado de todas formas, porque este es el punto decisivo.

A continuación está el texto de la entrevista de Montagna el 19 de mayo de 2017 con Caffara ...

Cardenal Caffarra: "Lo que nos escribió Santa Lucía se está cumpliendo hoy" 

Diane Montagna | 19 de mayo de 2017

La visionaria de Fátima le dijo: "Vendrá un tiempo en que la batalla decisiva entre el reino de Cristo y Satanás será sobre el matrimonio y la familia".

CIUDAD DEL VATICANO - Las palabras proféticas de la Hermana Lucia de que "la batalla decisiva" entre el Señor y Satanás estarían sobre el matrimonio y la familia "se está cumpliendo hoy", dijo el cardenal Carlo Caffarra a Aleteia.

El cardenal italiano habló el viernes 19 de mayo en el cuarto Foro anual de la vida de Roma, un encuentro que reúne a más de 100 líderes de las familias y la vida de más de 20 naciones para discutir cómo defender y fortalecer el matrimonio y la vida familiar alrededor del mundo. mundo.

El cardenal Caffarra es el arzobispo emérito de Bolonia y el presidente fundador del Pontificio Instituto Juan Pablo II de Estudios sobre Matrimonio y Familia. También ha sido miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, miembro del Comité Presidencial del Consejo Pontificio para la Familia y miembro de la Pontificia Academia para la Vida.
Fue nombrado cardenal por el Papa Benedicto XVI en marzo de 2006. El Cardenal Caffarra fue uno de los 45 delegados escogidos por el Papa Francisco, escogidos para asistir al Sínodo Ordinario sobre la Familia en 2015.

En esta entrevista exclusiva, dada antes de su charla, el Cardenal Caffarra también describe cómo Satanás está tratando de destruir los dos pilares de la creación, a fin de crear su propia "anticreación"; y por qué, en esta batalla, la mujer es "el ser humano que más debe defenderse".

Eminencia, ¿qué puede decirnos de la carta que usted recibió de la Hna. Lucía mientras trabajaba para fundar el Instituto Pontificio Juan Pablo II para el Matrimonio y la Familia en Roma? 

Cardenal Carlo Caffara: En 1981 el Papa Juan Pablo II fundó el Instituto de Estudios sobre Matrimonio y Familia. Los primeros años (1983-1984) fueron muy difíciles. El Instituto no era querido.

¿Quién no lo quería? 

Caffara: No se quería dentro y fuera de la Iglesia, debido a la visión que proponía. Así que estaba muy preocupado. Sin preguntar a nadie, pensé: "Escribiré a Sor Lucía".

¿Cómo se le ocurrió eso? 

Caffara: Justo así. Pero como ustedes saben, desde el principio la patrona del instituto ha sido Nuestra Señora de Fátima. Está contenido en la Constitución Apostólica. Allí el Papa coloca el instituto bajo el patrocinio de la Santísima Virgen de Fátima. Tanto es así, espero que siga ahí, que cuando uno entra al instituto, al final del pasillo hay una estatua de Nuestra Señora de Fátima y la capilla del instituto está dedicada a Nuestra Señora de Fátima.
Y así, pensé escribirle a ella. Así que escribí, pero simplemente decía: "El Papa quería este Instituto. Estamos pasando por un momento muy difícil. Te pido que sólo ores. "Y añadí:" No espero una respuesta. "Sus oraciones serán suficientes para mí."

Como ustedes saben, para tener algún contacto con la Hna. Lucía, incluso por carta, uno tenía que pasar por su obispo. Así que envié la carta al obispo, y se la pasó a Sor Lucía.

Para mi gran sorpresa, después de no más de dos o tres semanas, recibí una respuesta. Era una carta escrita a mano y bastante larga. He dado testimonio jurado de lo que dice la carta. La carta terminó diciendo (1983 o 1984): "Padre, vendrá un tiempo en que la batalla decisiva entre el reino de Cristo y Satanás será sobre el matrimonio y la familia. Y aquellos que trabajarán por el bien de la familia experimentarán persecución y tribulación. Pero no tengas miedo, porque Nuestra Señora ya le ha aplastado la cabeza.

Esto quedó grabado en mi corazón, y en medio de todas las dificultades que hemos encontrado - y ha habido tantos, - estas palabras siempre me han dado una gran fuerza.

Cuando leyeron las palabras de Sor Lucia, ¿creían que estaba hablando de ese momento de la historia? 

Caffara: Comencé a pensar hace unos años, después de casi treinta años: "Señor. las palabras de Lucía están teniendo lugar ahora": "Esta batalla decisiva será la tesis de mi discurso de hoy. Satanás está construyendo una anticreación.

¿Una anticreación? 

Caffara: Si leemos el segundo capítulo del Génesis, vemos que el edificio de la creación se basa en dos pilares.

Primero, el hombre no es algo; él es alguien, y por lo tanto merece respeto absoluto.

El segundo pilar es la relación entre el hombre y la mujer, que es sagrada. Entre el hombre y la mujer. Porque la creación encuentra su finalización cuando Dios crea a la mujer. Tanto es así, que después de haber creado a la mujer, la Biblia dice que Dios descansó.

Hoy, ¿qué observamos? Dos terribles acontecimientos. Primero, la legitimación del aborto. Es decir, el aborto se ha convertido en un derecho subjetivo de la mujer. Ahora bien, el "derecho subjetivo" es una categoría ética y por lo tanto estamos aquí entrando en el mundo del bien y del mal, y decimos que el aborto es un bien; es un derecho.

La segunda cosa que vemos es el intento de equiparar las relaciones homosexuales con el matrimonio. Usted ve que Satanás está tratando de amenazar y destruir los dos pilares para que pueda crear otra creación. Como si estuviera provocando al Señor, diciéndole: "Yo haré otra creación, y el hombre y la mujer dirán: aquí nos gusta más".

Las Escrituras dicen que el diablo es el padre de la mentira, que se presenta como un ángel de luz...

En mi charla explicaré las palabras de Jesús cuando dice de Satanás: "Cuando miente, habla según su propia naturaleza, porque es mentiroso y padre de la mentira" (Juan 8:44).

Y así, en mi opinión -y no sé si Juan Pablo II ya lo había visto- en este tipo de situación el ser humano que más debe ser defendido es la mujer. De hecho, en su pontificado escribió Mulieris Dignitatem (15 de agosto de 1988, "Sobre la dignidad de las mujeres"). Allí buscó desarrollar una teología de la feminidad, porque entendía que se trataba de un punto delicado.

Entonces, ¿la mujer es el campo de batalla? 

Caffara: Hay un detalle en la Biblia que siempre me ha golpeado. Después del pecado original, Dios se dirige a la serpiente y dice: "pondré enemistad entre ti y la mujer". Es decir, Dios pone una enemistad particular entre la mujer y el mal, como si la mujer tuviera una especie de instinto para el bien, Porque Dios ha puesto esta enemistad entre la mujer y el mal. El texto continúa: "y entre tu simiente y su simiente", y aquí los teólogos ven la predicción del Hijo de María. Por lo tanto, la mujer tiene una participación particular que tiene consecuencias para la cultura, la sociedad y la familia.

Estamos conmemorando el centenario de las apariciones de Nuestra Señora a los hijos de Fátima. ¿Cuál es el mensaje de hoy? 

Caffara: Para mí, la originalidad de Fátima es esta: En Fátima, Nuestra Señora profetizó. En otras apariciones, no profetiza; Ella exhorta, al igual que en Lourdes: a hacer penitencia, orar, decir a los sacerdotes para construir una capilla en este lugar. Ella exhorta y recuerda las fuertes exhortaciones de Jesús a la penitencia y a la oración. Pero en Fátima profetiza; es decir, entra e interpreta acontecimientos humanos. Ella nunca había hecho esto antes.

¿También profetizó Sor Lucía? 

Caffara: Sí, ella entró plenamente en la profecía de Nuestra Señora y ha dejado sus Memorias. Algunos son muy impresionantes. Sentía que ésta era la tarea que Nuestra Señora le había dado, es decir, entregar e interpretar esta profecía.

¿Y las palabras de la Hermana Lucía acerca de la "batalla decisiva" también son una profecía? 

Caffara: Sí, absolutamente. Lo que la Hermana Lucía me escribió se está cumpliendo hoy.

(Y a continuación  está el texto del discurso que el Cardenal Caffarra dio en el Foro de la Vida de Roma el 19 de mayo.)

CARDENAL CAFFARRA: "NO SOMOS MÁS TESTIGOS, PERO DESERTERS, SI NO HABLAMOS ABIERTO Y PÚBLICAMENTE"

19 de mayo de 2017

Este discurso fue pronunciado por Su Eminencia Carlo Cardenal Caffarra el 19 de mayo de 2017 en el IV Foro Anual de la Vida de Roma, organizado por Voz de la Familia.

Por Carlo Cardenal Caffara

"Cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo" [Juan 12, 32]. "Todo el mundo está bajo el poder del Maligno" [1 Juan, 5, 19].

La lectura de estas palabras divinas nos da una conciencia perfecta de lo que realmente está sucediendo en el mundo, dentro de la historia humana, considerada en sus profundidades.

La historia humana es una confrontación entre dos fuerzas: la fuerza de atracción, cuya fuente está en el Corazón herido del Crucificado-Resucitado, y el poder de Satanás, que no quiere ser expulsado de su reino.

El área en la que tiene lugar el enfrentamiento es el corazón humano, es la libertad humana.

Y el enfrentamiento tiene dos dimensiones: una dimensión interior y una dimensión exterior. Consideraremos brevemente el uno y el otro.

En el juicio ante Pilato, el gobernador pregunta a Jesús si es un rey; si -que es el significado de la pregunta de Pilato- tiene poder político verdadero y soberano sobre un territorio determinado.

Jesús responde: "Ustedes dicen que yo soy un rey. Para esto nací, y por esto vine al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que pertenece a la verdad escucha mi voz "[Juan 18, 37].

"Jesús quiere que entendamos que su realeza no es la de los reyes de este mundo, sino que consiste en la obediencia de sus súbditos a su palabra, a su verdad. Aunque reine sobre sus súbditos, no es por fuerza o poder, sino por la verdad de la cual es testigo, que "todos los que son de la verdad" reciben con fe. "[Ignace De La Potterie].

Tomás de Aquino pone las siguientes palabras en la boca del Salvador: "Como yo mismo manifiesto la verdad, así estoy preparando un reino para mí".

Jesús en la Cruz atrae a todos a Él, porque es sobre la Cruz que la Verdad, de la cual es testigo, es resplandeciente.

Sin embargo, esta fuerza de atracción sólo puede tener efecto en aquellos que "son de la verdad".

Es decir, en aquellos que están profundamente a disposición de la Verdad, que aman la verdad, que viven en familiaridad con ella.

Pascal escribe: "No me buscarías si no me hubieras encontrado."

El que sostiene el mundo entero bajo su influencia, en cambio, domina a través de mentiras.

Jesús dice de Satanás: "Él era un asesino desde el principio y no está en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, habla según su propia naturaleza, porque es un mentiroso y el padre de la mentira. "[Juan 8, 44].

La redacción es dramática.

La primera proposición - "Él era un asesino desde el principio" - se explica por el segundo: "y él no está en la verdad".

El asesinato que el diablo realiza consiste en no estar en la verdad, no morar en la verdad. Es asesinato, porque él está tratando de extinguir, de matar en el corazón de la verdad del hombre, el deseo de la verdad. Al inducir al hombre a la incredulidad, quiere que el hombre se acerque a la luz de la Revelación Divina, que es la Palabra encarnada.

Por lo tanto, estas palabras de Jesús sobre Satanás -como hoy la mayoría de los exégetas creen- no hablan de la caída de los ángeles. Hablan de algo mucho más profundo, algo espantoso: Satanás constantemente rechaza la verdad, y su acción dentro de la sociedad humana consiste en la oposición a la verdad. Satanás es este rechazo; Él es esta oposición.

El texto continúa: "porque no hay verdad en él". Las palabras de Jesús van a la raíz más profunda de la obra de Satanás. Él es en sí mismo una mentira. De su persona la verdad está completamente ausente, y por lo tanto es por definición el que se opone a la verdad. Jesús añade inmediatamente después: "Cuando miente, habla según su propia naturaleza, porque es un mentiroso y el padre de la mentira".

Cuando el Señor dice "habla según su propia naturaleza", nos introduce en la interioridad de Satanás, en su corazón. Un corazón que vive en tinieblas, en sombras: una casa sin puertas y sin ventanas.

En resumen, esto es lo que está sucediendo en el corazón del hombre: Jesús, la Revelación del Padre, ejerce una fuerte atracción hacia Él. Satanás trabaja contra esto, para neutralizar la fuerza atractiva del Crucificado-Resucitado. La fuerza de la verdad que nos hace libres actúa sobre el corazón del hombre. Es la fuerza satánica de la mentira que nos hace esclavos.

Sin embargo, no siendo espíritu puro, la persona humana no es únicamente interioridad. La interioridad humana se expresa y se manifiesta en la construcción de la sociedad en la que él o ella vive. La interioridad humana se expresa y se manifiesta en la cultura, como una dimensión esencial de la vida humana como tal. La cultura es el modo de vida que es específicamente humano.

Dado que el hombre está situado entre dos fuerzas opuestas, la condición en que se encuentra debe necesariamente dar lugar a dos culturas: la cultura de la verdad y la cultura de la mentira.

Hay un libro en la Sagrada Escritura, el último, el Apocalipsis, que describe la confrontación final entre los dos reinos. En este libro, la atracción de Cristo toma la forma de triunfo sobre los poderes enemigos ordenados por Satanás. Es un triunfo que viene después de un largo combate.

Los primeros frutos de la victoria son los mártires. "El gran Dragón, serpiente de la edad primitiva, a quien llamamos el diablo, o Satanás, seductor del mundo entero, fue lanzado a la tierra ... Pero ellos [= los mártires] lo vencieron por la sangre del Cordero y por La palabra del testimonio de su martirio "[cfr. Ap. 12, 9.11].

En esta segunda sección quisiera responder a la pregunta siguiente: en nuestra cultura occidental hay desarrollos que revelan con particular claridad el enfrentamiento entre la atracción ejercida sobre el hombre por el Crucificado Resucitado y la cultura de la mentira construida Por Satanás?

Mi respuesta es afirmativa, y hay dos hechos en particular.

El primer desarrollo es la transformación de un crimen [llamado por el Concilio Vaticano II nefandum crimen], el aborto, en un derecho.

Buena nota. No estoy hablando del aborto como un acto perpetrado por una persona. Estoy hablando de la legitimación más amplia que puede ser perpetrada por un sistema judicial en un solo acto: sumergirlo en la categoría del derecho subjetivo, que es una categoría ética. Esto significa llamar lo que es bueno, lo malo, lo que es luz, sombra. "Cuando miente, habla según su propia naturaleza, porque es un mentiroso y el padre de la mentira". Este es un intento de producir una "anti-Revelación".

¿Cuál es, de hecho, la lógica que preside el ennoblecimiento del aborto?

En primer lugar, es la más profunda negación de la verdad del hombre. Tan pronto como Noé salió de las aguas de las inundaciones, Dios dijo: "El que derrame la sangre de un hombre, la sangre de esa persona será derramada, porque a su imagen hizo Dios al hombre" (Gn. 9, 6]. La razón por la cual el hombre no debe derramar la sangre del hombre es que el hombre es la imagen de Dios. A través del hombre, Dios mora en su creación. Esta creación es el templo del Señor, porque el hombre habita en él. Violar la intangibilidad de la persona humana es un acto sacrílego contra la santidad de Dios. Es el intento satánico de generar una "anti-creación".

Al ennoblecer la muerte de los humanos, Satanás ha sentado los cimientos de su "creación": sacar de la creación la imagen de Dios, obscurecer su presencia en ella.

San Ambrosio escribe: "La creación del mundo se completó con la formación de la obra maestra que es el hombre, que ... es, de hecho, la culminación de la creación, la belleza suprema de todo ser creado" [Examen, Sexto día, Disc 9, 10,75 ; BA I, página 417].

En el momento en que se afirma el derecho del hombre a ordenar la vida y la muerte de otro hombre, Dios es expulsado de su creación, porque su presencia original es negada, y su lugar de residencia original dentro de la creación -la persona humana- es Profanado

El segundo desarrollo es el ennoblecimiento de la homosexualidad. Esto de hecho niega enteramente la verdad del matrimonio, la mente de Dios el Creador con respecto al matrimonio.

La Revelación Divina nos ha dicho cómo piensa Dios el matrimonio: la unión legal de un hombre y una mujer, la fuente de la vida. En la mente de Dios, el matrimonio tiene una estructura permanente, basada en la dualidad del modo humano de ser: la feminidad y la masculinidad. No dos polos opuestos, sino uno con y para el otro. Sólo así el hombre escapa de su soledad original.

Una de las leyes fundamentales a través de las cuales Dios gobierna el universo es que Él no actúa solo. Esta es la ley de la cooperación humana con el gobierno divino. La unión entre un hombre y una mujer, que se convierten en una sola carne, es cooperación humana en el acto creador de Dios: cada persona humana es creada por Dios y engendrada por sus padres. Dios celebra la liturgia de su acto creador en el santo templo del amor conyugal.

En resumen. Hay dos pilares de la creación: la persona humana en su irreductibilidad al universo material y la unión conyugal entre un hombre y una mujer, el lugar en el que Dios crea nuevas personas humanas "a su imagen y semejanza".

La elevación axiológica del aborto a un derecho subjetivo es la demolición del primer pilar. El ennoblecimiento de una relación homosexual, cuando se equipara al matrimonio, es la destrucción del segundo pilar.

En la raíz de esto está la obra de Satanás, que quiere construir una anti-creación real. Este es el último y terrible desafío que Satanás está lanzando contra Dios. "Te estoy demostrando que soy capaz de construir una alternativa a tu creación. Y el hombre dirá: es mejor en la creación alternativa que en tu creación. "

Esta es la espantosa estrategia de la mentira, construida alrededor de un profundo desprecio por el hombre. El hombre no es capaz de elevarse al esplendor de la Verdad. No es capaz de vivir dentro de la paradoja de un deseo infinito de felicidad. No puede encontrarse en el don sincero de sí mismo.

Y por lo tanto - continúa el discurso satánico - le decimos banalidades sobre el hombre. Le convencemos de que la Verdad no existe y que su búsqueda es, pues, una pasión triste y fútil. Le convencemos de acortar la medida de su deseo en línea con la medida del momento transitorio. Colocamos en su corazón la sospecha de que el amor no es más que una máscara de placer.

El Gran Inquisidor de Dostoievski habla así a Jesús: "Tú juzgas demasiado a los hombres, porque aunque sean rebeldes, nacen esclavos ... ¡Te juro que el hombre es más débil y más bajo de lo que jamás has imaginado que fuera! El hombre es débil y cobarde.

¿Cómo debemos vivir en esta situación? En la tercera y última parte de mi reflexión, trataré de responder a esta pregunta.

La respuesta es simple: en el enfrentamiento entre la creación y la anti-creación, estamos llamados a testificar. Este testimonio es nuestro modo de ser en el mundo.

El Nuevo Testamento tiene una abundante y rica doctrina sobre este asunto. Debo limitarme a una indicación de los tres significados fundamentales que constituyen testimonio.

(I) Testimonio significa decir, hablar, anunciar abiertamente y públicamente. Alguien que no testifica de esta manera es como un soldado que huye en el momento decisivo de una batalla. Ya no somos testigos, sino desertores, si no hablamos abiertamente y públicamente. La Marcha por la Vida es por lo tanto un gran testimonio.

(Ii) El testimonio significa decir, anunciar abiertamente y públicamente la revelación divina, que implica la evidencia original, descubierta solamente por la razón, usada legítimamente. Y hablar en particular del Evangelio de la Vida y del Matrimonio.

(Iii) Testimonio significa decir, anunciar abiertamente y públicamente el Evangelio de la vida y el matrimonio como si estuviera en un juicio [cfr. Juan 16, 8-11].

Me explicaré. He hablado frecuentemente de una confrontación. Esta confrontación asume cada vez más la apariencia de un juicio, de un proceso legal, en el cual el acusado es Jesús y su Evangelio. Como en todo procedimiento legal, también hay testigos a favor: a favor de Jesús y su Evangelio.

El anuncio del Evangelio del Matrimonio y de la Vida se lleva a cabo hoy en un contexto de hostilidad, de desafío, de incredulidad.

La alternativa es una de dos opciones: o se calla sobre el Evangelio, o se dice otra cosa.

Evidentemente, lo que he dicho no debe interpretarse en el sentido de que los cristianos deben hacerse ... antipáticos a todos.

Santo Tomás escribe: "Es lo mismo, cuando se enfrentan con dos contrarios, perseguir a uno y rechazar al otro. La medicina, por ejemplo, propone la curación excluyendo la enfermedad. Por lo tanto, pertenece al hombre sabio meditar en la verdad, en particular con respecto al Primer Principio ... y refutar la falsedad opuesta ". [CG Libro I, Capítulo I, no. 6].

En el contexto del testimonio del Evangelio, el irenismo y el concordismo deben ser excluidos.

En esto Jesús ha sido explícito. Sería un doctor terrible que adoptara una actitud irénica hacia la enfermedad.

Agustín escribe: "Ama al pecador, pero persigue el pecado." Note esto bien. La palabra latina per-sequor es un verbo intensificador. El significado, por lo tanto, es: "Cazan el pecado. Descúbrela en los lugares ocultos de sus mentiras y condúzcala, sacando a la luz su insustancialidad ".

Concluyo con una cita de un gran confesor de la fe, el ruso Pavel A. Florenskij. "Cristo es testigo, en el sentido extremo de la palabra, del testigo. En su crucifixión, los judíos y los romanos creían que sólo estaban siendo testigos de un acontecimiento histórico, pero el evento se reveló como la Verdad. "[ La filosofía de la religión , San Paolo ed., Milán 2017, página 512].

"Cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo." [Juan 12, 32].


Fuentes: Inside the Vatican, Aleteia, Adelante la fe.

sábado, 17 de marzo de 2018

Un Domingo de Ramos especial

De todas las asignaturas que nuestra moderna sociedad occidental tiene pendientes de aprobar, hay una que destaca sobre las demás porque es de naturaleza superior: garantizar el derecho a vivir del no nacido. Y en esta batalla, sorda pero no perdida, la Iglesia tiene ante sí, desde que el Concilio Vaticano II calificara de “crimen abominable” el aborto procurado, un reto candente e indeclinable.

Sabía lo que hacía el beato Pablo VI cuando, contra viento y marea, firmó la Humanae Vitae, justo después del mayo francés y de que el Parlamento británico despenalizara el aborto.

Desde entonces, esta cuestión tan “delicada, conflictiva y personal” como dicen los políticamente correctos —“sobre todo para el abortado”, añado yo— ha pasado a ser prioritaria para aquellos cristianos que no nos conformamos con tragar las ruedas de molino que cada día nos administra la cultura dominante.

El próximo 25 de marzo viviremos un Domingo de Ramos especial, porque además de abrir nuestra Semana Santa, celebraremos la festividad de la Anunciación de María, y con ella, el Día Mundial de la Vida.

No saldrá en los telediarios ni en los periódicos ni en la mayoría de las emisoras de radio. Ignoro si las redes sociales se harán eco de él, pero ese día muchos estaremos doblemente gozosos. Los cofrades porque sentiremos que el primer clarizano anuncia al mundo entero la Pasión según Sevilla. Y los católicos en general porque el calendario ha hecho coincidir la fiesta de la Vida con la cruz de guía de la Resurrección.

Por Ángel Pérez Guerra, periodista en La revista Archidiócesis de Sevilla